EL VATICANO EXIGE A CASALDÁLIGA QUE DEJE LA DIÓCESIS ANTES DE LA LLEGADA DEL SUSTITUTO 

 

 
 

 

MANIFIESTO DE LA PRELATURA DE SÃO FÉLIX DO ARAGUAIA RESPECTO A LA SUCESIÓN DEL OBISPO DON PEDRO CASALDÁLIGA  
 

 

RESPUESTA DE PEDRO CASALDALIGA  

 

 

 
 

 

EL VATICANO EXIGE A CASALDÁLIGA

QUE DEJE LA DIÓCESIS ANTES DE LA LLEGADA DEL SUSTITUTO 

 El Vaticano, a través de la Nunciatura de Brasil, ha comunicado al obispo de São Félix de Araguaya (Estado de Mato Grosso), el catalán Pedro Casaldáliga, que el Papa ha nombrado ya su sustituto y le ha exigido que salga de la ciudad antes de la llegada de su sucesor. La noticia la confirmó anoche el obispo Casaldáliga por teléfono a este diario al asegurar que el nuncio no ha querido revelarle el nombre de su sustituto y le ha dicho sólo que su identidad se va a saber muy pronto.
Casaldáliga, 76 años, uno de los obispos con más prestigio desde hace 40 años dentro de la teología de la liberación, se siente, dice, entre la espada y la pared: por una parte querría obedecer al Papa dejando la ciudad, pero por otra la asamblea diocesana le pidió que no colabore con esas viejas «prácticas antievangélicas», de seguir nombrando a los ministros sin consultar con la comunidad local y actuando en el secretismo. La idea que ayer manifestó el obispo, que sufrió el asesinato de varios de sus colaboradores y él mismo fue muchas veces amenazado de muerte, es que debe resistir para ayudar a la Iglesia a tomar conciencia de que no puede seguir actuando con esos métodos que manifiestan una falta de respeto a la comunidad eclesial.
Casaldáliga, claretiano, esperaba desde hace un año que nombraran su sustituto, y hasta había manifestado el deseo de quedarse a trabajar como un sacerdote más en la diócesis, si el nuevo obispo se mantenía en la línea pastoral de su comunidad. «Todo hace pensar», dijo ayer Casaldáliga, «que mi sucesor no va a estar dentro de nuestra línea pastoral».

 



MANIFIESTO DE LA PRELATURA DE SÃO FÉLIX DO  ARAGUAIA

RESPECTO A LA SUCESIÓN DEL OBISPO DON PEDRO CASALDÁLIGA

 

São Félix do Araguaia, MT, Brasil.
9 de enero de 2005

Reunidos en Asamblea Pastoral 118 representantes de toda la Prelatura, estamos viviendo un momento histórico para nuestra Iglesia Particular. Esperamos un nuevo obispo, y lo esperamos en espíritu de fe y en una actitud de acogida fraterna.
Entretanto, como millones de hermanos y hermanas de nuestra Iglesia Católica, nos sentimos en la obligación de conciencia de refutar el procedimiento actual para la nominación de los obispos. El Evangelio pide otro modo de proceder. La Iglesia debe dar al mundo testimonio de respeto a los derechos humanos y de corresponsabilidad fraterna. El autoritarismo y la falta de transparencia son un escándalo, hoy todavía más, cuando se busca construir una civilización nueva de diálogo y participación. A lo largo de su historia, la Iglesia ya procedió a la elección de obispos de maneras mucho más participativas. Es hora de cambiar y, como Iglesia que somos, queremos colaborar en este cambio, al servicio del Reino.
Denunciamos más concretamente el proceso en curso para la nominación del nuevo obispo de la Prelatura. Todo se viene gestionando secretamente desde el poder y en la desconfianza respecto a nuestra Iglesia y su actual pastor. ¿Será que, una vez más, se pretende desmantelar una caminada sufrida y esperanzada?
Admiramos la actitud del obispo Pedro, dispuesto a alejarse de la ciudad de São Félix do Araguaia y hasta de la región de la Prelatura, si esto facilita la acción pastoral del nuevo prelado; pero nosotros no podemos aceptar que se exija este alejamiento como condición para la venida del nuevo obispo, sobre todo considerando la edad y salud del obispo Pedro y sus 36 años de convivencia con nosotros y de entrega a las causas de nuestro Pueblo. Somos su familia y la Prelatura es su hogar.
Contando confiadamente con la dedicación del nuevo pastor, seguiremos la caminada, «con alegría, gesto humilde y pasión», como reza nuestro Objetivo; en el espíritu del Vaticano II y de las Conferencias Episcopales de Nuestra América; en la opción por los pobres y excluidos, en la evange-lización inculturada; en la vivencia y en la acción comunitarias; en la corres-ponsabilidad adulta del laicado y particularmente de la juventud y de la mujer; en la oración y en la militancia; con la fuerza del testimonio de nuestros mártires; en la comunión ecuménica y en la intersolidaridad con tantas personas y entidades que no han acompañado genero-samente.
Hoy, en medio de angustias y esperanzas, sentimos viva y reconfortante la palabra de Jesús: «¡No tengáis miedo! ¡Yo estaré siempre con vosotros!».
(Traducción de José María Concepción Rodríguez)
 Tomado de ECLESALIA



 





RESPUESTA DE PEDRO CASALDALIGA
A todos los amigos y hermanos solidarios

 


Gracias a todos por vuestra renovada solidaridad Gracias a todos por vuestra renovada solidaridad fraterna, sobre todo en estas últimas semanas. Ha llegado u n aire nuevo y esperanzador. Estamos en buen contacto con el nuevo obispo, que ya piensa venir el próximo día 11 para combinar los primeros pasos.
Fray Leonardo Ulrich Steiner es franciscano, natural de Santa Catarina (Brasil), 54 años, el 13 de una familia de 16 hijos, pariente por doble motivo de don Pablo Evaristo Arns. Doctor en filosofía, master en pedagogía, con varios cargpos en al Orden –sobre todo en la formación y en la educación- y también con práctica parroquial.
Don Pablo Evaristo me hizo de él sus mejores elogios. Ayer hablé con él personalmente por teléfono. Se mostró muy cordial y muy accesible. Tiene fama de ser muy dialogante.
Evidentemente no debe conocer esta nuestra región, pero la buena voluntad y la capacidad de acogida lo resuelve todo.
No sé si es el nombre que ya hace tiempo el Nuncio tenía en cartera.
Pero, claro, de todos modos que eso del constre-ñimiento y el dejar Sao Félix era cosa del Nuncio. Cuando me llamó el martes (sólo ese día) para decirme que el miércoles se haría público el nombre, que yo tampoco conocía, subrayó que «aquello que hablamos, don Pedro, fue sólo una sugerencia. El señor (Vd.) puede quedarse con plena libertad donde quiera».
De modo que yo me quedo aquí y «paz y bien».
Un detalle. Nuestro fray obispo pidió al Vaticano para ser llamado con el nombre de Leonardo, nombre de su padre «porque sería muy difícil para el pueblo de Araguaia pronunciar Ulrich».     
Seguiremos verdaderamente unidos.
Un fuerte abrazo siempre en la Paz militante del Reino
Pedro Casaldáliga
     


 


 

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