¡Os metéis en la caverna...!


Estimados amigos:
He estado relacionado con vosotros durante bastantes años porque creía que en la Iglesia era necesario hacer oír otra voz, la de muchos hermanos nuestros «secularizados», y que esa otra voz se podía aglutinar en el MOCEOP, con una línea bastante social, un modo de reflexión teológica fronteriza con la sociedad, con unos temas pocos escuchados, una aportación femenina, un estilo dialogante y no monopolístico...
Pero llevo ya tiempo en que observo que vuestra línea editorial de la revista «TIEMPO DE HABLAR. TIEMPO DE ACTUAR», no es lo que yo esperaba, ni cubre mis expectativas. Veo este material demasiado partidista y poco integrador, maniqueo, sin autocrítica, la crítica está reservada para los otros grupos de la Iglesia. No soy jerarquicista, y por ello he arriesgado mucho en mi vida, pero reconozco que todos, incluidos los obispos, son nuestros hermanos. Vosotros veo que les tenéis una aversión especial que no la disimuláis, me suena casi a «lucha de clases», y por tanto sois incapaces de descubrir en ellos algo bueno. Esta publicación confunde opción teológica con opción política sin matices; se os nota un clericalismo trasnochado, aunque «progresista»; una acritud y un resentimiento que en nada son evangélicos ni compatibles con el evangelio de Lucas. Y así os metéis en la caverna, y no estáis con el pueblo cristiano, mucho más sensato y sencillo; más radical y conciliador; un pueblo que sabe conjugar el verbo perdonar, escuchar y buscar, porque la gente sencilla no se siente poseedora de toda la verdad.
Son estos defectos que estoy viendo cada vez más acentuados en esta revista y en su línea editorial, sólo se salvan a mí entender algunos artículos que merecen la pena en su enfoque, aunque no en su profundidad. Tal vez esté yo equivocado, sería peor para mí, pero mejor para la Iglesia, y por tanto, para vosotros los que estáis detrás de la publicación.
Perdonad sí soy extraño en mis reflexiones, pero como en la revista no existe ninguna página para expresar las ideas y las reflexiones de los lectores, tengo que usar este vehículo más personal para poder dejarme oír. De todos modos os agradezco vuestra gentileza en el tiempo que me habéis servido este material, pero en adelante NO QUIERO RECIBIRLO, porque no me enriquece en nada.
Un saludo.
Jaén a tres de enero de 2005.
FRANCISCO ROSALES FERNÁNDEZ

NOTA DE LA REDACCIÓN:
Agradecemos a Francisco Rosales su escrito. Le decimos que lo ofreceremos en la próxima Asamblea de Moceop para que sea dialogado. La autocrítica creemos que es un valor a desarrollar y jamás nos gustaría alinearnos con ningún «pensamiento único» Si no había últimamente espacio para cartas, era sencillamente porque no nos llegaban. Estamos abiertos a la crítica, cosa que agradecemos.