RESEÑA

 

 

 
  La mirada violeta es una inmersión en los Evangelios desde el lado femenino. Nos ofrece la posibilidad de adentrarnos en otra faceta del mundo evangélico, la que pretendidamente se esconde bajo un lenguaje críptico y unas concepciones patriarcales. En este libro se pone de relieve la actitud de predilección que Jesús tuvo hacia las mujeres. La autora solicita que se nos retorne aquello que Jesús nos dio directamente y explícitamente, y que ellos, los hombres de la Iglesia, nos han usurpado. Leer la Biblia y el Nuevo Testamento, especialmente los cuatro Evangelios, con ojos femeninos nos ilumina, nos hace tomar conciencia de quiénes somos y qué quiere Jesús de nosotras,
las mujeres. y del lugar que debemos ocupar en la Iglesia.
Mª Angels Filella Castells nació y vive en Lleida. Es licenciada en filosofía y letras (historia contemporánea) por la Universidad Autónoma de Barcelona. Cursó estudios musicales de piano y acordeón. Ha estudiado tres cursos de psicología en la Escuela de Psicología de Pastoral “Cardenal Vidal i Barraquer” de Barcelona. Ha realizado estudios bíblicos sobre el Nuevo Testamento, incidiendo en la vertiente de los estudios bíblicos femeninos.
 
 
¡Mirar la realidad con ojos de mujer! Cualquiera que sea la realidad, la que tenemos al lado y la que tenemos más lejos, la que la historia o las historias han querido o quieren retener y reflejar. También la historia bíblica, la historia de la salvación con sus personajes y con todo el entorno concreto de estos personajes. Una historia muy especial, porque quiere narrarnos la actuación del Dios-que-salva en medio de los acontecimientos humanos, de los acontecimientos que señalan los hitos de la historia de un pueblo, el que nació en el parto difícil de la salida de Egipto y en la majestuosa y espléndida teofanía del Sinaí, y el que nació en el parto no menos difícil de la Cruz y en la no menos majestuosa y espléndida teofanía de la resurrección.
¡Mirarla realidad con ojos de mujer! Los Evangelios retienen y reflejan una historia, la historia de Jesús de Nazaret y la del movimiento que Jesús puso en marcha. En el recuerdo de las comunidades cristianas de Palestina, de Siria, del Asia Menor, se habían fijado muchos detalles, los más esenciales y sorprendentes de esta historia, la del profeta de Galilea, que había pasado por el mundo haciendo el bien, curando a los enfermos, liberando a las personas de las cárceles de las angustias de siglos y haciendo posible lo imposible. La esperanza que este profeta, y más que profeta, había desvelado en los que le seguían para escucharle, era y había de ser la esperanza que se había de instalar en el  corazón de la humanidad, una humanidad marcada por la torpeza constante y abrumadora del «no se puede hacer nada». Los Evangelios retienen y reflejan esta historia y esta esperanza y a la vez las quieren referir a las situaciones vivas y punzantes de estas primeras comunidades cristianas en las que continuaba habiendo enfermos y personas angustiadas, que habían de ser liberadas; y, entre estas personas, las mujeres que quién sabe si, en el interior de sus comunidades, se iban viendo cada vez más ignoradas y eclipsadas, escondidas, en definitiva, tras otras situaciones que parecían más importantes y urgentes.
  «La condición de mujer y su alta dignidad contra una execración tradicional toman sentido y cuerpo en este volumen esclarecedor, inquietante, estimulante y rico de sugerencias e interrogantes.»
Joseph Vallverdú (Escritor)

 
 


Los Evangelios narran toda una serie de historias de mujeres, de muchas mujeres, y de mujeres de toda clase, desde la madre de Jesús hasta la pecadora. Las mujeres están en los Evangelios, pero no siempre están, o no parece que estén, tal como estuvieron en la realidad de la historia o historias que los Evangelios quieren narrar. Es preciso, pues, recuperar con la máxima exactitud posible estas historias y la historia concreta de estas mujeres que son las protagonistas, una recuperación que están llamadas a hacer, principalmente, las mujeres de hoy, porque son ellas, las mujeres, las que tienen los ojos más iluminados para ver la realidad tal como es, especialmente, la realidad de las mujeres.

  «La mirada violeta es un libro tan libre, tan fresco, tan fundamentado y asimismo tan provocador que hace “mirar” mejor el Evangelio”.
Pedro Casaldáliga, obispo emérito de Sao Félix do Araguaia

 
 


Ver la realidad con ojos de mujer. Ver la realidad escondida de los Evangelios, o la realidad que los Evangelios, influidos por intereses diversos, no reflejan suficientemente bien. Son muchas las mujeres que se han puesto como objetivo mirar la realidad de la historia de los Evangelios con ojos de mujer. Las conocemos, sabemos quienes son, y nos alegramos que hayan tenido y que tengan el coraje de hacerlo, aunque no sea imprescindible compartir los criterios, más o menos ideológicos, que dirigen estas relecturas. Porque lo más importante no es la reconstrucción de la historia bíblica, aunque lo sea, y mucho, sino el hecho de que esta mirada con ojos de mujer permita ver la realidad actual, la realidad de muchas mujeres escondidas detrás de los intereses de una humanidad que tendría que ir aprendiendo a mirar la realidad con ojos de mujer. Mirar la realidad con ojos de mujer es una buena manera de ver las cosas de otra manera. Mirar la realidad con ojos de mujer es ver la sociedad y la Iglesia, donde las mujeres, más o menos

  Mirar la realidad con ojos de mujer es lo que, a mí entender, ha querido hacer la mujer que ha escrito este libro, Mª Angels. La felicito por haber intentado hacerlo y por el éxito que ha conseguido. La animo a continuar y quiero animar a las mujeres en general, pero sobretodo a las que más aman a la Iglesia, a proseguir esta tarea. Estoy convencido que esta mirada purifica la realidad y nos la ofrece a todos, hombres y mujeres, como un auténtico regalo que hay que apreciar.
 
 

 abiertamente, reclaman el lugar y la consideración que les corresponde. Mirar la Iglesia con ojos de mujer es verla como el lugar y el espacio habitable donde todos, especialmente las mujeres, puedan sentirse acogidas y puedan hacer la experiencia del Espíritu que nos hace libres.

Josep GIL i RIBAS, pbro.
Doctor en teología


PARA QUE LEAS

Lectora, lector, ¡he aquí este libro de Ma Ángels!
Este libro es del tipo de los que siembran en la mente de quien los lee y sigue trabajando en ella tras la lectura. Se trata, pues, de una obra muy educativa porque, a la par que nos informa, nos fuerza a pensar, cosa siempre útil, y zarandea esquemas que endurecen la mente, por lo muy petrificados que están a causa de la costumbre y el aburrimiento.
¡Estamos perdidos! ¡De esta obra no nos libraremos nunca más! Estemos o no de acuerdo con ella en todo lo que expone, nunca más podremos sustraernos a los brotes de curiosidad que su lectura suscita ni al contagio de entusiasmo que nos comunica.
¡Resignación, amigos y amigas!
Y puesto que ya no podemos evitar las consecuencias, es mejor aceptarlas y conservar el libro al alcance de la mano (¡no se lo prestemos a nadie, pues se perdería!) para releerlo y realimentar nuestra capacidad crítica, a veces un tanto adormecida. Usted, lector reverendo, podrá, si lo desea, inspirarse para dar un toque progresista a sus sermones (¡sin pasarse, que se la podría cargar!). Los lectores y lectoras de frecuente misa podrán recordar, al escuchar la lectura del Evangelio, algunas «variaciones sobre el tema». Los «desertores» de la religión católica y los que pertenecen a otras religiones y los agnósticos y los ateos, al rememorar los capítulos de la obra, contactarán de un modo más natural con Jesús de Nazaret y, especialmente, con las mujeres que le rodeaban. Y siguiendo un «eje transversal», concepto muy de moda actualmente, nosotras, las mujeres de todas las tendencias, podremos mirar el Evangelio con una mirada más violeta.
Desde el punto de vista pedagógico que es, lógicamente, el que más me ha llegado a la fibra sensible, pienso que es muy importante aprender que las cosas siempre se pueden imaginar de una manera diferente a la que nos es familiar y, al ver que no ocurre nada, que no se hunde el mundo ni nos parte ningún rayo celestial, aprender a crear nuestras propias fantasías sin perder por ello el contacto con la realidad. Esto es lo que nos enseña La mirada violeta.
Ahora nos toca, pues, dejar que nuestra mente trabaje, piense, sueñe, destruya y construya. Veremos como la obra de Mª Angels, no tiene fin.

Neus Moly i Martí
doctora en pedagogía