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Tengo todavía el buen sabor de boca que me ha dejado la
participación en la «Asamblea 2005. Fe cristiana y conciencia ciudadana»,
celebrada en Madrid los días 19 y 20 de Noviembre. Destaco sobre todo el
ambiente de distensión, alegría y naturalidad que hemos respirado durante
todo el fin de semana. Un sano ejercicio práctico de horizontalidad; un
oasis de sentida vivencia comunitaria de ecclesia fraterna, de libre
expresión, comunicación y celebración. Un balón de oxígeno que genera
ilusión. Doy gracias a Dios por ello.
El lugar no era indiferente: un instituto público -«Virgen de la Paloma»-
que, tristemente y con realismo, asegura mayor libertad que los lugares de
la Institución; un sitio con mucha amplitud de espacios, pero en el que los
talleres los hicimos con ciertas apreturas, ya que cada sala debía ser
alquilada y... ya se sabe que los/as cristianos/as de base no andamos
sobrados de medios y de disponibilidades económicas. Esto también es signo.
Estupendo auditorio utilizado como multiusos para las 300 personas que nos
juntamos. Una de las alas laterales flanqueadas para la ocasión con testigos
del arte realista comprometido de Siro López. Pluralidad justa y necesaria
en los títulos del escenario: en castellano, catalán, gallego, euskera. La
procedencia geográfica: nutrido grupo de Galicia, gentes de Catalunya,
Andalucía, Albacete, Valencia, Extremadura, Asturies, Bizkaia, Gipuzkoa,
Nafarroa, Castilla, Zaragoza... y, por supuesto, los anfitriones de Madrid.
Detrás de esos 300, muchos más en cada lugar. Representábamos a grupos y
colectivos de Iglesia de base plural: Asociación Irimia, foro Encrucillada y
Coordinadora de Crentes Galegos, Comunidades Cristianas Populares, Kristau
Sarea (en Bizkaia), Iglesia de base de Madrid, Corriente Somos Iglesia,
Cristianos por el Socialismo, MOCEOP (movimiento pro celibato opcional), Som
Esglesia Catalunya, Area de asuntos religiosos de la FELGT (colectivo
estatal de gays, lesbianas y transexuales), Católicas por el Derecho a
Decidir, Mujeres y Teología (Madrid), revistas Utopía, Alandar, Eclesalia,
TIEMPO DE HABLAR... Algo seguro que me dejo en el tintero. Buen trabajo
previo de preparación y logística, que se agradece.
Ganas de expresarse y de compartir; sin protagonismos personales ni nadie
por encima -ni por debajo- de nadie: puro Evangelio. Buena acogida
interpersonal y buen humor: fundamental. Aportación significativa de las
mujeres en cuanto a creatividad, expresión libre, presentación..: se
agradece esta sensibilidad en medio de una Iglesia tan machista y
masculinizada. Pluralidad, cercanía, valoración de las personas: compartimos
juntos/as personas laicas, religiosos, curas; gente soltera -con o sin
compromiso- , gente casada y gente separada o divorciada; curas en
«ejercicio institucional» y curas casados, personas heterosexuales y
homosexuales (salidos/as y no salidos/as de los respectivos armarios);
adultos y jóvenes (aunque menos; también los cristianos de base quisiéramos
llegar más a la gente joven); teólogos/as y los/as de la teología en
zapatillas; es decir... como la vida misma.
Salada
presentación de los grupos convocantes, especialmente por parte de las
mujeres. Estupenda representación monólogo por parte de Malentxu Álvarez,
que nos hizo reír poniéndose en el papel de chica cristiana «tradicional»
con plumero gris y de chica cristiana «progre» con plumero de arco iris.
Humor e ironía para reírnos de nosotros mismos. Genial; exquisita
sensibilidad en movimientos y pasos de danza contemplativa. Talleres: la
Asamblea no estaba pensada a propósito en el esquema de ponencias, sino de
talleres participativos, lo cual contribuyó a la horizontalidad. Los había
sobre , «¿Fe en medio de una sociedad laica?» «¿Escuela laica?» (este estuvo
«petado» de gente), «Vivencia homosexual y creencias religiosas», «Familias
diversas y homoparentales», «¿Podemos las mujeres vivir hoy con esperanza en
nuestra Iglesia?», «Pobreza y derechos reproductivos», «Mecanismos
psicológicos del fundamentalismo», «Fundamentalismos y diálogo entre
religiones», «Desobediencia civil en la Iglesia», «Protestantismo,
evangelismo y fundamentalismo» (coordinado por un pastor evangelista). Al
atardecer se hizo la puesta en común de los talleres y, en base a eso, un
equipillo se encargó de redactar el «Comunicado final de la Asamblea».
En el contexto y lugar de la Asamblea participamos en una reunión para
intentar caminar juntos, en una coordinación estatal de cristianos/as desde
la base. Era la segunda que se hacía (la primera tuvo lugar aprovechando el
Congreso de Teología en Septiembre). A la reunión asistimos representantes
de todos los grupos y colectivos convocantes de la Asamblea, de revistas y
de algunos enlaces en territorios. Buenos comienzos. La impresión es
positiva, la iniciativa también, los medios los iremos poniendo... todo se
andará. Quedamos conectados en red y dejamos a un equipo en Madrid encargado
de vehiculizarlo.
La oración de la noche del sábado, dirigida por un grupo de chicas, fue una
danza de bendición, con la que nos movimos al son de una agradable música
todos/as los que casi llenábamos el auditorio: significativa y dinámica
plegaria salida de todo nuestro ser -cuerpo y espíritu-. La celebración
eucarística de la mañana del domingo tuvo sus textos bien escogidos y sus
cantos bien dirigidos y animados, sus expresiones espontáneas, su bonita
ofrenda (consistía en ir dejando en un cesto un puñado de tierra traída de
los diversos lugares de origen acompañada de una breve explicación) y su
gesto simbólico (que fue ir tejiendo una red a base de anudar cada trozo de
cuerda que teníamos cada uno/a y que elevamos una vez hecha como techo
común). Comunión en Cristo Jesús, Señor de la Vida.
La cosa terminó en el parque público cercano al instituto y consistió en un
sencillo acto en el que delante de una pancarta que rezaba «Pobreza cero»
colocada entre dos árboles, se hizo una representación que podríamos titular
«Derribar muros; construir fraternidad» y terminamos intentando hacer una
cadeneta en espiral a los sones cortados de la música de Kepa Junkera. La
espiral no salió muy «católica» (¿por qué sería?), pero, como veis, lo
pasamos bien; de eso también se trataba. Allí mismo concluimos leyendo el
comunicado o manifiesto final de la Asamblea. Abrazos y despedidas... y cada
mochuelo/a a su olivo.
Final: oportunidades abiertas, ampliación y coordinación de redes,
iniciativas de futuro comunes, reflexión y reformulación de la fe, gestos
constructivos en común, diálogo dentro y fuera... al socaire del Espíritu
del Señor.
Un Participante
(Publicado en Eclesalia)
 
ASAMBLEA DEL PUEBLO DE
DIOS-A
No tenéis los ojos rasgados por el odio
sino por la sed de ver camino que correr
en un tiempo en que todo cambia, el suelo vence
la vida se rinde, el velo corta el aire, la carne desconfía
de su destino en otra carne.
Me espanta el modo en que reunís lo propio con lo ajeno
Me conmueve la apertura de corazón en diástole
como si no hiciera frío, como si no doliera, como si nada
Me descalzo ante ti, como dice la mejor amiga
Me desnudo ante tu luz y ante tu sombra querida
reverenciada criatura por quien Dios-a se acerca a mí
en asamblea, confiado en que acojas mis despojos
y no te olvides ni de una las víctimas que llevamos
tatuadas en la cara.
Hemos vencido a la muerte programada por un sistema
obsceno que mata sin mirar, hemos llegado a esta casa
y en cada gesto sentimos, sin resentirnos de todo
que el reino de Dios-a empieza
por una palabra y por
una mujer que habla.
Jesús, tú que eres primero en ser último
bendícenos con el ungüento con que te ungió María
con la hondura de Rut, la danza de Sofía
el único porvenir que está de fiesta cuando hacemos
memoria de muchas heridas y muchos errores, horrores
tanta violencia sin sentido ni entrañas
para llegar a este puerto y encontrar
tantas y tantos compañeros/as sin máscara
Andad, andemos, pues, el camino es largo
Gracias por venir a esta parada
Ahora
todo amor
sólo amor
nada más de nada
KRISTAU SAREA
Un foro cristiano para
el diálogo
y la reforma
Hablar y actuar en positivo es
abrir sendas, tender puentes, buscar espacios propicios para el diálogo en
libertad y respeto, dedicar tiempo a la escucha, dejarnos interpelar, hacer
propuestas, caminar junto a otros hermanos y hermanas en sincera búsqueda,
con el Evangelio en la mano y en el corazón. Sobran razones para decir que
nuestra Iglesia tiene un déficit de todo esto y que nos conviene transitar
estas veredas. Si la tan tañida palabra “corresponsabilidad” tiene sentido
en el interior de la comunidad cristiana nos ha de conducir, al socaire del
Espíritu del Señor, a propiciar odres nuevos para un vino nuevo, cambios de
gran calado y reformas en profundidad que nos acerquen más a la gran misión
contenida en el anuncio del Reino de Dios: la dignificación de todo ser
humano y la fraternidad universal, conmoviéndonos con el rostro sufriente
del hermano caído.
KRISTAU SAREA es un foro que responde a esa llamada de Dios al cambio, a la
conversión personal y eclesial, siendo un espacio de encuentro y una voz más
en la Iglesia y en la sociedad que ofrezca sus aportaciones en forma de
argumentación razonada, de toma de posición y de acción oportuna. Apenas
tenemos unos meses de andadura, durante los cuales hemos ido extendiendo los
nudos de esta red a través de personas, grupos, movimientos y comunidades de
Bizkaia; hemos realizado dos encuentros generales en los que hemos ido
poniendo los cimientos sobre los que construir, organizándonos, perfilando
nuestros rasgos de estilo y nuestro paradigma o modelo de Iglesia hacia el
que tendemos. Vamos realizando algunas acciones y promoviendo iniciativas
junto a otros foros y grupos similares existentes o que han ido surgiendo en
el ámbito del estado.
Si hablamos de ESTILO, el nuestro se compone de estos ingredientes básicos:
horizontalidad en las relaciones y en la consideración de las personas;
libertad como hijos e hijas de Dios para la expresión y la acción; diálogo
entre las personas del foro y con cualquiera otra persona, grupo o instancia
eclesial o social; búsqueda de consensos, acción humanizadora común y
ecumenismo real con otras tradiciones religiosas; diálogo entre fe y
cultura, fe y ciencia; espiritualidad encarnada como experiencia de
liberación; acercamiento a personas que sienten que la Iglesia se ha alejado
de ellas; tolerancia y respeto en la perspectiva de la defensa de todos los
Derechos Humanos en la sociedad civil y en la comunidad cristiana; gestos y
actitudes proféticas desde la clave del Servicio humilde y desprendido, no
del Poder. Con ello queremos contribuir a la comunión eclesial, que no es
sumisión a doctrinas y normas, sino unión en la fe y en el amor de las
diversas sensibilidades que se dan en la comunidad de Jesús. La unión se
construye desde el reconocimiento y respeto a la pluralidad, no desde la
uniformización impositiva.
Si hablamos de PARADIGMA o modelo, el nuestro podría sintetizarse en la
expresión “comunidad de iguales”, que tiene su fundamento en la diversidad
de carismas y servicios, alejándonos de un modelo piramidal o de castas. En
este sentido impulsamos el diálogo que conduzca a la desclericalización en
la Iglesia y a la superación del binomio clérigos-laicos. En nuestro foro
hay servidores con ministerios ordenados, mujeres y hombres con sus carismas
en la Vida Religiosa, laicos y laicas con sus carismas y servicios; y no
hacemos distinciones entre nosotros de categorías o dignidades. Queremos que
nuestra Iglesia sea realmente democrática, fiel a las necesidades de las
personas y a la misión evangélica, fraterna, profética, valiente. Que se vea
libre de connivencias con el poder y de todo fundamentalismo o integrismo
religioso, desde la laicidad en el anuncio y la presencia transformadora en
la sociedad, a partir de nuestra propia experiencia de Dios manifestada en
Jesús.
En
KRISTAU SAREA nos preocupan situaciones que tienen que ver con la igualdad y
la íntegra dignidad de las personas. Así, hay en el hoy algunos puntos
sensibles que nos hacen reaccionar y promover la apertura al diálogo en la
comunidad cristiana, como son: la libertad de expresión; la igualdad de
derechos de la mujer en la sociedad y en la misma Iglesia, incluído el
acceso a los ministerios ordenados; la vivencia positiva de la sexualidad en
libertad responsable; la plena identidad e igualdad de derechos para las
personas homosexuales, incluída su unión conyugal civil y religiosa; la
libre opción al celibato en los ministerios ordenados; el reconocimiento de
las diversas formas de convivencia en las parejas, así como las situaciones
de separación y divorcio sin que supongan excomunión eclesial; las
situaciones de injusticia y falta auténtica paz generadas por la violencia,
el racismo, la pobreza y la marginación, la exclusión y la discriminación
social, las consecuencias deshumanizadoras de la globalización, la falta de
vivienda y de trabajo digno, el sufrimiento de los inmigrantes... Hoy es día
a día; cada día tiene su afán y en el mañana vendrán otros retos.
Soñar es sano, y la clave de interpretación de los sueños en nuestro foro es
la de una Iglesia en la que quepamos todas las personas cristianas, que esté
al servicio del Reino de Dios. Desde aquí os invitamos a formar parte de
nuestro foro-red; podéis hacerlo a través de nuestro correo electrónico:
kristausareabizkaia@gmail.com y visitar nuestra página web: . Un abrazo
fraterno.
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