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MOCEOP EN APOYO DEL SACERDOTE ROY BOURGEOIS APORTACIÓN SOBRE LOS MOVIMIENTOS SOCIALES CRÍTICOS DE MADRID
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25-26. Octubre. 2008 Ramón Alario Como ya va siendo habitual, el dinámico grupo de Albacete –artífices de la elaboración y distribución de nuestro Tiempo de Hablar-Tiempo de Actuar- nos recibe cada año con sus brazos y sus casas abiertas. Son dos días que nos permiten disfrutar de una convivencia espontánea, de una reflexión de creyentes y de una jornada de turismo por tierras manchegas; todo ello arropando un trabajo eficaz en el que diseñamos –y repartimos tareas- los números de la revista para el año siguiente. Vayamos por partes. Diferentes circunstancias han dado lugar a que este año sólo nos reuniéramos unas veinte personas. Menos que otras veces; pero con una participación variada y suficientemente representativa. Quienes habíamos llegado el viernes al caer la tarde, tuvimos la suerte de compartir mesa en casa de Juani y José Luis: ello nos ayudó a ir restableciendo las conexiones afectivas, a ponernos al día sobre lo vivido en los últimos meses y a abrir algunos de los temas que más preocupan a un amplio grupo de los presentes: cómo ayudar a nuestros hijos e hijas adolescentes en su crecimiento y cómo vivir las dificultades que se nos van presentando en ese campo.
De las intervenciones y los comentarios posteriores, merecería la pena destacar el cambio que todas estas experiencias –igual que nuestro compromiso como curas casados- suponen en nuestra forma de vivir y entender la fe: se produce un cambio de centralidad, nada teórico, sino vital, consistente el descubrimiento de que el reto de nuestra fe en Jesús se concreta en la vida, en la sociedad, en las necesidades de los seres humanos, no en la Iglesia, ni siquiera en las pequeñas comunidades; la apuesta por el Reino de Dios no puede confundirse o minimizarse como la incorporación a la Iglesia: ella misma no debe ser sino un medio al servicio de la causa de la humanidad. La misión de la Iglesia, de las comunidades y de cada creyente no la concebimos como hacer cristianos sino como estar al servicio de cualquier causa a favor de la humanidad, empezando por quienes más necesidades tienen. La tarde estuvo dedicada a programar los números de Tiempo de Hablar para el año 2009. Había una serie de temas seleccionados tras el trabajo de nuestra última asamblea de El Espinar, que aún no se habían abordado en el cuadernillo central de la revista. Con eso y otras ideas que fuimos debatiendo, la programación de 2009 quedó como sigue. Número 1º. Abordará la situación de crisis y paro actuales, así como las demandas de un nuevo orden económico-social. Coordinará el trabajo Fernando Bermúdez; los materiales deberán estar preparados para el 15 de enero. Número 2. La terca esperanza. Necesidad de apostar por la utopía, la ilusión, las ganas de vivir; la urgencia por encontrar caminos desde los que construir la esperanza cada día. Coordinará los trabajos Domingo; los materiales estarán disponibles para el 15 de abril. Número 3. Nuestra espiritualidad; importancia de formular y clarificar los cauces por los que estamos construyendo una espiritualidad "laica" e interreligiosa; importancia de abrir cauces a la mística y a la contemplación… Coordinará este trabajo Ramón; los materiales estarán ultimados para el 15 de julio. Número 4. Teología interreligiosa de la liberación. Coordinarán este trabajo Tere y Andrés; los materiales, a preparar hasta el 15 de octubre. José Luis nos presentó por escrito las cuentas de los ingresos y gastos del 2008: ingresos de 7055 frente a gastos de 7135 euros. Este déficit está generado, en gran parte, porque es mucha la cantidad que se pierde por la devolución de recibos (686 euros); lo cual nos lleva a pedir que cada cual trate de aclarar su situación con relación a la domiciliación de recibos en los bancos. Al mismo tiempo, nos vemos urgidos a pedir que busquemos entre todos algunos suscriptores más. También dedicamos un tiempo importante a retomar la propuesta recordada unos días antes por Juan Cejudo: la conveniencia de preparar y publicar un libro con testimonios de vida de quienes hemos vivido diferentes procesos de secularización y hoy nos movemos en trono a Moceop. Es verdad que se trata de una propuesta antigua, que el mismo Juan sugirió fuera tratada en nuestra última asamblea de El Espinar. La falta de tiempo no permitió que se abordara entonces: hoy consideramos que puede ser un objetivo a cumplir sin más retrasos…Se trataría de un libro preferentemente testimonial, aunque sobre el relato cada cual pueda apuntar sus análisis. Y para poner manos a la obra, se pensó que el mismo Cejudo coordinara un equipo que allí mismo se ofreció: Centeno, Andrés Muñoz, Alfaro, Spuche y Ramón. Por supuesto, este equipo está abierto a quien desee participar; e irá dando noticias de cómo se va trabajando. La eucaristía cerró el trabajo de una jornada fecunda y agradable: en ella estuvimos acompañados por un grupo de creyentes que quisieron compartir con todos nosotros el pan, el vino y la palabra. ¡Gracias a ellas!
En casa de Andrés y Rosa compartimos unos dulces y nos dimos el abrazo de despedida, antes de retornar a los lugares de procedencia, con la sensación de haber realizado un buen trabajo y vivido una bonita experiencia de amistad.
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MOCEOP EN APOYO DEL SACERDOTE ROY BOURGEOIS Desde Moceop queremos hacer oir nuestra voz en apoyo del sacerdote estadounidense Roy Bourgeois, amenazado de excomunión por declarar que la mujer tiene la misma dignidad que el hombre para poder acceder al sacerdocio ministerial. Estamos convencidos, como muchos teólogos, de que la prohibición del acceso de la mujer al sacerdocio ministerial no tiene ninguna base bíblica ni teológica de fondo. Es más, existen numerosas pruebas documentales y arqueológicas donde consta el ministerio presbiteral e incluso episcopal de algunas mujeres en las primeras comunidades cristianas como es el caso de la "Episcopa Teodora". Esta discriminación de las mujeres en lo relativo al ministerio ordenado nos parece hoy una inaceptable discriminación y representa una manifestación más del patriarcalismo que debemos desterrar de nuestras comunidades cristianas y de la Iglesia. Nos unimos a todas las voces que hoy en la Sociedad y en la Iglesia apuestan por una igualdad a todos los niveles entre el hombre y la mujer y creemos que no es momento de solucionar las discrepancias entre los miembros de la Iglesia con excomuniones, sino con comunión, respeto a la diversidad y diálogo entre todos. Pensamos que la Iglesia jerárquica debe reconsiderar estas posturas intrasigentes y autoritarias, más propias de otras épocas que de los tiempos que vivimos, y que valoramos como abusivas y antievangélicas. Pedimos, a la vez, que se revise en la Iglesia el ministerio presbiteral, para que no sea un estamento autónomo y un colectivo de expertos y especialistas con poderes personales que se usurpan a la comunidad, toda ella "pueblo sacerdotal". Jesús nunca quiso organizar un movimiento sobre un proyecto sacerdotal y menos clerical. Lamentamos igualmente las condenas a numerosos teólogos, como han sido recientemente los casos de Pagola y Ariel Álvarez y pedimos también para ellos una reconsideración de sus expedientes y una postura de diálogo con ellos ya que son teólogos que están haciendo un inmenso bien a miles y miles de cristianos en todo el Mundo en su esfuerzo por acercar la Biblia y la figura de Jesús al hombre de hoy. Quienes deseen expresar su apoyo al sacerdote Roy Bourgeois pueden hacerlo en la siguiente dirección: http://www.atrio.org/ApoyoRoyBurgeois.php Creemos que no es ya tiempo de Inquisición y de anatema, sino de fraternidad, diálogo y de comunión. EQUIPO DE PRENSA DE MOCEOP
=============================================================================== los movimientos sociales críticos de Madrid
Agradecemos y compartimos la propuesta que se nos ha hecho para participar en el proceso de articulación de los movimientos sociales críticos de la Comunidad de Madrid. Las luchas y resistencias de tales movimien-tos, las campañas que promue-ven y los valores que defienden representan para nosotros, aquí y ahora, la mayor esperanza de que otro mundo es posible, en la línea de los movimientos antiglobalización presentes en todo el mundo. Sin embargo, la atomiza-ción y dispersión de sus iniciativas les resta eficacia, sobre todo cuando se trata de salir al paso de cuestiones importantes que afectan a la mayoría de la sociedad. Son muchas pequeñas voces que pasan inadvertidas frente al potente altavoz del poder oficial (gobiernos, partidos políticos, dirigentes mundiales). Un ejemplo de esto puede verse en cómo se está abordando la actual crisis financiera. En lugar de cuestionar un modelo económico depredador que ahonda la división entre los pueblos (brecha Norte-Sur, hambre en una tercera parte del planeta), provoca guerras en muchos países (la última en el Congo por el coltán) y destruye el planeta (sombrías perspec-tivas del cambio climático), los gobiernos de los países grandes –en términos de renta- se apresuran a salvar la banca con billones de euros y a poner parches en el sistema financiero para que todo siga igual. La opinión pública asiste atónita e impotente a esta situación, mientras los movimientos sociales críticos son incapaces, hasta la fecha, de articular una respuesta colectiva que denuncie la dictadura del capitalismo neoliberal y el sometimiento de la clase política a sus intereses, además de proponer las líneas de fuerza para una salida alternativa del caos general del sistema establecido, y no sólo de la crisis coyuntural del sector financiero. La articulación de movimientos mostraría que es posible convivir de otra manera: --respetando y valorando la pluralidad de opciones, culturas y propuestas de sociedad, que son consecuencia del ejercicio de nuestra libertad (frente a una cultura o unos valores homogé-neos, que se pretenden univer-sales y tratan de imponerse a los demás); --con procesos de participación y decisión hori-zontales (frente a un mundo jerarquizado, con vanguardias dirigentes y masas pasivas); --y situando como eje de nuestras preocupaciones a los colectivos que sufren y están más oprimidos por el sistema (los inmigrantes sin recursos, las personas en paro desahuciadas de sus viviendas, los refugiados palestinos y de otros países, los asalariados acosados de tantas empresas, etc., etc.), a quienes los movimientos pueden hacer visibles y devolverles la confianza y el apoyo solidario para la resolución de sus problemas. En nuestra opinión, la articulación de los movimientos sociales críticos sería muy útil para recobrar la confianza de que transformar la sociedad es algo posible y necesario. Precisamente uno de los pilares del sistema actual es la enajenación de las conciencias que lleva a la pasividad política de la mayoría de la población, incluidos los sectores sociales más explotados, en España y a nivel mundial. La convergencia de la crítica y de propuestas imaginativas de intervención social podrían contribuir a la movilización de la población. Por ejemplo, el boicot general de los movimientos sociales a una determinada marca o a un determinado banco, podría mostrar que en cuanto consumidores los ciudadanos podemos hacer frente al poder económico, si somos capaces de converger. Y así en otros campos. En el plano de la política todos estamos de acuerdo en criticar el modelo imperialista-neoliberal que prevalece en el primer mundo, donde se encuadra España. Sin embargo, en nuestro debate se manifiestan dos sensibilidades sobre las que tendremos que seguir trabajando: 1.- Para unos, sería ingenuo renunciar a los resortes políticos en vigor, que habría que aprovechar en beneficio de los oprimidos (sistemas de salud, educación, protección social, regulación de la economía, etc.). Se pone el ejemplo de varias democracias latinoamericanas (Venezuela, Bolivia, Ecuador…) que se han enfrentado al imperio y han desarrollado nuevas constituciones acordes a la sensibilidad de sus pueblos, sin renunciar al sistema de partidos y al poder central del estado. 2.- Para otros, los movimientos sociales críticos deberían desarrollar nuevas herramientas, una nueva cultura política alternativa al sistema de partidos y de estados centralizados, lo que sólo sería viable en el contexto de prácticas alternativas en otras esferas de la vida: en el trabajo, el consumo, la información, el ocio, los modelos de ahorro-inversión, etc. Los movimientos sociales, en toda su rica diversidad, deberían ser la punta de lanza de ese nuevo modelo de articulación política. En cuanto a la iglesia católica, denunciamos el sospechoso silencio de la jerarquía ante la actual crisis económica, a la vez que nos reconocemos seguidores de la corriente profética-utópica de los seguidores de Jesús, cuya principal expresión en las últimas décadas ha sido la teología de la liberación. Nuestros referentes (Boff, Dussel, Comblin, Houtart…) van de la mano y animan los mismos foros antiglobalización que pensadores pertenecientes a otras tradiciones culturales (Wallerstein, Ramonet, Quijano, Soussa Santos…). Desde la «opción por los pobres» o la «socialización del poder» la apuesta común es buscar fórmulas nuevas que favorezcan el bienestar y el desarrollo libre y solidario de las personas y los pueblos, en armonía con la naturaleza. =============================================================================== José Luis Alfaro
CONCIERTO
El 30 de enero, aniversario de la muerte de Gandhi, hemos tenido un Concierto de Música Interreligiosa. Comenzó el «Cuarteto Sol Mayor», de la Iglesia Adventista, que con sus cantos y alabanzas nos hicieron sentir el gozo de compartir el amor de Dios. Después, Antonio Borja, de la Comunidad Baha´i interpretó con la guitarra varias composiciones clásicas flamencas y puso letra a poemas de los escritos baha´is. El grupo Alfirdaws, del Centro Islámico recitó y salmodió varios versos del Corán y cantaron algunos «cantes (anashid ) islamicos». Como colofón del Concierto Domingo Pérez en nombre de Justicia y Paz y de Moceop interpretó algunas de sus canciones en las que provocó la plena participación del público y terminó el concierto con una sensación de que vale la pena realizar estos gestos de acercamiento y unión.
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