CON LOS LEFEBVRIANOS

La Santa Sede volverá a negociar, en los próximos días, con los lefebvrianos su vuelta a la Iglesia católica. Sí, digo negociar, aunque tal vez debería decir ceder de nuevo.

Resulta cuando menos curiosa la amplia predisposición al diálogo del Vaticano con los lefebvrianos, y la nula capacidad para hacerlo con otras sensibilidades de la Iglesia. A los segundos se les pone de cara a la pared y, muy probablemente, con los primeros volverán a caminar de espaldas al pueblo. Mirando a Oriente. Y en latín. Al tiempo.

 

  PECADO DE LA IGLESIA

Lo volvía a repetir el cardenal Cafarra, arzobispo de Bolonia y uno de los líderes del sector conservador: «El mayor pecado de la Iglesia es la ambición de los clérigos y su deseo de hacer carrera».

 

 
 

SOBRE EL ABORTO

Nos lo cuenta Europa Press: el obispo de Sant Feliu de Llobregat (Barcelona), Agustí Cortés, considera que existen acciones «más eficaces» que las manifestaciones para luchar contra el aborto. No se queden en el titular, porque entonces la cosa no sirve para mucho puesto que, en realidad, el obispo ha dicho exactamente lo mismo que el cardenal Sistach: que, siendo legítima la manifestación, también hay que mirar hacia otras soluciones, más a largo plazo, y basadas en la educación sobre el sentido de la vida, de la sexualidad y de la libertad. En una frase: manifestaciones, también. Pero fundamentalmente un trabajo más de fondo, de misericordia, información, acogida y acompañamiento, tareas que llevan a cabo tantos y tantos cristianos en nuestra sociedad y que nuestro Episcopado no tiene en cuenta, no valora, a la hora de hacer grandes comunicados en contra del aborto.

 

 

LA ECHAN DE LA IGLESIA

La concejala Dolores Baigorri ya ha entregado las llaves del templo

La echan de la iglesia por oficiar bodas civiles

«A esa señora no se le ha apartado de ningún lado, en la conversación que tuvo con el obispo se le dijo que por prudencia pastoral no era bueno que presidiese una boda civil y luego, en ausencia del sacerdote, otra celebración en la parroquia». Así justificó ayer el portavoz del Arzobispado de  Pamplona y Tudela, Santos Villanueva, la salida de Dolores Baigorri (concejala independiente en el Ayuntamiento de Ablitas) de la parroquia de su localidad donde, desde hace más de 20 años, había colaborado en distintas actividades relacionadas con la Iglesia, según cuenta Nieves Arigita en Noticias de Navarra.

 

 
  HANS KÜNG CONTRA BENEDICTO XVI:

Dice que sin él «muchos habrían abandonado la Iglesia»

Nueva andanada contra Benedicto XVI del teólogo reformista de Tubinga. A sus 81 años, Hans Küng asegura que «el Papa Ratzinger está conduciendo a la Iglesia a la Edad Media» y le pronostica un «gran fiasco».

 

 

SE ABRE UNA ESPITA AL CELIBATO OBLIGATORIO

Aunque se quiera vender como algo esperado y dentro de los cauces habituales, la constitución Anglicanorum coetibus encierra algunas novedades dignas de reseñar. La primera es que los ordinarios anglo-católicos le podrán pedir al Papa (incluso en el futuro) que permita ordenar sacerdotes «a hombres casados». Es verdad que la constitución precisa que, para conseguir el sí del Vaticano, Doctrina de la Fe examinará «caso por caso». Pero, aunque así sea y caso por caso, la decisión representa la primera dispensa oficializada del celibato para una comunidad latina desde los tiempos del Concilio de Trento.

La otra novedad reside en el hecho de que los ordinarios personales podrán ser sacerdotes casados, que serán equiparados a obispos. Por lo tanto, formarán parte de las conferencias episcopales respectivas. Es decir, que podríamos ver obispos casados en Añastro, sede de la CEE.

Se abre un «boquete» en la rígida disciplina del celibato obligatorio. Y se crea un precedente, imposible de tapar y de silenciar. Dios escribe recto con renglones torcidos...

 

 
  MUNILLA NOMBRADO OBISPO DE SAN SEBASTIAN

Falla el plan Monseñor Uriarte por conseguir una sucesión pactada.

Pero hay otro reproche pastoral. Además de ser teológicamente muy conservador, Munilla, nos dice un sacerdote, «fue a su bola, mientras estuvo aquí de cura, en la parroquia de Zumárraga, sin hacer caso a los planes pastorales y sin formar parte afectiva y efectiva del presbiterio.¿Y ahora nos viene de obispo y nos va a pedir obediencia?», se pregunta el presbítero y ni siquiera se molesta en contestar, de lo obvio de la respuesta que los curas pueden dar a su nuevo prelado.

Lo más previsible es que se produzca entre el nuevo obispo y la mayoría de sus curas una ruptura de facto (que no de iure ni escenificada públicamente) de la comunión eclesial. Es decir, no habrá comunión afectiva ni efectiva.

Dos iglesias coexistirán en Guipúzcoa. Casi de espaldas la una a la otra. Munilla, educado en la mística de la cruz, creará su grupo de fieles, se rodeará de sus discípulos e intentará ir creando escuela. Que quizás le dé resultados a medio plazo. A corto, lo tiene chungo.

Porque su nombramiento va acompañado de mucho dolor eclesial, de poder ejercido sin miramientos y de aplastamiento de las tesis del contrario. Y eso produce heridas, que sólo el tiempo podrá curar. Y conlleva desafección.

Y triste espectáculo de una Iglesia convertida en un campo de batalla y en luchas de poder intestinas. Iguales o peores que las de los partidos políticos, donde al menos la disidencia se escenifica en los congresos o en los medios. Aquí todo discurre sotto voce, entre murmullos y puñaladas traperas