EVANGELIZAR HOY

   

EN "LA MODERNIDAD@

Femando Urbina

La evangelización va a la raíz de cada época y de cada persona. Qué es lo "transcendente" que los siglos pasados nos han legado y qué es constitutivo de nuestro HOY (colectivo e individual)? Tarea ésta harto ardua pero imprescindible si no queremos "desenfocar" el tiro a diana de la tarea evangelizadora.

1. PERSPECTIVA HISTÓRICA DEL CONCEPTO "MODERNIDAD@

Siglo XV-XVI: el Renacimiento se caracteriza por dar paso hacia una nueva sensibilidad ante la existencia: paso de una cultura clerical a una cultura laica; del simbolismo alegórico del románico al realismo racionalista y místico y al descubrimiento de la naturaleza propios del gótico, de Giotto, Ucello, Bruegel... Zonas de influencia: Florencia, Toscana, Umbría, Países Bajos... Mención especial merece hacerse de la influencia que iba tomando la figura de S. Francisco de Asis como paso revolucionario en la espiritualidad: del Cristo celeste al Hombre.

Siglo XVII: la revolución científica como cambio radical en la concepción del mundo: el infinito teológico penetra en el infinito humano con hombres de la significación del Cardenal de Cusa, Galileo, Descartes, Newton, Leibnitz (libro a leer "de un mundo cerrado al universo infinito" de A. Koyre).

Hasta este momento se había pensado en un COSMOS SOCIAL concebido como jerarquía (poema de B. Brecht) tanto en lo eclesial, como en lo, social y político; en un COSMOS FÍSICO concebido como el mundo de las esferas (de Platón, Descartes...) que es una cultura heredada del Neolítico; y en un COSMOS SACRAL definid o por las jerarquías angélicas.

En el siglo XVII, con Kepler y Newton sobre todo, se rompe el CIRCULO. El hombre en lugar de definirse como un círculo cerrado, se define como una parábola abierta al infinito. El mundo y la Historia se ponen en marcha.

Siglo XVIII: la gran revolución política 1789-1793: LIBERTAD-IGUALDAD-FRATERNIDAD.

Pero la burguesía -clase portadora de esta idea-fuerza- se paraliza ante la "propiedad": "déclarations des droits de l'homme et des citoyens: vie, liberte, PROPIETE". Todo esto condujo a la revolución del capitalismo en 1830.

La burguesía traiciona su verdadero ideal por la acumulación de capital. La anatomía del capitalismo la realiza Marx (sigue siendo válida, aunque incompleta).

Siglo XIX: el Romanticismo revolucionario: (ya que hay otro reaccionario, del que citaré algunos nombres) que posibilitaron y enriquecieron Kant, Fichte, Hegel. En España, Espronceda.

Los orígenes del Socialismo utópico, heredero de la fuerza de la modernidad: Fourier, St. Simon, Oweri. En España, Sixto Cámara, Fernando Garrido y otros que posibilitaron las primeras asociaciones de tejedores de Barcelona; sin olvidar el movimiento de campesinos en Andalucía después de la desamortización.

Siglo XX: época del capitalismo liberal: 1850-1873. La gran crisis del 73 de reestructuración tecnológica y organizativa; el motor eléctrico y "la monopolistica". Los dos bloques. La primera guerra mundial. La depresión del 29. Los fascismos. El nacionalismo y la ANTIMODERNIDAD. Segunda guerra mundial. La carrera armamentística como "última ratio" del capitalismo en crisis.

LA ANTIMODERNIDAD: Ante la revolución que plantea la modernidad surge la antimodernidad propia del romanticismo reaccionario de Chateaubriand, Birrke, Flugin, etc. y el antimodernismo radical que está en los orígenes del tradicionalismo que reniega de la gran Revolución y pretende la Restauración (Mettemich, como político; De Doñald, De Maistre, Donoso Cortés como ideologos). Y la gran derecha con sus pensadores como Gonzalo de la Mora, Péres Embid, ete. que recogen en España esa tradición antimodernista.

2. PERSPECTIVA TRASCENDENTAL  DEL CONCEPTO A MODERNIDAD@

Creo que la modernidad es la segunda transformación del hombre histórico.

La primera es la llamada por Gordon Childe "Revoluci6n del Neolítico, caracterizada por:,

a) el paso de una economía "animal" (cazadores) a una economía "humana de producción": agricultura/ganadería. Esto acarrea la posibilidad de concentración humana, el nacimiento de la ciudad, el imperio y las guerras de conquista ("el amo y el esclavo" de Hegel).

b) el nacimiento de la inquietud existencial radical ante "el enigma del mundo y la existencia, cuya suprema expresión es la vida/muerte. Como respuesta a esta inquietud radical surgen las grandes religiones universales de salvación, dando sentido a la vida y a la ética del guerrero/ ética de paz y fraternidad cuya suprema expresión es Jesús.

A este existencialismo del Neolítico corresponden todas las civilizaciones tradicionales que tienen la misma concepción del Mundo: inmovilidad, jerarquismo, círculo cerrado en el orden social físico-sacral típicas de la Edad Media.

La segunda gran transformación, que apenas acabamos de inaugurar (tres siglos) es LA DE LA MODERNIDAD que supone una transformación radical de las tres relaciones que configuran la existencia:

a) la relación del hombre con la naturaleza: de la concepción mítica a la de la ciencia y de la técnica.

b) relación del hombre con el hombre (relación social): de la concepción jerárquica e inmóvil y pasiva a la liberación del hombre por la igualdad y la autonomía creadora de la historia... A la participación activa de todos los hombres y a la plena expansión de la personalidad. Del círculo cerrado a la apertura del infinito.

c) la relación del hombre con lo do y absoluto: de una concepción infantil de la acción humana respecto de las instituciones eclesiásticas a la plena adultez del hombre que ya no necesita tutores (Kant y S. Pablo).

EVANGELIZAR AL HOMBRE "MODERNO"

Sólo puede hacerse partiendo de esas dos premisas generales: a) lo que es la Evangelización y b) lo que es el hombre moderno en esas tres "relaciones fundamentales" que determinan la "modernidad" como forma nueva de existencia humana en el Mundo.

Preguntarse sobre la acción concreta de evangelización de ese "hombre moderno" no puede ser naturalmente ni una serie de enunciados teóricos, ni ningún intento de dar programas y recetas.

La evangelización es siempre un Acto concreto: de una persona y una comunidad creyente "en" el entorno concreto: ante otras personas concretas, "en" sus ambientes concretos. Por eso más que intentar formulaciones generales sobre las condiciones generales de esa acción evangelizadora, preferiría apuntar a la raíz misma desde donde brota el Acto Evangelizador en un sujeto: la persona y/o la comunidad creyente es como la luz que simplemente "siendo luz" ya ilumina.

Esta "raíz" está en el ser mismo del creyente, militante o comunidad. No se trata de ninguna vuelta al intimismo subjetivista. Es que para poder evangelizar al hombre moderno lo primero que hace falta es que concretamente el creyente realice en su propia vida la síntesis entre conciencia creyente y conciencia moderna. Y que así se supere lo que señalábamos más arriba. Esa "división" que, fundamentalmente por causa de la Iglesia, se ha producido, entre el lenguaje o los lenguajes en que se expresa la fe y los lenguajes vitales en que expresa la praxis del hombre moderno..

No voy a referirme más que a ese A punto de partida": porque creo que si ,llegan a existir creyentes y comunidades que realizan esa síntesis en su propia vida -sin necesidad de más fórmulas- se transmitirá al entomo esa luz de la Fe que por primera vez desde hace siglos se arraigará en la tierra real histórica del "hombre moderno existente".

COMO SIMPLES SUGERENCIAS:

Respecto a la Primera relación: el hombre debería adquirir más que una A especialización científica", eso que es mucho más importante, profundo y difícil: El espíritu científico que significa:

- una radical honestidad intelectual.

- un espíritu de "discernimiento" entre lo que es real o al menos verosímil y lo que es tópico, cuento, fantasía, ideología o cerrilismo' pasional.

- un espíritu radical crítico, pero no ese infantil radicalismo extremista que no tiene nada que ver con el espíritu científico.

-un lenguaje claro, si es posible, preciso, alejado de la retórica y de la verborrea.

-un saber escuchar atentamente y estar dispuesto a renovar cualquier "partícula de verdad" aunque esté situada en zonas mentales o sociales que no sean de nuestro agrado.

-y una formación general, al menos de nivel de bachillerato, sobre lo que hoy son dimensiones básicas de las ciencias naturales y humanas, que permiten ese "discernimiento" ante lo real y lo ilusorio; para éso, naturalmente, hay que preguntarse seriamente sobre nuestra capacidad de lectura asimilada y dar preferencia al texto escrito sobre la TV.

Respecto a la segunda relación: Superar ese "getho" cultural y social típico de la formación religigsa (de la que participan ya los la( cos, pero especialmente agravada en gente formada en seminarios, noviciados o facultades pontificias).

Llegar a tener una "presencia real" en la praxis profesional, social y política modernas (en el grado que a cada uno le vaya, pero que tiene que partir evidentemente de una convicción democrática y un compromiso con el "pueblo", entendiendo por pueblo las clases no . poseedoras del control del capital. Por ejemplo, la Clase Obrera,):

Respecto a la tercera relación: Hay que haber superado las formas infantilizadoras y mágicas de relación con Dios. Esto es un tema difícil y no me voy a extender en él. Creo que esto no tiene por qué llevar a extremismos cercanos a un ateismo práctico, que supondría la negación misma de la posibilidad de evangelización. Otra cosa es el que nuestra fe vaya creciendo a través de esos "desiertos" y "noches" sin los que no cabe maduración en la fe.

Y "desde ahí" -naturalmente fortalecidos por la comunidad en la celebración- ahondar. en el significado de la gran Promesa de la Resurrección y del don de Cristo. Así se realizará en nosotros esa síntesis, desde la cual únicamente podremos ir encendiendo lámparas evangélicas en medio de la inmensidad de este. mundo moderno.