FEDERACIÓN EUROPEA

DE  CURAS CASADOS

 

 
 

La Federación Europea fue fundada el viernes 19 de septiembre de 2005 y votó  sus Estatutos y sus cargos el sábado 20 de septiembre. Es el fruto de un grupo de trabajo que se ha reunido, por iniciativa del Comité Ejecutivo de la Federación Internacional, en tres convocatorias, a partir del mes de mayo de 2003, promoviendo en los periodos intermedios el debate en los grupos de base de cada país.

La Federación Europea comprende los siguientes grupos :

+ ADVENT (Reino Unido)

+ EFFATA (Francia)

+ HORS-LES-MURS (Bélgica)

+ MOCEOP (España)

+ PRÊTRES EN FOYER(Francia-Sur)

+ PRÊTRES MARIÉS (France-Norte)

+ PRIESTER OHNE AMT (Austria)

+ VEREINIGUNG KATHOLISCHER PRIESTER UND IHRER FRAUEN (Alemania)

+ VOCATIO (Italia)

La Federación continuará entablando contactos con los otros grupos europeos que no han respondido por el momento a su invitación.

Los integrantes de esta Federación hemos coincidido desde el primer momento en dos principios, que han orientado su puesta en marcha:

-Un principio «legal»: haber sido convocados por el Comité Ejecutivo de la FISCC y estar cumpliendo el encargo decidido por la Asamblea General de la misma celebrada en Leganés.

-Un principio «realista»: querer partir de la realidad vivida en nuestros grupos; porque, después de 25 ó 30 que existen los movimientos de curas casados, se ha producido una evolución significativa, tanto de nuestros grupos como de la sociedad y de la iglesia.

Desde esta perspectiva, nosotros no podemos sino constatar que el deseo de reintegración al ministerio eclesial (que desempeñamos anteriormente) no es compartido sino por unos pocos de nuestros miembros y que esa reintegración es percibida por la mayoría como una regresión.

Es necesario, pues, reorientarnos hacia esas nuevas perspectivas en lo que se refiere a los ministerios, tanto el presbiteral como el resto. Sin negar la peculiaridad de nuestra situación, hemos decidido :

-situar nuestros objetivos en una perspectiva más amplia, más vital, más importante.

-privilegiar los contactos y las acciones comunes con otras redes de cristianos reformistas en Europa.

Estos objetivos de la Federación, que nosotros preferimos llamar perspectivas, se sitúan en cuatro niveles:

-Lo más importante son los hombres y mujeres de hoy, y, sobre todo, sus dificultades, sus gozos, sus luchas por la paz y la justicia;

-La Iglesia está al servicio de los hombres y, por eso, tiene necesidad de renovación, de cambio, de un gran cambio;

-Los ministerios no son sino medios al servicio de la Iglesia: son ellos los que hacen funcionar a la Iglesia, los que la hacen vivir;

-La ley, las leyes, incluso la lucha contra la ley del celibato, están al servicio del resto : son únicamente elementos de la estructura de los ministerios. Desde esta óptica, nos parece importante insistir sobre el lugar que ocupa nuestro combate contra la ley del celibato : no es sino un elemento de un conjunto ; y este conjunto comprende :la prioridad de las personas ante la ley; la prioridad de la comunidad sobre los minsiterios; la dimensión de democracia participativa; el trabajo por la llegada del Reino de Dios y su justicia.

 

ACOGIDA OFRECIDA POR ROMA
A LOS CURAS CASADOS ANGLICANOS

La Federación Europea de Curas  Católicos Casados desea hacer pública su  opinión a propósito de la decisión adoptada por el Vaticano de permitir a los curas anglicanos casados pasarse con sus comunidades a la Iglesia bajo ciertas condiciones.

1. Esta decisión, añadida a la existencia tradicional de curas casados católicos de rito oriental, podría crear a cierto plazo una situación beneficiosa en el interior de la Iglesia católica romana, aun sin pretenderlo expresamente. La coexistencia cada día más normal de curas casados con curas célibes podría significar una etapa hacia el pluralismo en el ministerio presbiteral, lo cual supondría una verdadera riqueza.

2. Las organizaciones de curas casados reivindican la libre elección de un celibato opcional; y la mayoría de los cristianos lo desean también, tal como lo testifican diferentes encuestas. Esta libertad no es algo contra la comunión de la Iglesia: es algo plenamente legítimo. Permite igualmente no subordinar por más tiempo el bien de las comunidades a la elección de estado de vida por los curas. Nosotros afirmamos, pues, que esta libertad es necesaria por razones pastorales cuando las comunidades lo aceptan o deciden.

3. Pensamos, sin embargo, que la decisión tomada por Roma se convertirá en una injusticia sin ningún fundamento eclesial, si no va acompañada de la readmisión de los curas católicos casados que lo deseen, dado que más de 100000 de ellos han sido privados del derecho a ejercer su ministerio. Estimamos que el hecho de considerar a éstos últimos como traidores y el hecho de animar a los curas anglicanos a romper la comunión con su propia iglesia, revelan una actitud hipócrita: ambas cosas van a generar una gran confusión en las comunidades.

4. Todo esto es arbitrario y difícil de aceptar: lo que parece claro es que este nuevo clero casado al que se abren las puertas de la Igle sia católica romana, se caracteriza por unas ideas integristas y conservadoras y, más en concreto, por su oposición a la ordenación de mujeres y homosexuales en la Comunión anglicana, decisión adoptada mayoritariamente por ella. Pensamos que el tipo de cura al que el Vaticano quiere impulsar no es fiel a la apertura evangélica ni a la lectura de los signos de los tiempos que nos envía el Espíritu.

5. Nos parece que este gesto es perjudicial para el ecumenismo porque no respeta el diálogo construido después de tantos años en provecho de un retorno al catolicismo. En vez de tener en cuenta los progresos realizados por el Vaticano II y por los debates de delegaciones comunes sobre la eucaristía, los ministerios y la autoridad en la Iglesia, el Vaticano recluta nuevos miembros de forma no correcta, permitiéndoles esquivar una decisión de su Iglesia . Esto siembra un poco más todavía la división en una Iglesia que tiene ya tantas dificultades para resolver sus propios conflictos especialmente en importantes cuestiones morales.

6. Si el pluralismo consiste en aceptar que los anglicanos puedan organizarse y celebrar a su manera siendo plenamente parte de la Iglesia católica romana, ¿porqué no permitirlo igualmente en América Latina y en África, por ejemplo? Esto sería una manera sana de respetar la diferencia de culturas y de reconocer la prioridad de las comunidades y los lazos de los ministros con ellas. Para crear un clima de pluralismo auténtico, es necesario permitir a cada comunidad escoger la persona para ejercer el ministerio, sea hombre, mujer, célibe, casada, y debatir en torno a las diferentes formas de ejercer el ministerio. Y velar para que este pluralismo de ministerios no sea un pretexto de discriminación entre curas casados y curas célibes.

4 de noviembre de 2009

www.curascasados.eu