UTOPÍA FRENTE A RECREACIÓN DEL PASADO

Libro muy interesante y de gran actualidad. Ser capaz de arrojar un poco de claridad sobre la situación interna de la Iglesia católica, a través de un estudio de dos de sus movimientos más representativos (JOC y Comunión y Liberación) es de gran valor para entender las relaciones y tensiones en el interior de la comunidad eclesial. Es, al mismo tiempo, un gesto de valor humano y de honradez intelectual al venir de un autor canónicamente integrado en la institución eclesial e intelectualmente capacitado por encima de la media para realizar esa aportación.

Avelino Seco ha ejercido el ministerio presbiteral en Cantabria: primero, en una zona rural; posteriormente –más de cuarenta años- en una parroquia de Santander. A sus estudios de Filosofía y Teología en Comillas hay que añadirle una larga docencia como profesor de Filosofía; y en su recorrido como cura hay que explicitar haber sido consiliario de la JOC y la HOAC. El libro que presentamos es un extracto de su tesis doctoral en Sociología.

El libro se abre con una detenida disquisición entre el sentido de las palabras ideología y utopía: sus contenidos, sus diversas acepciones, sus relaciones; para terminar con la propuesta de unas definiciones de ambas. En un segundo apartado se hace un recorrido por la importancia –y no neutralidad- que entraña en todo proceso formativo, la elección del método educativo empleado; y se desmenuzan con suficiente detalle la Escuela de Barbiana y la educación liberadora de Freire.

Se adentra posteriormente en un terreno eclesial concreto: partiendo de la existencia en la Iglesia católica de grupos contrapuestos, elige aquellos que le parecen más representativos de las dos corrientes más sintomáticas de esa contraposición: JOC y Comunión y Liberación. Del método educativo de cada uno de ellos va realizando un detallado análisis, a través de los documentos de sus fundadores y de las actas de sus diversos encuentros oficiales.

En la Escuela de Comunidad (método de Comunión y Liberación) encuentra como elementos decisivos: el rechazo de la utopía; su propensión a destacar en la Iglesia su compromiso con la fidelidad a algo ya entregado como completo en la revelación en Jesús; de ese sentido es portadora y poseedora la Iglesia; la importancia del principio de autoridad como antídoto ante la disgregación; y el elemento de juicio primordial, que ha de buscarse de forma casi exclusiva en los textos del fundador y del magisterio de la Iglesia católica.

En la Revisión de Vida (método de la JOC) destaca estas características: su apuesta por encontrar el sentido de la realidad, un sentido que ha de ser descubierto por cada militante, que no está dado de una vez para siempre; la aceptación de la ambigüedad del concepto mundo, en el cual hay que encontrar a Dios; el dato de la espesura de la realidad, que hay que clarificar desde el Evangelio; la concepción de un Jesús encarnado en la historia y presente en ella; la búsqueda de las mediaciones sociales y políticas –autónomas como todas las realidades terrenas- como el cauce privilegiado para empujar el Reino de Dios; la apuesta por una Iglesia servidora, despojada de poder y buscadora de los signos de los tiempos… Desde esta perspectiva, la búsqueda activa y comprometida de la utopía evangélica.

El último capítulo del libro nos hace aterrizar en la más cercana actualidad: la atracción y apoyo oficial de la jerarquía de la Iglesia católica a los planteamientos y opciones ideológicas representados por el movimiento Comunión y Liberación, junto a la crítica y distanciamiento de los movimientos especializados de Acción Católica y del método y opciones ideológicas que representan. El análisis de ambas concepciones pone un poco más de claridad en esta Iglesia nuestra, tan fraccionada, en la que el poder de las altas instancias en estos momentos, al menos, no está siendo mínimamente imparcial ni mediador.

Ramón Alario.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

UNA SOTANA QUE NO SE COLGÓ

Biografía de José Antonio Quintanar

del grupo de Padres Casados «Ministrare» de Méjico

La persona más indicada para comprender,  narrar y explicar toda su vida, es quien más lo conoció y lo quiso: Mª del Carmen Santibáñez. Mujer de acción, directora de colegios, misionera en Corea, se hace escritora para perpetuar su memoria. El libro que presento es el testimonio, biografía y semblanza, de quien compartió con tal personaje sueños, infortunios, éxitos, intimidades. Ella fue colaboradora y apoyo en la promoción de Tlaltenango; ella le abrió horizontes mentales para la invención de un mundo nuevo; ella impulsó su inclinación natural a la apertura, al ponerse como modelos, lo mismo a la Virgen de Guadalupe y al obispo salvadoreño Oscar Arnulfo Romero, que a Gandhi, Luther King, o el Che Guevara; ella, finalmente, se arriesgó a acompañarlo en la tremenda aventura de abrir una «Brecha en el Muro» de instituciones milenarias, de estructuras ya anquilosadas, al jugarse todo su capital de prestigio y de conciencia como la esposa de un cura católico.

Eso sí, con todas las de la ley, porque la ley misma tiene que humanizarse. Volver a los orígenes del cristianismo es empresa bella, pero heroica.

¿Por qué no puede haber liberación sin previa crucifixión? Pero al final, el cristianismo auténtico está marcado por el signo de la Resurrección.

Este libro lo confirmará.