Habían tomado la
decisión de vivir juntos y era una decisión para celebrar con los
amigos. Querían que preparara
con ellos esta celebración y yo acepté encantado inmediatamente. El día de la
celebración reunieron entre la pareja a 100 personas entre amigos y
familiares. Llegué cerca de un jardín frondoso (siempre de un jardín así surge algo... hermoso). Me sentí atraído por una música muy agradable y el murmullo de unas voces que parecían estar pasándoselo bien. Entré y vi a mujeres y hombres con caras sonrientes y vestidos de fiesta. Seguro que era una boda, pero por si acaso, pregunte: - "¿Qué celebráis?" - "E/ amor", respondió alguien. - "¿De quién?" volví a preguntar. - "De todos" dijeron tres o cuatro a coro. - "Sí, claro, pero ¿quiénes son los novios?" - "Fran y Diego", dijo otra señalándolos. - "¿Dos hombres?" pregunté extrañado. - "Sí, dos personas que se quieren. ¿Te parece bien?" Me quedé un momento pensativo y respondí: - "Sí se quieren... me parece muy bien - '"Entonces (me cogieron de las manos), únete a nuestra alegría" Y escuché otra vez la canción que me había atraido hacia ellos:
Apenas terminó la canción, se levantó Anto y nos leyó una preciosa historia de un explorador del Amazonas:
Así, de golpe, no acertaba a relacionar yo esta historia con lo del amor y se me ocurrió preguntar: - ¿Puede explicármela alguien? Una de las asistentes me dijo: - "El amor no se aprende en los libros. Hay que arriesgarse para conocerlo" - "Muchos hablan de oido del amor pero no han experimentado la belleza, el miedo, la soledad, la inseguridad o la calidez del amado" dijo otro de un tirón. Se levantó, por último, uno de los asistentes y dijo tan escueta como contundentemente: - "Sólo el explorador es el verdadero amante". El soneto de Antonio Gala que escuché a continuación me sonó hondo y recio y tierno cuando lo leyó Bea. Tan hondo y tierno me sonó este soneto que pedí a los asistentes que repitieran alguno de los versos que más les habían gustado. Al principio les daba cosa lanzarse y ponerse tiernos delante de gente desconocida, pero unos cuantos se atrevieron y fue un momento muy bonito:
Manolo (hermano de Fran) cogió la guitarra a continuación y nos cantó una canción de La Mandrágora, una inusual canción de amor, desenfadada y tierna, crítica contra el amor de usar y tirar y... hermosa:
Por si acaso alguno o alguna de los' asistentes no tenían demasiado claro de qué iba esto, Eli y Esther nos contaron el resultado de una difícil y larga investigación para determinar, de forma rigurosa, la verdadera historia del amor:
Mari nos leyó una sencilla y honda poesía de Mario Benedetti, poeta popular, comprometido con los más pobres y desheredados de la Tierra, que ofrece al pueblo la espada de su poesía para que anhele y luche por mundos mejores y más fraternos... Portodo ello, Mario Benedetti es un gran maestro del amor, porque el amor es la pasión por los demás. Me gustó tanto esta poesía que propuse un juego a los asistentes: que algunos o algunas leyeran ¡con toda su alma! alguna de las estrofas dirigiéndose a su pareja. No era necesaria una técnica teatral estupenda, sino mucho corazón para declamar y declarar tanto amor escondido en estos versos:
Acompañada por jota, Mari Cruz (otra hermanica de Fran) cantó una canción de amor de Presuntos Implicados para estos "Confesos Implicados" (¿Entendéis el juego de palabras?):
Sucedió que en un momento de la celebración me sentí muy identificado con ella y me dio por pensar que a esto del amor, para ser expresado, le basta una mirada, un apretón de manos, un suave beso, un tierno abrazo. No hacen falta palabras. Pero ¡qué intensidad alcanza cuando, mirando a los ojos del amado, cogiéndole las manos, besándolo o abrazándolo le decimos estas tres inmensas palabras:
¿Os imagináis que todos los días os diga, le digáis al ser amado: "SI, te quiero'? Pues no imaginároslo, decídselo, que os lo diga, que se lo digan, decíoslo, así el amor no pasará nunca:
Después de la hermosa poesía de Pedro Salinas, me callé por completo porque, por fin, habló Fran para expresar su compromiso con Diego visiblemente emocionado. Como respuesta a las palabras de Fran, Diego, también por fin abrió la boca para contarnos una historia que sonaba mucho a suya (a suya de ellos), que intentaba compartir anhelos y esperanzas con todos nosotros y nosotras:
Sin poder esperar ni un minuto más, Diego y Fran se intercambiaron unos anillos mágicos (como son todos los anillos de los enamorados) que les dieron Fernanda y Mari Cruz. Esto es siempre un misterio: unos anillos normales unos minutos antes, se convierten en unos anillos mágicos que desprenden una fuerza sobrenatural sobre los amantes para andar juntos el nuevo camino y procurar que su amor empape los senderos y las personas que se crucen con ellos. Los asistentes se lo pedían a coro, pero no hacía falta, ellos se besaban flotando en el inmenso etéreo. Estábamos todos tan gozosos en ese momento que nos pusimos a cantar (sin importarnos los desafinos) una canción de Nacha Guevara y letra de Mario Benedetti. Y la cantamos con las mismas ganas, el mismo corazón y las mismas ansias con que las escribió este increible maestro del amor:
Con cascaruja y unas cuantas botellas de sidra hicimos el último brindis: "¡QUE EL AMOR NO PASE NUNCA EN NUESTRAS VIDAS!". No asistieron todos los que tenían que asistir, pero estuvimos muchos. Y los que estuvimos os puedo asegurar que nos sentimos profundamente contentos, emocionados y, llenos de hermosos sentimientos: amor, libertad, rebeldía, ternura, amor, esperanza, amor, valentía, amor, amor.. ¡Y es que es tan fácil estar al lado de cualquier persona para celebrar el amor! En un clima de reflexi6n, diálogo y compromiso 1. MARÍA ISABEL MATILLA desde sus ópticas económicas, antropológicas, educativas, misioneras, teol6gicas y de ONGS nos interpela convocándonos a que «los excluidos pueden ser oídos en el siglo XXI. DESENMASCARANDO realidades como que la pobreza en todo su espectro es cuestión de mal uso o abuso de poder y de riqueza que aleja al excluido de poder decidir, de ser alguien...
Esto REQUIERE COMPROMISOS políticos, sindicales, sociales, económicos o sea ver el desarrollo como EQUIDAD política, social, econ6mica, generacional, territorial ... Todos los grupos de cualquier signo positivo deben ser agentes de COOPERACIÓN Y ENTRE TODOS impulsar una organizacú6n compartida capaz de movilizar estos retos ... 2. MANUEL DE UNCITI desde su gran plataforma teológica y periodística profundiza en las principales cosmovisiones religiosas que las considera en estado agónico y donde las sociedades modernas desalojan toda referencia a Dios, donde el llamamiento a una «nueva evangelización» ha resultado un fracaso, donde se constata la incomodidad entre los creyentes sinceros. La antigua cultura y lengua de las religiones está muerta, es otra cultura; las nuevas «expresiones de fe» es cuestión de parámetros culturales nuevos como asimismo la expansión misionera. La cultura mitológica no se compagina con la cultura científica y no vale ignorarla; habrá que renovarla desde una cultura viva. SE NECESITA una urgente desmitificaci6n de las grandes religiones, una lectura desmitificada del cristianismo, válida para las demás; discernir entre lo mítico y la sabiduría que entrañan; restituir a Dios como provocador del ser viviente; impulsar los valores de las religiones en la cultura científica y tecnológica y asimilar que el futuro de las religiones está en la convergencia en un Cristo universal. 3. JUAN JOSÉ TAMAYO nos enmarca en un «Diálogo y encuentro entre humanismos» en un siglo de CONTRASTES:
4. El. Teólogo alemán GEIKO MULLER-FAHRENHOIZ nos anticipa que las iglesias cristianas se encontrarán en el siglo XXI para librar los retos que la globalizaci6n, el capitalismo, la dominación que nos han impuesto; que tenemos que recuperar la unidad de la humanidad donde una minoría no acumule la vida/riqueza que pertenece a todos; aboga por una diversidad en la unidad de los pueblos; hay que crear una espiritualidad ecuménica; desterrar las tendencias fundamentalistas protestantes dirigidas al Biblismo - o las católicas con el jerarquicismo y dogmatismo. La debilidad de nuestras fuerzas espirituales envalentona a los mundanos y egoistas; la fuerza de Dios está en nuestros corazones. Establezcamos redes de acercamiento/comunicación católicas para abrir horizontes donde se reconozca a los cristianos como administradores de los misterios de Dios al servicio de la paz, etc ... 5. FELISA ELIZONDO desde sus distintas plataformas de reflexión nos aventura un cristianismo futuro ya presente en que la mujer es/va a ser el motor principal del mismo desde su cuestionamiento y su implicación social y religiosa. 6. FRAY BETTO desde su implicación en los movimientos Populares nos invade de una explosión de ideas siempre inquietantes y sentidas..La espiritualidad depende de la concepción que se tenga de Dios, que no es categoria propia de los creyentes sino de todos los que se comprometen en la vida.
Las comunidades cristianas populares de Andalucía nos hemos reunido en Cádiz, para celebrar nuestro XI encuentro bienal y reflexionar en torno al tema La pobreza de una cultura sin utopía ni esperanza.Siguiendo a Jesús de Nazaret, sabemos que nuestra fe en Dios es una opción existencial y encarnada en la vida real de nuestro tiempo, enraizada en el contexto social y cultural que nos ha tocado vivir. Somos conscientes de que la fe cristiana no se vive en el aire, ni fuera de la realidad del mundo actual, dentro del cual -con sus luces y sombras- sentimos y creemos que el Espíritu divino anima todo lo bueno que existe y lo orienta misteriosamente hacia la emergencia paulatina del reino de Dios.Como nos recuerda el concilio Vaticano II: «El pueblo de Dios, movido por su fe, que lo impulsa a creer que quien lo conduce es el Espíritu del Señor, que llena el universo, procura discernir en los acontecimientos, exigencias y deseos, de los cuales participa junto con sus contemporáneos, los signos verdaderos de la presencia o de los planes de Dios. La fe todo lo ilumina con nueva luz y manifiesta el plan divino sobre la vocación humana. Por ello orienta la mente hacia soluciones plenamente humanizadoras».Huyendo de un espiritualismo evasivo y justificador del (des)orden existente, que daña sobre todo a los más empobrecidos y debilitados a todos los niveles, queremos tener una visión estructural de la sociedad y -ayudados por los análisis sociales transformadores- sostener nuestra presencia pública y comprometida allí donde se vulnera la dignidad humana y donde se juega un porvenir mejor para todos.Vivimos en una sociedad que ofrece infinitas ventajas materiales para unas minorías, y miseria y exclusión para las grandes mayorías. Una sociedad neoliberal y capitalista que está destruyendo dimensiones fundamentales de lo humano, bajo el predominio de los intereses económicos.Como comunidades creyentes y empeñadas en el cambio de esta sociedad en la línea del evangelio, y unidos a las personas y grupos de buena voluntad con los que convivimos, intentamos caminar hacia horizontes utópicos y alternativos.
Cádiz, 1 noviembre 1999
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