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Por una Iglesia alternativa
 

Carmen Nolla Parera VIVE
 

 

 

 

 


Agostino Giacomini

POR UNA IGLESIA ALTERNATIVA

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I.- LO QUE HIZO JESÚS

La Buena Nueva representó una alternativa para los antiguos, porque con ella Jesús
anunciaba y practicaba tres novedades chocantes, que son tres principios fundamentales del Reino que Él vino a fundar.

1º  Reinar es servir.

En un mundo erigido sobre la dominación, el poder, la explotación, Jesús inauguró la prioridad de servir. Lo cumplió Él y lo puso como misión para sus apóstoles y discípulos. Pero la Iglesia romana cristalizó un ejercicio de la autoridad totalmente distinto y contrario al que Cristo enseñó.

Nosotros, curas casados, queremos recuperar el testimonio del servicio.

2º  Relatividad de la ley.

Da primacía a la libertad y al amor. Esto hizo que los fariseos y los sacerdotes le declararan abiertamente la guerra. El orgulloso observante de la ley considera su práctica como moneda para comprarse los derechos de estar junto a Dios. Esa mercantilización de la religión fue tratada por Jesús no como un defecto cualquiera sino como una perversidad radical. La Buena Noticia conquistaba a las personas porque situaba el valor de la fe en el corazón, en la persona y en la misericordia: jamás en la ley.

Los curas casados queremos resaltar como prioridad la misericordia divina y colocar en el último lugar las leyes de la moral convencional y del Derecho Canónico que condenan a la mayoría del pueblo de Dios.

3º  Preferencia por los excluidos.

Jesús formó su grupo, escogiendo pobres, despreciados, pecadores y marginados. Y es que estas personas podían entender lo que para los poderosos y ricos era muy difícil. Los excluidos no tenían los prejuicios religiosos, ni las ambiciones de los fariseos, ni la religión autoritaria del Sanedrín. Los marginados, que han experimentado muchas decepciones, colocan en Dios su esperanza.

Una nueva Iglesia. Alternativa y fiel a las opciones radicales de Cristo. Debemos unirnos a los excluidos porque nosotros también lo hemos sido, para, humildemente, descubrir las ansias de la humanidad y la voz del Espíritu Santo.

 

II.- LO QUE QUEREMOS

¿Qué es realmente lo que queremos los curas casados?

Hemos sido apartados del ministerio, porque decidimos optar por el matrimonio, pero no queremos formar una secta, porque somos católicos y así queremos permanecer.Queremos mejorar nuestra Iglesia a la que amamos sinceramente. Tenemos conciencia de que la crítica y oposición "desde dentro" puede mejorar a cualquier entidad cuando se hace crítica constructiva. El problema es que en la Iglesia Católica no hay el mínimo lugar para la oposición. El que "discorda" no tiene la oportunidad del diálogo... recibe la exclusión. No se intenta practicar la humildad de Pedro que aceptó la corrección fraterna hecha por Pablo.(Hechos,15 y Gal.2)

Vemos ahora que la jerarquía católica es cada vez más una gerontocrática. Cada vez se perciben más los signos de vanidad y apariencia autoritaria.

La posición del cura casado en nuestra Iglesia es el intentar una mejora o una evolución. Ser católico de forma alternativa y tener una vivencia de comunidad con otro estilo, otro sistema, otra práctica. Como ya se está haciendo en muchas comunidades de base. La colegialidad, entre nosotros no será un principio para que figure en los documentos oficiales, sino que queremos vivir en una comunidad de iguales, fraterna, donde se dé realmente testimonio de fidelidad a las opciones radicales de jesús.

 

III.- EL GRAN PECADO

Para Jesucristo el gran pecado no fue la depravación moral de los romanos, ni el racionalismo de los griegos, ni la indiferencia de los paganos... El gran pecado que se opuso frontalmente a la victoria del Reino de Dios fue el autoritarismo de la casta sacerdotal, el legalismo de los fariseos y la esperanza de salvación puesta exclusivamente para el pueblo judío.

El gran pecado de hoy en la Iglesia es enmascarar la Buena Noticia y desviar las opciones fundamentales de Jesús. Después de dos mil años, nuestra Iglesia es como una monarquía absolutista, sorda a cualquier reivindicación del pueblo cristiano; prefiere gobernar a golpe de Derecho Canónico; da más importancia a "sus costumbres" que al carisma de una comunidad. El gran pecado es este: la esposa de Cristo se ha vuelto adúltera; y nosotros somos hijos de esta madre. Nos entristece asisitir pasivos a la situación dolorosa de nuestra (Casta-Meretrix) Santa Madre Iglesia, de la cual queremos seguir siendo hijos activos.

 

IV.- CONCLUSIÓN

Tenemos la certeza de que Dios da a todos, y también a nosotros, curas casados, la responsabilidad de promover una renovación. Al final, los grandes inventos pasan por experiencias de laboratorio. Dios salvaría a Sodoma si Lot encontrara 10 justos. Así puede ocurrir en nuestro movimiento. La realización del Reino depende tambien de nuestra voluntad de vivir un modo alternativo de Iglesia democrática, participativa, transparente y fraterna, junto con otros grupos renovadores: una iglesia con las características fundamentales trazadas por su fundador. No pedimos la abolición de la jerarquía y la ley. Sólo pedimos que ocupen el puesto que Cristo les reservó. Es preciso que el pueblo y los humildes tengan su lugar en esta Iglesia, pueblo de Dios, pueblo sacerdotal.

La renovación vendrá a partir de los excluidos. Quienes quieran ejercitar el ministerio deben hacerlo ya, si lo pide la comunidad, sin esperar a cambios de la Iglesia institucionalizada. Ninguna institución admite, sin presión, la más mínima pérdida de poder. Lo mismo en nuestra Iglesia. Hagamos, pues nuestra parte y el resto dejemoslo a la acción del Espíritu Santo.

Agostino Giacomini.
E-mail: agostino@zaz.com.br
Av. Érico Veríssimo, 910 / 703
90160-180 PORTO ALEGRE BRASIL


Juan Cejudo Caldelas. Comunidad S. José

CARMEN NOLLA PARERA VIVE

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CRISTIANA AUTÉNTICA.   CIUDADANA EJEMPLAR

  Catalana, de 52 años. Se casó con Javier Fajardo a quien conoció en Barcelona. Javier, cura-obrero, comprometido fuertemente en el terreno sindical, político y en las comunidades cristianas de base, encontró en Carmen una gran compañera con unas fuertes convicciones cristianas auténticas, como él; y, también como él,  expresó en el compromiso sindical, político, cívico, todas sus firmes inquietudes que le empujaban a luchar por un Mundo más justo, más libre y fraterno.

  Vivió hasta el último minuto y, con una constancia y firmeza ejemplares su empeno por vivir la solidaridad hacia los más desfavorecidos de la Sociedad y su ayuda y apoyo a quienes,  cercanos a ella,  la necesitaban . Sincera y generosa. Comprometida hasta el final. Solidaria.

  Luchando siempre, motivada por su fe por ese Mundo más humano y justo. También luchó por una Iglesia más evangélica y comprometida con el hombre de hoy.  Por eso ella colaboraba con todas las nobles causas que le salían al paso: la Plataforma "Iguales en Derecho" de Puerto Real, el Comité Oscar Romero de Cádiz  y después el  de Puerto Real que ella creó e impulsó para promover la ayuda a lospaises de Latinoamérica, fundamentalmente.

  Su compromiso con colectivos cristianos de Base como "Comunidades Cristianas Populares", "Moceop", "Somos Iglesia"... Y tantas colaboraciones con diversos organismos y, ONG's como "Médicus Mundi", "Médicos sin Fronteras", "Intermón"...etc... Ella siempre buscó  vivir su fe en el  seno de las comunidades cristianas de base; en Cataluña primero, después en Cádiz, en Puerto Real Y por último en la Comunidad Cristiana Popular "San José". Ella nos hizo tener su última reunión en su lecho de muerte días antes de morir,  con una fuerza y,  una ilusión impresionante que nos impactó a todos.

  Carmen Nolla, para quienes no la conocieran,  era ese tipo de personas que han dejado una huella muy, profunda en cuantos tuvimos la suerte de conocerla de verdad,  no superficialmente.  Así  ha quedado rcflcjado en las decenas y decenas de frases que muchos dejamos escritas en esos pliegos­carteles,  como expresión de admiración sincera por ella el día de su muerte y como recuerdo para su familia.

  Madre ejemplar, amante de la naturaleza a rabiar, como Javier su esposo y sus hijos.

  Tuvo la felicidad de poder  ver a sus hijos Javier Ernesto de 15 y 12 años,  recibir el Bautismo y su Primera Eucaristía en un acto precioso, comunitario, sentido y vivido con gran intensidad, que ha quedado recogido en vídeo,  meses antes de ella morir.

  Carmen Nolla no ha muerto.  Ella sigue presente en medio de nosotros. Su testimonio de vida es un acicate y estímulo para todos para seguir viviendo como ella en una entrega generosa a esas causas tan nobles y justas que ella siempre defendió

  De Carmen hemos aprendido muchas cosas:

  •   Su constancia en el compromiso y su  militancia en la base del pueblo, con un empuje y una fuerza admirables.

  •   La calidad de su fe cristiana  vivió los valores de Jesús en medio del  Mundo, siempre sensible hacia el sufrimiento y el dolor de los más pobres de la Tierra; fuera en el Tercer Mundo, fuera con el vecino o amigo cercano que necesitara ayuda.

  •   Su coherencia permanente para intentar llevar a cabo los grandes valores humanos y, cristianos en los que creía con tanta firmeza.

  •  Su relación con otros grupos y colectivos afines, en otros lugares. Con Javier ha participado en numerosos encuentros provinciales, regionales , nacionales e internacionales de Comunidades Cristianas Populares o del Moceop y eso desde hace más de 20 años con una constancia admirable.

  •   Su austeridad de vida * No había nada que derrochar tu* tirar (alimentos, ropa, ).Siempre el pensamiento puesto en los pobres que nada tienen, en quienes nada tienen en tantos paises del Mundo.

  •   Su interés en aprovechar bien las reuniones, en recoger firmas para proyectos de Cooperación Internacional, o para recabar apoyo para denunciar hechos atentatorios contra los derechos humanos en muchas partes, incluido en el seno de la propia Iglesia cuando no se actuaba evangélicamente.

  •   Su ejemplo como profesional de la enseñanza.

  • Su buen hacer como madre, pendiente al máximo siempre de sus hijos, y su buen hacer de esposa.

  •   su capacidad de trabajo y organización....

  Si Carmen leyera este escrito le daría coraje. No le haría gracia. Pensaría que la estábamos idealizando. Que no es para tanto. Que ella era una más aportando su granito de arena... Pero no queremos idealizarla en absoluto. Se trata sencillamente de destacar tantas y tantas cualidades en su persona que todos deberíamos de imitar para aumentar nuestra calidad de seres humanos generosos con el prójimo y solidarios. Tenía sus defectos. Indudablemente. ¿Y quien no? Ser demasiado clara y enemiga de hipocresías y de "hacer teatro" le costó rnás de un disgusto con alguno. Pero ella fue siempre sincera, honesta, verdadera, trabajadora incansable, solidaria; aunque tuviera su fuerte carácter y, sus defectos y se equivocara a veces como todos.

  Ojalá los humanos tuvieramos un poquito de esos valores tan profundamente humanos (y por supuesto cristianos) que ella vivió con tanta intensidad. No existiría la injusticia, el egoismo, la falsedad, la hipocresía, el afán de figurar o manipular, el pensar en lo fácil y cómodo como norma de vida, ni la evasión ante los problemas, ni el consumo excesivo o el derroche, ni el pasar de todo o ir a "medio gas".

  Carmen se dió  hasta el final. Como ese jesús de Nazareth en quien tanto creyó y que se tornó tan en serio.

  Carmen fué una ciudadana ejemplar, una cristiana auténtica.

  Que su testimonio y ejemplo nos sirva a todos para construir un mundo más humano, justo y fraterno.

  A Carmen, su Comunidad le celebró una oración comunitaria en la capilla del Tanatorio de Cádiz. Presidida por su propio esposo, Javier, pero con la participación de toda su comunidad y, también de otros miembros de comunidades Cristianas Populares de Cataluña, de Andalucía y de la Provincia de Cádiz e incluso compañeros no creyentes que, con respeto, nos acompañaron ese día.

  Sus restos fueron incinerados y sus cenizas esparcidas en el  Río y en la Sierra de Cádiz que tanto le gustaba, lugares frecuentados por ella y su familia en sus contactos frecuentes con la Naturaleza.

  Carmen Nolla, Javier tu esposo, tus hijos Javier y Ernesto son para nosotros tu contínuo recuerdo y tu aliento para nuestro caminar.

COMPAÑERA TE DOY

Aquí en la eternidad, 
es la esposa de un sacerdote 
el mayor sacramento de Amor 
que Dios pone entre los dos, 
que Él bendice, 
los une y a nada los somete 
por estar dentro de su creación.
Por algo las puso al lado de hombres 
"de la Verdad", que jesús de Nazaret no ha dejado.
Por algo están en el mundo 
como luz de lámparas de aceite: 
lo que Dios nos quita y nos da es por algo, 
por algo marchó Carmen 
a continuar su ayuda desde lo alto.
Ahora su ayuda es distinta: 
es velar, es proteger, es energía
para sus hijos, amigos...
Y para seguir unida
al esposo amado.              

                                                    María Luisa de Betanía (12 -11-99)

  LA PEQUEÑA COMUNIDAD CRISTIANA

 Allá por Enero de 1981, Carmen Nolla y 
Javier escribían su testimonio de vida en el boletín de Moceop
que se llamaba "TIEMPO DE HABLAR".
Es una gracia de Dios, reproduciros ahora,
cuando Carmen está plenamente con el Padre,
sus proyectos vitales de "Recién casados"
¡Va por ella!

Somos Javier y, Carmen, vivimos en Puerto Real (Cádiz) y llevamos 6 meses casados. Resumiendo nuestros itinerarios personales:

Javier, 33 años, 6 años de sacerdote y 11 de calderero en los Astilleros de Puerto Real, comprometido sindicalmente en CC.OO. intentando que la Iglesia pueda nacer en y desde la clase obrera, con todo lo que ello significa. Con poco fruto, quizás, pero con las ilusiones intactas.

Carmen, 33 años, 10 años de vida comunitaria (ASD, Barcelona), maestra, experiencia de autogestión en una escuela de Barcelona. Antes diri­gente de USO en Catalunya, ahora en CC.OO. Tra­bajando en barrios de emigrantes y en la coordina­dora de Comunidades Cristianas de Catalunva. Aho­ra integrándose en Andalucía (trabajo en alfabetiza­ción de adultos).

Legalmente hemos tenido que casarnos por lo civil, puesto que Javier no ha pedido ningún tipo de secularización. Lo hemos celebrado a nivel de fe en la Comunidad Cristiana de Verdún (Barcelona). El hecho de no pedir la secularización ha supuesto un grave obstáculo de aceptación para los otros compañeros curas y para algunos miembros de la parroquia para quienes las leyes eclesiásticas están por encima del Espíritu de Amor del Evangelio.

        Nuestros planteamientos han sido rápidos y relativamente sencillos. Nos encontrábamos centra­dos y alegres en nuestra vocación de servicio a los hombres y al Reino y un buen día el Señor nos regaló el don del amor. Hemos sido fieles a El, nos hemos emparejado y aquí seguimos como siempre, en la brecha. Hemos cambiado un carisma (el celibato) por un sacramento (el matrimonio). Ese es nuestro "pecado".

Tenemos el sentido del humor suficiente para responder a algunos, con las palabras de Pablo: ¿Os habéis entregado al Reino de Dios? Más yo.

Tenemos la suficiente libertad interior para no angustiarnos ni vivir traumáticamente nuestro proceso. Al contrario, es pura gracia que nos ayuda a vivir con plenitud la vida.

Con ser lamentable el giro de la Iglesia con Juan Pablo II, creemos que hay, que seguir dando la batalla sin desanimarse. Anunciar el evangelio a los pobres, vivir la fe con un nuevo talante, hacer surgir comunidades Cristianas populares es hoy, más que nunca, una tarea apasionante.

No queremos romper con la Iglesia: seguimos asistiendo y participando en las reuniones (curas y religiosas ... ) Donde se plantee con honradez y, seriedad la evangelización. Potenciamos la linea de las Comunidades Cristianas Populares participando en una de ellas (donde se acepta el sacerdocio de Javier) abrimos nuestra casa a la oración, a la amistad...

Javier y Carmen (Cádiz). Enero 1981

 

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