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| Cuando llegó el día oportuno, al final de los años 70, se reunieron unos cuantos, en un mismo lugar: una parroquia de Ntra Sra de Moratalaz. De pronto, como llovida. del cielo, sintieron la necesidad de introducir nuevos aires en la Iglesia, planteando el celibato opcional y la posibilidad de que los curas casados siguieran al frente. de sus comunidades Sin miedo a los medios de comunicación lanzaron su reflexión a los cuatro vientos y la idea se propagó como el fuego. Pronto se formó un grupo. Y sobre este grupo vino el Espíritu y se pusieron a hablar en un lenguaje distinto sobre la. Iglesia, la Mujer, el Amor, el Matrimonio, los Ministerios, la Comunión Eclesial, la Sexualidad... Entre ellas y ellos había curas y laicos, andaluces, jóvenes,. castellanos, extremeños, maduritos, manchegos, incluso mujeres. Algunos/as vinieron del Levante y del Norte; otros/as venían de las órdenes y congregaciones religiosas. Pero todos coincidían en que los aires frescos del Vaticano II les habían refrescado y querían propagar esta violenta ráfaga, de viento eclesial. Con el tiempo, el Espíritu les concedió a ellos y a ellas actuar y vivir con libertad el sacerdocio compartido, el. amor conyugal y filial, el trabajo personal, otra forma de hacer iglesia en parroquias, pequeñas comunidades, grupos cristianos, Ongs., colectivos sociales.... Nadie se extrañaba de su vivencia. Al contrario, todos estaban asombrados y admirados. Y decían: ) no son estos curas, estas parejas, estos cristianos, hombres y mujeres temerosos de Dios y gente seria? Sólo algunos, Jerarcas y tradicionalistas, decían: A están borrachos, sus ideas poco ortodoxas, están en situación irregular, y, en algunos casos, son causa de escándalo@ . Pero la fuerza del Espíritu siguió actuando en ellos y con ellas e hizo que su causa llegara hasta los últimos rincones del país y se unieron otros hermanos y hermanas. Incluso salieron a países forasteros para compartir con otras muchas gentes su vivencia. Todavía hoy siguen creyendo que en ellas y ellos se cumple lo anunciado por el profeta Joel: * derramaré mi Espíritu sobre todos los hombres; vuestros hijos y vuestras hijas profetizarán, los jóvenes tendrán visiones y los ancianos tendrán sueño... Y todo el que invoque el nombre del Señor, se salvará
Lectura de los Hechos 2,1-21 en clave moceopera,.
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