UNA REFLEXIÓN SOBRE LA HISTORIA DEL MOCEOP MURCIANO.

Allá por el año 77, Pedro Sánchez se pone en contacto con Julio Pinillos y se inicia en Murcia el movimiento pro celibato opcional (MOCEOP). Aquellas primeras reuniones fueron de gran importancia. Nos sirvieron para aglutinarnos y reflexionar muchas cosas. De donde veníamos. Donde estábamos. Que pretensiones teníamos. Necesitábamos reunirnos y hablar. Veníamos de la dispersión, de la diáspora. Durante los años 81, 82 y 83 organizamos campamentos en Sierra Espuña. Fue precisamente en Sierra Espuña donde nos planteamos el problema de la fe y de la comunidad cristiana. Algunos querían que sólo fuera un grupo de amistad. No se veía conveniente hablar ni de Dios ni de la Iglesia. Se guardaban malos recuerdos. Todavía se sigue sin comprender el maltrato dado por una Iglesia que suele hablar de amor a los marginados, cuando ella misma margina de esa manera. Otros queríamos y necesitábamos un grupo donde también se reflexionara nuestra fe ante la nueva situación. Esta fue la causa de la ruptura de aquel primer grupo.

En la actualidad todos los miembros del Moceop estamos en la misma comunidad cristiana, aunque no todos los miembros de la comunidad cristiana pertenecen al Moceop. Creemos que es conveniente distinguir, para no confundir las cosas. Hemos participado en reuniones de zona, estatales e internacionales. Todo nos ha servido para ir reflexionando nuestras vidas a la luz del Evangelio, del mundo, de la ciencia, de la filosofía, de la teología ……. Durante 23 años, a través de reuniones mensuales, usando el método de revisión de vida, aprendido en la JOC, nos hemos reunido como grupo cristiano y nos han ido apareciendo casi todos los temas posibles. Esto nos parece lo más importante, porque ha ido dando sentido a nuestras vidas.

Desde la vida misma ha ido apareciendo Dios, La Iglesia, el hombre, el mundo, Cristo, la historia, el cristianismo, la fe, la política, la existencia humana, la muerte, la Providencia, la Redención, la Encarnación, la justicia, el amor, la libertad, la Eucaristía, la gracia, la oración cristiana, la Escritura, la Tradición, la Utopía, la secularización . . .No es posible ni necesario hacer una reseña de todo, pero podemos señalar algunas cosas más significativas.

1) PROCESO DE SECULARIZACIÓN CRECIENTE.

Tal vez sea una de las notas más destacadas de nuestro grupo. Con el inicio de nuestra secularización nos hemos ido secularizando también nosotros. Nos hemos ido emancipando, sin perder la fe, de nuestra dependencia de la Iglesia, al igual que los ámbitos decisivos de la vida humana ( ciencia, economía, política, derecho, Estado, cultura, educación. . . . . ). Secularización que no es lo mismo que secularismo, reducción de todo a sólo este mundo, sino como valorización del hombre que se ha hecho adulto (Bonhoeffer) y responsable. Al perder la tutela de la Iglesia, nos hemos visto obligados a madurar como personas y como cristianos. Han ido perdiendo interés, aquellos temas iniciales del celibato opcional, los ministerios dentro de la Iglesia, la ordenación de mujeres, ser Iglesia en el mundo, la democratización de la Iglesia. . . . , aunque todo esto supondría un gran avance sin duda. Hasta estamos por un Dios enteramente laico, fuera de la religiones, al estilo de Ortega y Gasset en El Espectador: Hay un Dios laico y este Dios es el que ahora está a la vista. Está claro que la Jerarquía de la Iglesia puede hablar y hasta orientar el voto en política, pero eso es seguir considerando a los seglares menores de edad.

2) PARTIENDO DEL MUNDO MODERNO.

El Vaticano II quiso dialogar con el mundo moderno, pero no lo ha conseguido. Nuestras revisiones las hacemos desde el mundo actual. Nuestro mundo es distinto de aquel, en el que se elaboró toda la teología medieval. Somos creyentes pero estamos en el "saeculum". La ciudad hoy es secular. La Iglesia, durante siglos, se dedicó a sacar al hombre del mundo, porque era malo. No hay mundo malo. Ni hay dos ciudades ( dicotomía agustiniana).Ni dos Reinos, ni Dos Estados, ni un Estado dentro del otro Estado. Hay una sola historia con dimensión escatológica. En este mundo se construye el Reino de Dios. Para el creyente todo está llamado y elevado al orden sobrenatural. No existe el edificio de dos plantas. El natural no se distingue del sobrenatural.

El centro del mundo actual es el hombre. El hombre creador y abierto al misterio. El hombre nace en relación consigo mismo, con los demás, con el mundo, con Dios. El mundo moderno se inicia con el Renacimiento, La Ilustración y llega hasta nuestros días con una filosofía de corte cristiano, como es el historicismo, el vitalismo, el existencialismo, el humanismo, el personalismo cristiano. Hoy no tienen sentido esas condenas del modernismo (Loisy),del liberalismo (político),de la democracia(porque todo poder viene de Dios), del socialismo, del racionalismo (razón), de la separación entre la Iglesia y el Estado, de la limitación de los nacimientos, de las nuevas teologías. . .Tomás de Aquino buscó la convergencia entre razón y fe. Esa síntesis no es totalmente válida para nuestros días. Hay muy buenos teólogos modernos.

3) TEOLOGÍA DE LA LIBERACIÓN Y TEORÍA POLÍTICA.

El nacimiento de la teología de la liberación supuso un vuelco a todo el planteamiento teológico. Los teólogos de la liberación han aportado que el compromiso político es un compromiso teológico, es un compromiso con Dios, es un compromiso de los pobres de la tierra por su propia liberación. La política es un valor definitivo. Es la redención operada por Cristo en su dimensión socio-política y para este mundo, tal como se expresa en los profetas del A.T. y en la persona de Jesús de Nazaret. La salvación de Cristo se ha sacado definitivamente del reduccionísmo meramente espiritual (aunque la salvación de Cristo también es interna y personal, pero no solo). Se ha dado a la teología un contenido plenamente humano y secular.

Se ha descubierto, al mismo tiempo, la necesidad de una Iglesia-pueblo frente a una Iglesia-jerarquía y poder. Se ha visto que el evangelio no es opresión, sino una fuerza viva de transformación. La pobreza no es una virtud, sino una injusticia. No es de extrañar que haya sido contestada por la Jerarquía católica.

Nos parece (?), que no se ha descubierto al mismo tiempo las instituciones civiles y la importancia de un laicado adulto. La Iglesia sigue haciendo labores de suplencia y en contra de la sociedad civil, como si pretendieran lo mismo. Se sigue confundido teología con teocracia. Los problemas sociales se pueden plantear desde la fe o en la comunidad cristiana, pero se resuelven en la sociedad civil, en el mundo. Se quiere seguir gobernando el mundo en nombre de Dios. Esto se llama clericalismo. No tiene sentido que un obispado funde una oficina de Derechos Humanos. Esto es cosa de seglares y de la sociedad civil. El Obispo es Obispo en la Iglesia y simple ciudadano en la sociedad civil. Se sigue viendo malo al mundo, a la política y a las instituciones civiles. No es extrañar que la inmensa mayoría de los católicos confíen más en las religiones milagreras que en la acción política.

El Opus Dei es muy de derechas, pero Escrivá de Balaguer se adelantó a su tiempo en la concepción de lo secular y de lo laico. Sus miembros viven en el mundo y tienen una profesión. Así no resultan una carga ni para el Estado ni para la Iglesia. Quienes se dedican a la política, no le tienen miedo ni al poder, ni al prestigio ni al dinero. Entran en política con todas las consecuencias. Muchos han sido o son ministros del Gobierno. No participan de esas falsas concepciones de algunos cristianos frente a la política o al político.

Sabemos que todo es muy difícil, pero también sabemos que los pobres son los primeros que han optar por su propia liberación, no sólo la Iglesia, como salvadora desde fuera. Que los pobres son muchos más que los ricos. La teología de la liberación es muy nueva. Nace prácticamente después del Vaticano II. Tiene más de ideología que de ciencia. Resulta un poco ingenua. La teología liberal y, sobre todo, la teología del liberalismo (económico), que es la teología de la derecha, es mucho más vieja y menos escrupulosa. No se anda con romerías, procesiones, ni manifestaciones. Distingue la política del folklore religioso.

4) ENCARNACIÓN. REDENCIÓN. CRISTO. PECADO ORIGINAL.

Toda la Cristología y la Historia de la Salvación ha estado presente entre nosotros. Cuando el Obispo Setién, hace algún tiempo, dice que la paz tiene un precio (sin señalar el precio), lo hace dentro de la concepción teológica tradicional. La paz entre el cielo y la tierra tuvo un precio: La muerte del Inocente Jesús, Cordero sin mancha. Hace 2.000 años todas las religiones eran sacrificiales, que exigían víctimas humanas o chivos expiatorios. San Pablo y los Santos Padres elaboran toda esta teología cristiana. Una elaboración válida para su tiempo, pero hoy es una teología errónea. Jesús vino precisamente a liquidar el nexo entre lo sagrado y la violencia. Secularización también como desligación de lo sagrado violento. La cultura de los mártires es cultura de la sangre, de la violencia. El Dios de Jesús de Nazaret no necesita mártires. Los dioses primitivos exigían sacrificios para aplacar su ira y su venganza. El Dios del A.T. exige el sacrificio de Isaac, los dioses de Cartago exigían niños inocentes, Agamenón sacrifica a su hija Ifigenia, los dioses aztecas también querían víctimas humanas. Lo grave es que nos diga hoy el Arzobispo de Caracas, que la catástrofe de Venezuela es castigo de Dios por el Presidente Chaves.

Dios no exigió la muerte de Jesús. En los mismos evangelios encontramos suficientes explicaciones históricas, sin necesidad de recurrir a explicaciones primitivas, arcaicas y arcanas. La sociedad civil ha progresado en este sentido. El movimiento abolicionista de la pena de muerte es paralelo al nacimiento de la democracia y de los derechos humanos. La pena de muerte estaba unida a la noción del Señor de vidas y haciendas.

Todo ese argumento que elabora San Anselmo y desarrolla posteriormente San Tomás de Aquino son esquemas jurídicos de su época. La muerte como sacrificio expiatorio, como satisfacción condigna o como rescate. La Encarnación también tiene hoy otros sentidos. Es el Dios que abandona las grandes visiones metafísicas totalizantes y se hace hombre entre los hombres. Jesucristo nos mostró la cercanía de Dios. El Dios absoluto y omnipotente ha muerto. No se puede anular al hombre, para salvarlo.

Cosas parecidas se pueden decir del pecado original. El mito de la falta original se convirtió en pecado. La persona humana y la sociedad civil siempre aparecen inacabadas. Siempre estamos en falta y necesitamos la utopía. El filósofo Ernst Bloch y el teólogo Jurgen Moltman elaboran su filosofía y teología de la esperanza, partiendo de la falta original. Para Moltman Dios se revela en la historia y en el mundo. No hay Dios sin mundo ni mundo sin Dios. La revelación es una salvación en curso.

5) BIBLIA. TRADICIÓN. MAGISTERIO.

La fe es un obsequio razonable. El mismo S.Anselmo termina sometiendo a la razón los contenidos de la fe. Tener en cuenta la crítica literaria y la crítica histórica en la Biblia y las figuras de dicción: mito, símbolo, alegoría, parábola. Muchos elementos son culturales. Tampoco se trata de hacer como Bultman, que al querer desmitificar y dejar sólo el mensaje, quitó también el misterio. También Tradición y Magisterio. Hay una tradición muy importante que va desde los orígenes del cristianismo hasta nuestros días, que no recoge la Iglesia oficial. La Jerarquía de la Iglesia puede y debe tener su magisterio. Pero sin olvidar que todos somos Iglesia docente y discente. No podemos caer en el dogmatismo de que la Jerarquía diga lo que a nosotros nos gusta. Hemos optado por la libertad, la tolerancia y el pluralismo, tanto político como religioso.

6) ORACIÓN CRISTIANA. EUCARISTÍA.

Terminamos por donde empiezan y terminan todas nuestras reuniones. Empezamos con la oración y terminamos con la Eucaristía, que es lo que unifica a todo el grupo. Un grupo plural en lo religioso y en lo político. Pluralismo que a veces degenera en dogmatismo e intolerancia. La oración y la Eucaristía es la forma de liberación religiosa e identificación con Cristo. Aquí encontramos la síntesis. Todo muy sencillo, como la oración de los sencillos. Oración vocal, oración de simplicidad, al estilo de Teresa de Jesús, sin el neoplatonismo de los místicos. Sin grandes ritos, ni ceremonias. Descubrimos que para el creyente no hay liberación integral sin contemplación.

Murcia 10 de Marzo del 2.000.

Pedro1105@serconet.com



 

Qué ha supuesto para nosotros nuestro encuentro con el MOCEOP

 

Pedro Luis Jiménez

La multitud de los creyentes no tenía sino un solo corazón y una sola alma. Nadie llamaba suyos a sus bienes, sino que todo era en común entre ellos. (Hch 4)

Este fue uno de los primeros textos que M0 José y yo meditamos juntos, preparando una oración con jóvenes en la parroquia. Ahora, con el paso del tiempo, pienso que fue un buen comienzo en nuestra relación: una invitación a compartir nuestras experiencias cotidianas. Esto ocurría en el año 1986, cuando llegué a la parroquia y mi labor pastoral se centraba en los jóvenes.

Aunque no podemos explicarlo todo, porque sería una historia muy larga y ese no es tampoco el tema del artículo, un poco de historia nos ayuda a comprender mejor el inicio de nuestra relación. Nos casamos en 1992, después de pasar un sinfín de dificultades, incomprensiones, calumnias y demás, pero nuestro amor era lo más importante y nos unía cada vez más, como una piña. Pero esto traía consigo un aislamiento de las personas con las que nos relacionábamos anteriormente y, sin duda, no era nada bueno, pues necesitábamos compartir lo que estábamos viviendo juntos y ser comprendidos, porque no éramos marcianos ni bichos raros.

En los primeros años de vida en común estuvieron presentes, por un lado, las preocupaciones lógicas del trabajo, vivienda, familia... Y, por otra parte, el compromiso pastoral al que nos invitó un buen amigo y antiguo compañero: iniciar la pastoral juvenil en una zona rural de Madrid, donde colaboramos durante unos 6 años.

En esta primera etapa de nuestra vida en común, ya sabía de la existencia de un grupo llamado MOCEOP, que luchaba por un celibato opcional, pero desconocíamos dónde, quiénes y cuándo se reunían hasta 1998, cuando alguien nos invitó a la primera reunión. Desde entonces, siempre que hemos podido nos hemos visto, compartiendo nuestras vivencias personales, comunitarias y algunas celebraciones de la fe.

Tengo que decir que para mí supone una ayuda muy grande poder compartir con otras personas que viven algo parecido a lo nuestro. Saber que hay otras personas que comparten nuestras ideas hace que nos renovemos un poco cada vez que nos vemos. Es un viento nuevo y fresco que me hace respirar profundamente llenando los pulmones de una vida nueva, atisbando en el horizonte una concepción de Iglesia diferente de la que nos tienen acostumbrados a ver, y que nos intentan imponer desde arriba.

Dos cosas destacaría sobre todo en esta etapa de vida en común con el MOCEOP:

_ Primero y, sobre todo, las personas que he conocido: luchadores natos, constantes, que ante acontecimientos adversos sacan fuerzas para seguir adelante. Comprometidos en su vida familiar, laboral y eclesial. Sabiendo que con la fuerza de la pareja y sobre todo la de Dios, que nunca falla, es posible construir unas relaciones nuevas. Y, también muy importante, siempre me he sentido acogido por estas personas.

_ En segundo lugar, este encuentro con el MOCEOP ha supuesto descubrir una visión nueva del ministerio, que no es exclusiva de los hombres, que no se ata a leyes (celibato), que se abre a la participación activa de la comunidad (quien tiene la palabra última). Es decir, unos ministerios vividos en la comunidad, que es la que actualiza, vive y celebra los acontecimientos salvadores de Jesús de Nazaret.

M. José Mayordomo

Hasta nuestra primera reunión en Madrid, a finales de 1998, cuando ya llevábamos 6 años casados, conocíamos también la versión de la iglesia oficial sobre el MOCEOP, que pretendía transmitir una imagen absolutamente distorsionada: movimiento clandestino y revolucionario, de misteriosa localización, formado por un puñado de curas resentidos que luchaban contra el Vaticano. Y a mí esta visión me recordaba más bien a las logias masónicas.

La invitación a aquella primera reunión, que preparaba la Navidad 98-99, vino de alguien cercano a nosotros, con quien compartimos algunas experiencias en la pastoral social de Móstoles (Paco Cristino), quien después de cierto tiempo nos habló de su condición de cura casado y su compromiso en estas lides del MOCEOP. Y allí nos encontramos un buen día, junto con otras parejas jóvenes que se acercaron a conocer A aquella movida@ como nosotros, e incluso nos reencontramos con algunos viejos y muy queridos amigos (Boty y Nuria).

Para mí ha supuesto el encuentro con una Iglesia Viva, en camino, que trabaja desde la base, construyendo esa Iglesia A comunidad de comunidades@ que fundó Jesús. He descubierto un grupo de personas con un gran compromiso social y también pastoral en la mayoría de los casos, especialmente con los más desfavorecidos y con la gente más sencilla. Hombres y mujeres con nombres y apellidos que no se esconden de nada ni de nadie, sino que simplemente viven, como cualquiera, luchando día a día por sus familias, en su trabajo... e intentando estrechar lazos de fraternidad y solidaridad en su entorno, en lo cotidiano, con la esperanza de ver un día un mundo mejor para todos: el Reino de Dios.

Todos vamos en el mismo barco, y por ello constatamos en estos últimos tiempos una preocupación excesiva por la imagen externa del buque: el color del barniz exterior, la decoración de la cubierta y el uniforme de la tripulación. Sin embargo, hay mucha gente trabajando en las calderas, y éstos son los que hacen que el barco siga avanzando. Aunque su labor sea la más dura de todas, nadie suele reconocer su oculto trabajo; y allá donde nadie baja, en lo escondido, por donde no suelen pasar jamás los tripulantes ni los medios de comunicación hay todo un mundo en movimiento imparable, hombres y mujeres que siguen entregando su vida, trabajando incansablemente codo con codo, y firmes en la esperanza de que muy pronto llegaremos a buen puerto y todos disfrutaremos igualmente de la luz del sol. Pues bien, creo que este es uno de los grandes desafíos para la Iglesia de nuestro tiempo: descubrir que, cuando vamos en un mismo barco, o llegamos todos o no llegamos ninguno.

En estos dos últimos años hemos podido comprobar que el MOCEOP trabaja desde las bases, con una fuerza inagotable que no viene de nosotros, con la esperanza segura de ver unos cielos nuevos y una tierra nueva. Un trabajo que se realiza día a día y en silencio. A veces hace un poco de ruido y molesta, aunque sólo suele hablar para ejercer la denuncia profética, porque si no gritarían las piedras. Y es que no queda más remedio que estirar a veces el cuello para exigir justicia de puertas para adentro; para que todos seamos reconocidos como miembros de pleno derecho en la familia de la Iglesia, aunque algunos trabajemos en las catacumbas y otros en los primeros puestos. Nadie jamás ha pretendido hundir el buque para construir otro nuevo, porque entonces nos hundiríamos todos; pero quizá las voces que pretenden oscurecer la buena voluntad del MOCEOP en el fondo es que no quieren reconocer la importancia de nuestro trabajo en los pilares de la Iglesia, reforzando los cimientos mismos del Evangelio, que es buena noticia para toda la humanidad sin excepciones.



El obispado no vulneró los derechos de un cura casado

al despedirlo como profesor de Religión

El ex sacerdote recurrirá el fallo del TSJ, en el que se recoge que la destitución fue para evitar un escándalo

RICARDO FERNÁNDEZ $ MURCIA El obispado no lesionó los derechos fundamentales del cura José Antonio Fernández Martínez cuando, después de que éste reconociese públicamente que estaba casado, fue destituido como profesor de Religión de un instituto de Mula * para evitar un escándalo+ . Así lo estima la Sala de lo Social del Tribunal Superior de Justicia de Murcia, que acaba de refrendar con una sentencia la decisión adoptada por el obispo Javier Azagra, en noviembre de 1997, de impedir al profesor que siguiese enseñando Religión. Entiende el tribunal, en contra de lo estimado en su día por el juez de lo Social número 3, que no se ha atentado contra su libertad de expresión ni se le ha discriminado por estar casado. La resolución va a ser recurrida ante el Tribunal Constitucional.

La sentencia del TSJ de Murcia considera probado que José Antonio Fernández Martínez se ordenó sacerdote en 1961 y que ocupó distintos cargos en el seno de la Iglesia, hasta que en 1984 pidió la dispensa del sacerdocio y, poco después, contrajo matrimonio civil. Ahora tiene cinco hijos y es miembro del Movimiento Pro Celibato Opcional (Moceop).

Pese a su condición de cura casado, el obispado permitió que diese clases de Religión en institutos de Caravaca y Mula, de forma ininterrumpida, desde octubre de 1991 hasta que en noviembre de 1997 le anunció que quedaba despedido. El desencadenante de la decisión fue la aparición de José Antonio Fernández en un reportaje de La Verdad, en el que aparecía fotografiado junto a su mujer y sus cinco hijos y abogaba por el celibato de los curas.

El propio Obispado admitió que en el caso de este profesor, como en el de cualquier sacerdote que hubiera recuperado su condición de laico, se le permitía impartir clases de Religión * siempre que no hubiese peligro de escándalo+ .

De ahí que decidiera destituirlo en el momento en que apareció la noticia y pese a que profesores, alumnos y padres tenían constancia de que se trababa de un antiguo cura, ya en ese momento casado, y no sólo no se produjo queja alguna, sino que siempre le apoyaron.

El Juzgado de lo Social 3 de Murcia estimó en primera instancia que José Antonio Fernández había sido discriminado debido a su estado civil, así como que se había violado su derecho a la vida privada y a la libertad de expresión, por lo que obligaba a readmitir al profesor en su puesto.

En contra de esa resolución, el TSJ acaba de señalar ahora que no han existido tales vulneraciones de derechos fundamentales, ya que nadie se metió en la vida privada del demandante B él mismo reveló su estado civilB , ni se violó su libertad de expresión, * ya que lo que se trataba de evitar era el escándalo o posible escándalo, mediante la ausencia de publicidad+ .

De ahí que el tribunal estime que el obispo obró correctamente al no permitir que el vecino de Molina siguiese enseñando Religión.

Enrique Espinosa, letrado de José Antonio Fernández, anunció ayer que recurrirá la sentencia ante el Tribunal Constitucional. * Sorprende B afirmaB que se diga que no se atentó contra su libertad de expresión, o que no fue discriminado, cuando en la propia sentencia se reconoce que lo que motivó el cese de mi cliente como profesor fue desvelar que estaba casado+ .