INTERVENCIÓN ANTE EL COMITÉ EJECUTIVO DE LA FEDERACIÓN INTERNACIONAL.
16.XI.01.
Ramón Alario Sánchez
El origen histórico de Moceop hay que situarlo a finales de 1977, en el barrio de Moratalaz, en Madrid. Sus protagonistas, todos, curas en activo entonces. El motivo, abordar pastoralmente la situación creada por la decisión un compañero -casarse- y la reacción de la comunidad -pedirle que siguiera con ellos. Poco a poco se fue viendo que la situación no era única y que en otros barrios se repetían casos similares. Posteriormente, la conexión con otras zonas geográficas de España dio implantación estatal a la reivindicación.
Es importante subrayar la perspectiva desde la que se inició el movimiento: replanteamiento del celibato optativo en el seno de una comunidad viva y participativa, como era relativamente frecuente en aquellos años.
La evolución posterior y la reflexión consiguiente nos han ido facilitando cada vez más la óptica eclesiológica desde la que comprometernos y reivindicar: una comunidad ministerial toda ella, fraterna y corresponsable, que debe asumir protagonismo a la hora de repartir y validar los ministerios que en ella se necesiten y vayan surgiendo.
La realidad actual de Moceop nos habla de cómo la mayoría o la totalidad de sus integrantes o simpatizantes se encuentran integrados y comprometidos en los más variados grupos de base. No se trata de una asociación; sino de un movimiento. Y entre esos grupos de base merece la pena destacar: pequeñas comunidades parroquiales, comunidades de creyentes-amigos, comunidades en diáspora, comunidades cristianas de base, movimientos más amplios o corrientes renovadoras (Somos Iglesia...), Cristianos por el Socialismo, movimientos especializados de A. C., ONGs., grupos de acogida a inmigrantes, sindicatos, etc.
En esta realidad variopinta Moceop oferta un grupo o movimiento de referencia, que cuidamos, que ha servido a mucha gente y que parece continúa sirviendo. La realidad o el punto de partida es de gran similitud. La reflexión y la opción renovadora hacia el interior de las comunidades apunta en la misma dirección. Pero Moceop defiende que lo esencial es integrarse en grupos vivos de Iglesia o comunitarios y en estructuras pastorales de talante renovador. Todo lo demás, es funcional y secundario.
Existen grupos de zona, con más o menos integrantes: Andalucía, Centro, Valencia, Murcia, Alicante, Albacete, Baleares, Extremadura, Galicia, País Vasco, Aragón, Cantrabria, Soria, La Rioja, Asturias, Valladolid, Cataluña... Cada uno tiene su dinámica de reunirse o de organizarse.
Mantenemos una serie de encuentros o reuniones periódicas:
a) Primer trimestre del año (mes de enero o febrero): reunión en Albacete, para diseñar y preparar los números de Tiempo de Hablar. Es un encuentro abierto. Nos sirve también para conectar y compartir con grupos y creyentes cercanos a nuestra línea de Iglesia.
b) Primavera. Encuentro que deseamos sea rotatorio. El pasado año fue en Valladolid. Resultó muy interesante y nos dio la posibilidad de entablar contacto con otros grupos y comunidades de Castilla-León. Desearíamos que este año se celebrara en la zona de Extremadura o en Córdoba.
c) Reunión de delegados/as de zona. Celebrada a finales de septiembre, a veces coincidiendo en parte con el Congreso de Teología. Se pretende con ella tomarnos el pulso como movimiento y preparar las líneas de trabajo o actuación para ese curso.
d) Cada 2 ó 3 años celebramos un Encuentro o Asamblea Estatal, con un poco más de contenido y tratando de congregar a más gente. El último lo celebramos en diciembre del 2000, en Pozuelo, bajo el lema "Fronteras y horizontes".
Presencia en movimientos renovadores. De ella va quedando constancia en los números de Tiempo de Hablar. Aun a riesgo de olvidar muchos detalles, vamos a enumerar los más repetidos. (De cada uno de ellos se fueron dando algunos detalles).
- Comunidades Cristianas Populares. Iglesia de Base.
- Movimientos especializados de Acción Católica: JEC, JOC, HOAC, JÚNIOR, etc.
- Congreso de Teología.
- Foros variados de debate sobre el tema religioso (Vitoria, Valencia...)
- Parroquias.
- Grupos de atención a inmigrantes: Andalucía Acoge...
- Campaña del 0,7.
- Asamblea 2000.
- Corriente "Somos Iglesia".
El último año, una parte importante del movimiento se encuentra ilusionada y preparando el Encuentro 2002. Y esta ilusión no significa que no seamos conscientes de las múltiples dificultades de tipo organizativo y económico que va a generar. Pero se está totalmente de acuerdo con la línea en que se ha trazado: abrir nuestros congresos internacionales a otras corrientes renovadores de la Iglesia y del mundo. La perspectiva desde la que se ha ido planteando -proceso conciliar- nos parece altamente interesante. Y el tema, lógicamente, central: la renovación de la Iglesia para mejor servir a los hombres y mujeres de hoy (una Iglesia más comprometida cada día con el mundo y más fraterna en su funcionamiento).
La apuesta por este evento está más que justificada. Inicialmente por la información que nos fue llegando del Congreso de Atlanta (Aitor, Julio, Centeno, Lambert...) y en el Encuentro de Pozuelo. (N. 84 de Tiempo de Hablar, 7. 37... N.86, 13. 19...) Posteriormente, Julio -delegado del Comité Ejecutivo ante el grupo internacional preparador, junto a P. Borgeois- nos ha mantenido puntualmente informados en las sucesivas reuniones. Ha habido también algunos contactos e intercambios con Emilia y Javier, encargados de coordinar al equipo preparatorio.
La opinión de Moceop sobre el Encuentro 2002 queda suficientemente explicitada en diversas reuniones. Por ejemplo, en la Asamblea de Pozuelo (N. 84, 8) ; en la reunión de delegados/as (N. 86, 4).
Por todo lo dicho, nos ha parecido incomprensible e inaudito que el nš 28 de Ministerium Novum (órgano oficial de la Federación Internacional, septiembre del 2001) en su página 10 diga que este Encuentro está "cancelado". No sabemos en nombre de quién se da esta noticia y cómo se ha ignorado la opinión e información de los dos miembros del Comité presentes en el equipo preparatorio. Desde luego, pensamos que esta nota debe ser rectificada y debe retornarse a los cauces de respeto y acatamiento de lo que la legítima representación supone. Si el Comité en pleno terminara no apoyando la celebración del encuentro, aunque dando libertad para que convoquen los grupos que lo deseen, nos parecería que se estaba actuando contra lo que ha sido la tónica de otros encuentros internacionales: el Comité Internacional apoya la organización del Encuentro, dando por supuesto que cada persona o cada grupo se sumará en la medida en que le interese. Un proceder distinto y contrapuesto no acabamos de entender a qué se debe. Y, por supuesto, merece nuestro rechazo.
En esta reunión entregamos a los miembros del Comité Ejecutivo diversos ejemplares de los últimos números de nuestra revista, explicando la forma en que se programa y quiénes terminan dándole forma.
(Esta exposición responde a la costumbre del Comité Ejecutivo de la Federación Internacional: reunirse con representantes de los grupos ubicados en el país donde están celebrando su reunión).