CARTA ABIERTA A JUAN PABLO II
CABEZA VISIBLE QUE NOS UNE EN UN MISMO MENSAJE EVANGÉLICO DE AMOR Y JUSTICIA
Quiero llegar a su corazón de padre en estos momentos
difíciles de escándalo público que hoy salpica a la Iglesia en sus cabezas.
Presido la Federación Latinoamericana parar la Renovación de los Ministerios Sacerdotales.
Con mi compañero de vida Monseñor Jerónimo Podestá ex obispo de Avellaneda que ya partió a casa del Padre, recorrimos en estos años distintos países latinoamericanos acercándonos a nuestros hermanos que optaron un día por ser fieles a sus conciencias , formando parejas y familias ejemplares que Ud. no ve.
Sólo han recibido del Vaticano y de la mayoría de sus obispos marginación y falta de respeto a los más elementales Derechos Humanos.
Muchas veces, padre, hemos escuchado y seguido sus palabras cuando se refería al compromiso Ministerial esperando un fraterno reconocimiento de su parte a esta realidad vivida delante de Dios y de la sociedad como un verdadero compromiso con el hombre en la construcción de un mundo nuevo..
Sin dolor no se crece. El grano de trigo no germina si no muere. Que este sacudón que está viviendo la Iglesia hoy sirva para reconocer que el celibato debe ser optativo y que a esta realidad que ya existe la comience a ver Ud. como padre y a reconocerla como un maravilloso Signo de los Tiempos.
Ruego a Dios que así sea.
Clelia Luro de Podestá