La comunidad de Begoña

Comunidades cristianas CEMI
Señor ¿qué nos está  pasando?

 

 

 

 

 

 

La comunidad de Begoña

La comunidad de Begoña nace, como grupo juvenil, hace 24 ó 25 años en el Colegio San José del barrio Virgen de Begoña en Madrid. El colegio, junto con la parroquia del barrio están en manos de padres carmelitas. Al principio se trataba de un grupo de chavales (14-15 años) con muchas ganas de hacer cosas, de cambiarlo todo, y con una vaga idea de que aquello era un A grupo religioso@ .

El grupo iba de la mano del Padre Antonio Cano, auténtico instigador, junto con el Padre Cepas (ambos carmelitas por aquel entonces) del movimiento juvenil del colegio de aquella época. Fue una etapa brillante, había muchos grupos, mucha actividad, y en el colegio y en la parroquia se respiraba A buen rollito@ . Todo lo que hubiera que hacer en aquel entonces era bien venido.

El grupo fue creciendo en número y en madurez. Cambiaron muchos miembros y hasta cambiamos de cura. Llegó el padre Luís Ruano que protagonizó una auténtica revolución silenciosa. Con su carácter bonachón, tranquilo pero decidido, contribuyó a dar forma a aquellos grupos y a descubrirnos que aquellas ideas que teníamos de mejorar las cosas, de intentar cambiar, de ser sencillos, tenían que ver con una manera de vivir A en cristiano@ . Su regalo más apreciado fue introducirnos en el mundo de la oración, algo que se convirtió en una constante a lo largo de nuestra trayectoria posterior. Como mensaje de despedida algunos años después nos dijo: A podéis dejarlo todo menos la oración@ .

Era la etapa dorada del grupo (últimos años de colegio, primeros de Universidad).

El grupo se fue estabilizando en el número de sus miembros. La actividad era frenética: pastoral, campañas, proyectos, festivales para recaudar fondos... Casi A pecábamos@ de activismo, pero siempre nos quedaba la oración.

Era el tiempo de las primeras Pascuas juntos y las primeras A vueltas a Galilea@ . Tocaba también entonces A luchar@ en la parroquia (que había sido colonizada por el movimiento neocatecumenal) para que se nos tuviera en cuenta como una alternativa al A pensamiento único@ que se iba fraguando. La lucha era desigual pero teníamos algunas satisfacciones.

El grupo fue conformándose en estos tiempos y empezó a definir lo que quería ser: un lugar donde compartir la fe que se apoyaba en tres pilares básicos: REFLEXIÓN, ORACIÓN Y ACCIÓN.

El primer momento decisivo en la vida del grupo llegó el días en que nuestro referente y animador, Luís Ruano, se tenía que marchar del barrio porque lo trasladaban a Sevilla. Fueron momentos de incertidumbre y algunos veíamos peligrar la continuidad del grupo; pero decidimos seguir adelante, solos, sin nadie que nos llevara de la mano y con poco apoyo de la parroquia. No había grupos por delante que nos sirvieran de referencia y, además, se suponía que nosotros debíamos ser el guía de los grupos que venían detrás.

Fueron años de andar a ciegas, pero andar al fin. Años de buscar otros grupos, (teníamos la sensación de ser una especie de isla) otras tendencias. Y en esa búsqueda y en esos encuentros con otros grupos, tuvimos uno con un grupo de Canillejas que cambió nuestra forma de plantearnos las cosas. Aquel grupo nos habló de lo que ellos hacían, del A proyecto de vida@ , de cómo plantearte la forma de vivir tu cristianismo, tu fe en todos los órdenes de la vida (trabajo, ocio familia...). Aquella idea caló hondo en el grupo y empezamos a dar forma a aquel proyecto.

Por aquel entonces los miembros del grupo nos incorporábamos al mercado laboral y se iba definiendo aún más el número de componentes y lo que queríamos. Fue surgiendo la idea de que había que dar un paso más, la idea del paso a comunidad. Aunque nadie sabía muy bien lo que significaba aquello. Hubo aportaciones muy valiosas de otros sacerdotes que estuvieron con nosotros (Paco, Javier) pero más como miembros del grupo que como A líderes@ . El grupo se había acostumbrado a caminar solo.

En esta etapa de tránsito hacia la comunidad, la actividad decreció un tanto para centrarnos más en la REFLEXIÓN, LA FORMACIÓN Y LA ORACIÓN. Aprendimos a profundizar en el conocimiento de la Biblia y a integrarnos más en la familia carmelita. Descubrimos que los valores que siempre habíamos vivido (oración, fraternidad y profetismo) eran valores carmelitas. Decidimos llamarnos Comunidad de Jóvenes de Begoña y definirnos como Carmelitas. Empezamos a elaborar un proyecto comunitario en el que intentamos plasmar lo que queríamos vivir (celebración, oración, fraternidad, sencillez, acción).

La comunidad fue caminando, a veces muy despacio, a veces muy deprisa. Acogimos a nuevos miembros que venían de grupos de atrás que no desembocaban o de fuera del colegio o la parroquia. Dijimos adiós a otros miembros con tristeza y llegamos a lo que somos ahora.

Actualmente somos 15 adultos (sólo 4 permanecemos desde el principio) y 7 niños (más 2 en camino ), con un proyecto comunitario nuevo. Ya no nos definimos como carmelitas aunque sus valores permanezcan en nosotros como una constante. Seguimos buscando el encuentro con otros grupos, con otras tendencias y nos encontramos dentro del colectivo de comunidades cristianas ENCOMÚN que nos pone en contacto con otras realidades comunitarias con las que compartir experiencias, recursos y esperanzas. Nos reunimos en las casas de los miembros de la comunidad y distribuimos las tareas de coordinación y organización de las distintas actividades entre todos y todas aunque tenemos unos A ministerios@ o A cargos@ que estructuran aspectos de la vida comunitaria (coordinación, tesorería, relaciones externas y guardería). Nos ocupamos de que los niños, cada vez más numerosos, compartan su tiempo, su amistad y se vayan acercando a la figura de Jesús de Nazaret mientras nosotros compartimos la reunión semanal comunitaria. Nos proponemos orar todos los días aunque no juntos físicamente pero sí con los mismos textos (que previa y quincenalmente prepara una persona de la comunidad) en lo que hemos llamado A monasterio invisible@ ; la oración sigue queriendo ser fundamental en nuestras vidas.

Seguimos en camino para interiorizar el mensaje de Jesucristo y tenemos claro que queremos vivir nuestra fe juntos y compartir nuestra vida desde el respeto por el otro.

Antonio Silvestre


 

) Quiénes somos las Comunidades Cristianas CEMI?

Para situarnos en el presente inevitablemente hay que ir al pasado. Puede decirse que nacemos en el año 1950 en Jerez de la Frontera (Cádiz) en el seno de la Familia Marianista. Nacimos de la ilusión y el sueño de un religioso marianista, que a su vez él había rescatado de su Fundador, el Padre Guillermo José Chaminade. El Beato Chaminade vive la convulsión de la Revolución Francesa, donde el panorama de la Iglesia no se muestra muy alentador. El tiene un sueño, una intuición: en la Iglesia hay mucha riqueza por trabajar, animando a los cristianos a que vivan su compromiso bautismal consciente y responsablemente. "Tenemos que dar vigor nuevo al cristianismo y para eso hay que formar comunidades de hombres y mujeres que vivan como verdaderos apóstoles", estas eran sus palabras y deseos, y poco a poco, se formó la primera congregación y después vino el nombre -Compañía de María- y los votos y la formación de la rama femenina. Laicos, religiosos y sacerdotes, de distintas profesiones y extracción social, en igual dignidad han de ser hijos/as de Dios.

De vuelta a los años cincuenta, empieza la andadura de CEMI con los religiosos marianistas y alumnos o ex alumnos de sus colegios, proponiéndoles que se entusiasmaran por vivir con sinceridad el Evangelio, aunque halla pasado la etapa

colegial, pues en cualquier estado en que uno este ha de vivir el Evangelio. Así empiezan las primeras Comunidades, con reuniones, retiros, ejercicios espirituales, etc.. En la década de los sesenta, la situación política y social en España, las distintas visiones de la realidad, de los compromisos a asumir, la Iglesia con el Vaticano II, los documentos de Medellín y Puebla abren todo un horizonte al pueblo de Dios. Procesos que no son ajenos a los movimientos religiosos, ni a los marianistas, diferentes formas de ver, juzgar y actuar en la realidad dan como resultado que a finales de los sesenta se produzca una separación, entre la Familia Marianista y las Comunidades CEMI.

CEMI siguió manteniendo su espíritu, acompañándonos durante todo este tiempo un sacerdote marianista. Actualmente mantenemos buenas relaciones con los marianistas, respetan nuestra marcha y nuestra manera de ser y hacer. Hacia los años ochenta nacieron las Comunidades Laicas Marianistas, allí donde trabajan los marianistas, con distintos nombres pero con el deseo de trabajar estrechamente con los y las religiosas. CEMI se alegra de iniciar una labor que otras personas pueden continuar.

En CEMI tratamos de vivir el mensaje de Jesús plenamente desde nuestra condición de laicos, queremos participar en la sociedad transmitiendo el mensaje renovador de Jesús y apostando por los más desfavorecidos. Pero para ello, necesitamos

vivir nuestra fe en Comunidad. Cada comunidad se organiza independientemente, marcándose las líneas que quieren que centre su vida comunitaria; teniendo un papel fundamental la celebración de la eucaristía de forma abierta y participativa.

Consecuencia de la vida de fe en comunidad, muchos miembros de CEMI colaboran de forma activa en proyectos de acción social o voluntariado; como la acción social surge de la interiorización del mensaje de Jesús y la vida de fe en comunidad, las actividades en las que se participa son de muy diversa índole, en función de la sensibilidad de cada uno. De modo que hay gentes trabajando o colaborando en actividades con menores, presos, hospitales, en CARITAS, APROMAR, Cruz Roja, Amnistía Internacional, etc..

Quizá los dos proyectos más característicos de CEMI, por estar involucrados un mayor número de gentes, sean las Asambleas económicas y el voluntariado con chavales bajo la tutela del Instituto Madrileño del Menor y la Familia.

Las Asambleas económicas tienen como objetivo compartir, fundamentalmente el dinero, de modo que se convierta en un elemento transformador. Transformador de los miembros de la Asamblea, al reducir con sus aportaciones económicas al fondo común su nivel de gasto personal (las cuotas económicas se establecen en función del salario de cada uno) y al concebir el dinero como un bien a disposición de los demás; y transformador de la sociedad, al potenciar un ahorro colectivo fuera de los sistemas bancarios tradicionales, que se invierte en proyectos de acción social en los que participe algún miembro de la Asamblea.

De cara al futuro CEMI tiene por delante grandes retos, entre ellos, participar más activamente dentro de la Iglesia y tratar de hacer llegar a los jóvenes la buena noticia.


En Palma de Mallorca, a domingo, 23 de noviembre de 2003

Señor : ¿Qué nos está pasando?

Señor: ¿Qué nos está pasando ¿ ...¿dónde está tu Iglesia, Señor?...Señor : ¿a quién hemos de seguir?...¡ envíanos tu Espíritu, Señor!...¡manifiéstate, Señor!...¡ Tú eres nuestra única luz!...¡que veamos claro, Señor!...

Señor: Nunca como hasta ahora me he sentido tan confundido...no veo nada claro...Tú dijiste : "Vendrán falsos profetas, que en Mi Nombre, os anunciarán el Reino...¡ya estamos viéndolos, Señor!...ya los estamos viendo...y los vemos entre grandes multitudes enfervorizadas...mientras los que te anuncian dicen descaradamente que desde entonces, Tú les has premiado con unos beneficios extraordinarios, más que suficientes para vivir holgada y confortablemente, como nunca habían vivido...esto mismo escuché y en una escala mucho más pobre, a un miembro de ésta misma "iglesia",hará unos cinco años, cuando decía a otros allegados..."desde que aporto el diezmo a nuestra Iglesia, el negocio me funciona mucho mejor"..."haced vosotros lo mismo y veréis florecer vuestro negocio"...¿ es esa tu Iglesia, Señor?...y Tú me contestas...:no, no es esa mi Iglesia, porque ya os dije que "Mi Reino no es de este mundo".

Entonces, Señor: Dime donde está tu Iglesia, porque Señor, en la que nos han dicho siempre que es la "verdadera" ,tampoco la encuentro...eso sí: encuentro dirigentes, muchos dirigentes, que incluso se llaman Jerarcas, que llegan a prohibir a tus profetas que hablen dentro de "sus" templos, porque resultaría escandaloso que allí se hablase ,por ejemplo, de la corrupción, que está diezmando a esa misma IGLESIA, que, eso sí, se escribe con mayúsculas por muchas "razones",como por ejemplo, el ser representante de la religión "más pura" pues fuera de la cual, no hay salvación ;porque por ejemplo, no permite el uso del preservativo, pues como dice Kiko Argüello,(casi amigo íntimo del Sumo Pontífice),el futuro de la Iglesia está en las familias numerosas...no permite que el amor, incluso humano, de ése que se palpa con los dedos, florezca entre personas del mismo sexo (porque ellos estaban presentes en el momento de su concepción, como seres "diferentes" y comprobaron que eso era cosa del "demonio") y "pontificaron" que debían excluirse de "su" iglesia a esos "tales",y por lo mismo silencia y paga "espléndidamente" ese silencio, cuando los afectados provienen de sus propias filas...no permite que se hagan experiencias con células embrionarias ,(aunque estén para desechar),con fines terapéuticos...¡no permite!...¡no permite!...¡ no permite!...

Señor: ¿es que me estaré volviendo loco ¿...o es que todo el Orden Universal está enloqueciendo...¿y a causa de qué y de quienes está enloqueciendo??¿a causa de los pobres y humillados que cada día son más pobres y más humillados?...:es posible, porque alguien ,desde su inefable cátedra, conseguida por mayoría absoluta nos ha dicho que para ser importantes y respetados en este mundo, no hay nada mejor que aliarse con el poderoso más poderoso de todos los poderosos que existen hoy en el mundo, para así poder decidir sin el consenso de los demás ¿qué importan los demás! que lo mejor es provocar una guerra, eso sí, que sea "preventiva" que quiere decir "ataca antes de que te ataquen"...lo malo de esto es que no se plantearan antes el " coger el toro por los cuernos" y comenzar seriamente y sin sonrisitas que suenan a falso, el poner en marcha medidas que aliviasen e incluso diesen garantías de recuperación; que devolviesen la dignidad, la alegría de vivir, la vida misma como preciado don, a tantos pueblos depauperados por la miseria y el hambre, que se están muriendo ...a chorros.

Pero eso sí; desde la Cátedra más Cátedra de todas las Cátedras, se nos dice : ¡No más guerras!¡No más terrorismo!,pero no se nos grita ¡"Buscad primero el Reino de Dios y su justicia, y el resto se os dará por añadidura"!...empezad ya...¡Aprended de nosotros, que somos mansos y humildes de corazón ¡Mirad: Ved cómo nos despojamos de nuestras dignidades...y cómo estamos conviviendo, en medio de vosotros, cómo partimos el "pan real" con todos vosotros...mirad y ved cómo Yo, el que más poder "espiritual" tengo sobre la tierra, dejo mi llamada "dignidad" y me voy con mis paisanos, con mi familia, a mi tierra, con los míos, dando paso así a otros y otras, más jóvenes, para que anuncien la Buena Noticia, con más vigor que yo para que..."los pobres sean evangelizados, etc., etc., etc.".

Juan Hernández Jover