VOLVEREMOS A ESA IGLESIA
ACERCAMIENTO INTERRELIGIOSO
COORDINADORA DE GRUPOS RELIGIOSOS E IGLESIAS POR LA PAZ
MANIFIESTO DE LA COORDINADORA DE LELESIAS V GRUPOS RELIGIOSOS DE HUESCA POR LA PAZ.

XIX FORO DE ENCRUCILLADA - IV ENCUENTRO DE LA CORRIENTE SOMOS IGLESIA

 

 

VOLVEREMOS A ESA IGLESIA
Koldo Aldai


Al Cielo gracias, la sede de Comisiones dispone a su vera de un inmenso Retiro. Eran precisos algunos kilómetros de parque para digerir tan conmovedora mañana, tan gratos días. Me debía a la pantalla, al imposible esfuerzo de testimoniar y contagiar la fraternidad vivida. Primaba observar emociones, ordenar ideas. La cabeza, aún más que las piernas demandaba largo paseo.
Dejé con pena el enorme salón de actos del sindicato. Me despedí, no sin nostalgia, de esa intensa comunión de almas. Apenas conocía a nadie, pero sin embargo me encontraba en mi propia “casa”, junto a tantas almas afines, anhelantes, pujantes de una nueva espiritualidad. La Eucaristía culminaba unos días vividos en plena y profunda hermandad.
El edificio era frío, pero el ambiente entrañable. En medio de una construcción aséptica, de una ciudad, en buena medida, indiferente, encarnaba aquello del Evangelio: “Míralos como se aman”. Ha llovido mucho desde aquel asombro por el amor excelso de los primeros cristianos y sin embargo se siguen amando, se siguen volcando en la construcción de la nueva tierra, la nueva Jerusalem. Vive pues el Evangelio de Jesús y lo constatamos en el XXIV Congreso de Teología, convocado por la Asociación de teólogos y teólogas Juan XXIII (Madrid 9-12 de Septiembre).
Vi una Iglesia en marcha; Iglesia sencilla, de sonrisa entera y alma entregada; Iglesia de mujeres y de hombres de entusiasmo y coraje, de sandalias y color, guitarra y tambor… Vi una Iglesia conocedora de su legado, pero a la vez ubicada bien en el presente, beligerante con la injusticia, pero no lastrada por el resentimiento, crítica con la Jerarquía, pero al mismo tiempo gozosamente emancipada . Vi una Iglesia de espíritu vivo y brazos abiertos, en condiciones de atraer a los jóvenes, de interactuar con los movimientos más dinámicos de nuestra sociedad; una Iglesia capaz de aglutinar una espiritualidad universal que supere las divisiones y recelos de los credos.
Retornaba a la casa madre, tras decenios de alejamiento y contemplé una Iglesia vigorosa, joven a pesar de las canas de los congregados, deseosa de crecer y de enriquecerse con otras aportaciones, incluso allende de la cristiandad. Disfruté en este Congreso de Teología de la otra Iglesia, el conclave en España de los cristianos de progreso y compromiso.
“Espiritualidad para un mundo nuevo” era el lema ya de por sí significativo del Congreso; el símbolo, un “ratón” de ordenador del que salía una llama, como sugiriendo la luz y la conciencia que hemos de ser en un mundo de grandes adelantos tecnológicos. El Congreso fue un ejemplo de madurez y de pasión por el diálogo. Consta-tamos un muy noble ejercicio de actualización. La teología de la liberación presidía una vez más el ambiente de este Congreso, pero se trataba de una liberación que no invita a la autosatisfacción, mas al contrario a una constante autocrítica y revisión. Se respiraba una teología obligada a rehacerse a cada instante en ejercicio de sinceridad y autoanálisis en medio de un mundo de enormes trasformaciones,
La teología de la liberación busca su lugar en nuestro presente, en el mundo en vías de desarrollo, pero también en el llamado “desarrollado”. Se vuelve verde (Leonardo Boff-Ecoteología), cobra rostro de mujer (en el Congreso nos superaban en número), abre sus fronteras (cada vez más permeable a otras culturas y espiritualidades), emerge del exclusivo esquema de lucha de clases y progresa hacia una reflexión más global y ubicada en el aquí y ahora de una sociedad sumida también en la profunda crisis del materialismo.
La teología de la liberación carga ya con otros dolores, pero también con otras esperanzas y éstas le dan nueva vida, le empujan en renovado vuelo. La teología de la liberación no se ciñe a la acuciante problemática de los desheredados de América latina, atiende también a la crisis existencial de los desesperanzados del mundo entero.
En el Congreso se hizo más acento en la palabra “espiritualidad” con toda su carga de encuentro, que de religión con todo su pasado de división y fronteras. Más se profundizó en la vivencia ecuménica o en arrimar el hombro junto a la nueva sociedad civil organizada, que en las diatribas contra los opresores. Constaté más interés en ser testimonio de luz y de amor en medio de la sociedad desnortada de la sobreinformación, que en entretenerse en lanzar invectivas contra los prelados de Roma.
Liberarse es dejarse fecundar por lo nuevo capaz de renovarnos en espíritu, por eso la teología de la liberación se va tornando también de la mutua fecundación. Así pudimos apreciarlo en el Congreso. La presencia de nuestro gran teólogo universal Raimon Panniker, pionero aquí en la difusión “la espiritualidad nueva en un mundo nuevo”, de Ana María Schlütter, maestra Zen…, la oración interreligiosa del comienzo y la fiesta intercultural del sábado por la tarde, corroboran esta apreciación. Ganaba el anhelo de dejarse nutrir por el legado de otras tradiciones, por el testimonio de otros creyentes; el deseo de construir un Reino de Dios de anchos aleros, capaz de reunir a todos los hombres y mujeres de buena voluntad.
En ese desafío de alumbrar espacios cada vez más amplios y fecundos, quizá no se trata tanto de confrontar con la Jerarquía “integrista”, “neoconservadora”, sino de capacidad de alumbrar la nueva Iglesia. Quizá ya no se trata de mirar tanto a lo que Roma dice o deja de decir, sino de alentar la nueva e inmensa alianza, ésta ya sin muros, ni fronteras, sin mi Dios, diferente del tuyo, sin mi altar diferente del tuyo; la nueva alianza basada en los principios universales de filiación divina y hermandad humana, en el Evangelio de la “ética y no de la dogmática” (Juan José Tamayo), la Iglesia universal del Espíritu recreada en la multiplicidad de las formas.
Comulgo con esta Iglesia capaz de dejar en el camino dogmas y privilegios, capaz de sentar a la mujer en el altar, de recrear en cada circunstancia su propia liturgia. Me identifico con esta Iglesia dinámica y abierta, desnuda de otra doctrina que no sea la del universal amor y compasión, capaz de atender el reto trepidante de la modernidad. La Iglesia de ayer tiene vedada su entrada en la sociedad del mañana, del futuro en el que las verdades se alimentan unas a otras. Tanta pirámide, tanto monopolio no puede sobrevivir en un mundo más horizontal y participativo.
La sociedad de mañana no aceptará últimas verdades, ni siquiera de la Santa Madre Iglesia. ¿A dónde vamos si las verdades infinitas ya están ya descubiertas y además tienen dueño, si al entrar en la iglesia “se nos pide que nos quitemos sombrero y cabeza”(Enrique Miret Magdalena), si los catecismos y doctrinarios blindados de por vida, cercenan nuestro anhelo de universal comunión? ¡Iglesia por fin de tod@s y para tod@s por favor, en los arranques del XXI!
Tras largo y forzado exilio, fue puro gozo retornar a esa Iglesia de los mil y un cantos y sonrisas, Iglesia solidaria y feliz, de mirada lúcida y micrófono libre. No paraban de agitarse en la sede de Comisiones, los folletos, los abanicos, insistiendo en mover un aire tan parado, tan condensado, a veces incluso viciado a lo largo de siglos.
Volveremos una y otra vez, ya no con abanicos, sino con molinos de viento, a esa Iglesia de fraternidad genuina, Iglesia originaria y eterna del “míralos como se aman”. Correremos a esa Iglesia abierta a todos los vientos bonancibles, a esa renovada alianza de los corazones y voluntades constructoras del Reino de definitiva paz, indispensable justicia y verdadero amor. ¡Sentidas gracias a los organizadores del Congreso!

subir

 



ACERCAMIENTO INTERRELIGIOSO.

 

Fracisco Coll

 


Hace cuatro años, en la celebración periódica que tenemos en Comunidades  Cristianas Populares, habíamos pedido por la unidad de las religiones.
Todos estábamos convencidos que para conseguir esa Unidad y esa Paz tan frágil, y a la vez tan maltratadas por la humanidad muchos teníamos que ver en lo bueno y en lo malo los creyentes. No habrá paz en el mundo sin paz entre las religiones, no habrá paz entre las religiones sin dialogo entre las religiones « ( Hans Kung ).
Además ¿Quién puede alardear de ser el único conocedor del inmenso misterio de Dios? « Un solo pueblo no puede conocer todos los caminos de Dios. Por eso
Dios creó muchos pueblos. Cuando un pueblo dice: -yo sé todo sobre Dios y lo sé mejor que los demás, ese pueblo no conoce bien a Dios... « ( Saila Kuna Mendez Horacio ).
« No todo el que me dice Señor, Señor, entrará en el Reino de los Cielos, sino el que hace la voluntad de mi Padre « ( Mateo 7,21 )
La oración de la celebración, nos llevó al discernimiento, y este a la acción.
Aquella misma semana, varios miembros de comunidades comenzamos a visitar las distintas Iglesias y grupos religiosos no católicos de la ciudad. Al ser una ciudad pequeña los teníamos ubicados a todos, aunque nunca nos habíamos acercado. Unos primeros pasos expectantes de saludos, presentaciones, diálogos... y una propuesta concreta de mutuo acercamiento.
No había pasado un mes y, en nuestros locales, nos encontrábamos, por primera vez en la historia de Huesca, musulmanes, mormones, adventistas, baha’i,  católicos... solo las iglesias evangélicas habían declinado nuestra invitación.
Como todo lo que empieza, tan a la brava, y tan deprisa, lleno de expectativa y de interrogantes. Parecido al primer ,viaje en avion que no sabes si vas a disfrutar o a marearte. Recuerdo aquel momento: caras nuevas, distintos colores, distintos pensamientos, saludos, presentaciones...algunos nos conocíamos de antemano, incluso éramos compañeros de trabajo..., pero esto era otra cosa.
Comenzábamos un camino común dispuestos a conocernos, orar, y buscar mejor todos juntos al Dios de cada uno, al Dios Único.
Después de cuatro años, seguimos tan ilusionados como el primer dia. Los pasos que hemos dado nos han afianzado, y creemos haber conseguido frutos muy sabrosos.

subir

 



 

COORDINADORA DE GRUPOS RELIGIOSOS E IGLESIAS POR LA PAZ



Así nos llamamos, nos hemos ido viendo, periódicamente, cada dos o tres meses, en pequeñas reuniones de responsables, conociéndonos mejor, reflexionando nuestros puntos de vista con enorme respeto, rezando siempre, planificando. Hemos hecho dos excursiones de todo el día, con más de cincuenta personas, compartiendo el autobús, la fiesta, la oración, la comida, los juegos. Denunciamos, públicamente en los periódicos, un acto vandálico que sufrió la mezquita de nuestros hermanos musulmanes, ofreciéndoles nuestro apoyo y solidaridad, también salimos a la calle contra la guerra de Irak y los actos terroristas. Hemos asistido a actos de culto de los demás. Y, lo mejor, llevamos ya cuatro actos públicos de oración común y solidaridad, por medio de una colecta para los campos de refugiados de las guerras. Acto, que por unanimidad, lo realizamos en la Parroquia de San Pedro el Viejo, el templo más antiguo de la ciudad, una preciosa iglesia románica, ubicada en el casco antiguo y en el centro de Huesca.
En este caminar dialogante y afectivo, algún grupo, por diversas causas, se ha quedado rezagado, pero estamos contactando con personas y grupos nuevos que ven la experiencia como muy interesante. En el proceso hemos ido asentando convicciones, de respeto, de escucha, de intercambio, de mutua solidaridad, de oración al Dios tlnico, de trabajo por la Paz fundada en la justicia, la solidaridad, la reconciliación, el amor, la defensa ineludible de los derechos humanos...s en definitiva: valorarnos, no sólo tolerarnos.
Una anécdota muy significativa de la compenetración a la que hemos llegado, a nosotros los católicos de Comunidades nos lleno de emoción. Hace tres años, nuestro Obispo Javier, ya fallecido, se debatía entre la vida y la muerte aquejado de una gravísima enfermedad, nos habíamos reunido, como otra veces en el local de la Iglesia Adventista, cual seria nuestra sorpresa, cuando, al comenzar la oración del encuentro, nos proponen rezar juntos por Don Javier, « porque era un dirigente religioso honesto, profundamente creyente y defensor siempre de los derechos humanos y de los trabajadores «. Creo, que en ese momento, dimos un salto cualitativo en nuestras relaciones.
Finalmente os trascribimos el manifiesto consensuado, que es como nuestra carta constitucional, hecho con toda sencillez, a modo de súplica, sabedores de nuestra fragilidad humana y, a la vez, esperanzados, porque estamos convencidos de « QUIEN nos fiamos».

subir

 



 



MANIFIESTO DE LA COORDINADORA DE LELESIAS V GRUPOS RELIGIOSOS DE HUESCA POR LA PAZ.


Dios Santo, Dios Padre, Dios Hijo, Dios Espíritu Santo, acudimos a Ti Dios único y verdadero, porque te buscamos y queremos hacer tu voluntad sin exclusivismos ni fundamentalismos.
La coordinadora de Iglesias y grupos religiosos de Huesca, apostamos decididamente por un acercamiento mutuo en diálogo sincero y corresponsabilidad de acción, a favor de un mundo en libertad religiosa y en apuesta decidida por conseguirlos derechos humanos para las mujeresy hombres de todo el planeta sin distinción de razas o nacionalidades.
El Dios común en el que creemos, aunque lo busquemos de formas diferentes, tiene para nosotros dos rasgos dos rasgos esenciales: es el Dios de la Misericordia y el Dios de la Justicia.
El hecho religioso, patrimonio de la humanidad desde el principio de los tiempos, según se reconoce hoy, no sólo por la experiencia acumulada, sino también por los estudios científicos, llevados a cabo sobre este tema, especialmente desde principios del siglo xx, ha sido, para unos el motor, el aval y el sentido profundo de su existencia, y, para otros el motivo útil para satisfacer sus más ocultos egoísmos. Por eso, desde el poder se ha instrumentalizado y se sigue haciendo para utilizarlo a favor de intereses inconfesables e inhumanos, que nada tienen que ver con lo auténticamente religioso.
Nosotras y nosotros de la Coordinadora de Huesca, queremos apostar por un trabajo sincero, no sólo de intercambio y comunicación entre nosotros de nuestra experiencia religiosa, sino también en procurar una acción común, que entre otras cosas significa:
Denuncia de toda manipulación religiosa dentro o fuera de nuestras propias iglesias y grupos. Que nadie se atreva a justificar cualquier violación de los derechos humanos, amparándose en los libros sagrados.
Continuar el diálogo interreligioso que llevamos haciendo para el enriquecimiento mutuo.
Encuentros periódicos de oración y acercamiento y conocimiento mutuo.
Colaboración con el resto de la sociedad en la lucha por la Paz. Paz que tiene que estar asentada en la libertad, la justicia, la solidaridad, el perdón y el amor mutuo entre todos los pueblos y entre todas las personas de la tierra.

subir

 





XIX FORO DE ENCRUCILLADA -
IV ENCUENTRO DE LA CORRIENTE SOMOS IGLESIA

MANIFIESTO FINAL

Reunidos en Santiago de Compostela el 9 y 10 de octubre de 2004 para reflexionar sobre «La humanización de la Iglesia....una Iglesia humanizada» y poner en común y celebrar nuestras experiencias de fe viva, esperanza y compromiso con la construcción del Reino, queremos manifestar a la opinión pública lo siguiente:
Constatamos con tristeza y preocupación que existen en el seno de la Iglesia, y especialmente en la jerarquía, actitudes de regresión y de ponerse a la defensiva ante cualquier cambio en la organización eclesial, pluralismo de opiniones o propuestas de renovación a fondo en la línea de las perspectivas abiertas por el Concilio Vaticano II.
Igualmente nos preocupa que la formulación oficial de la fe permanece en un lenguaje de otras épocas, lo cual dificulta enormemente la transmisión del mensaje de Jesús a las mujeres y a los hombres de nuestro tiempo.
Al primar con demasiada frecuencia la institución y la ortodoxia frente a los valores evangélicos, se cae en actitudes profundamente inhumanas hacia sectores de la propia Iglesia que mantienen, desde planteamientos sinceros y responsables, opiniones y opciones discrepantes con el magisterio oficial.
Una muestra de lo anterior es la actitud negativa del magisterio de nuestra Iglesia frente a la sexualidad humana, lo que comporta, entre otras consecuencias, que se impida el acceso al matrimonio a los presbíteros de rito latino y a las personas homosexuales.
Apostamos decididamente por una Iglesia sin privilegios que sea capaz de inculturarse y ser fermento en las sociedades laicas, plurales y democráticas, promoviendo ciudadanos activos que vivan y luchen por la paz, la libertad y la justicia, con una opción decidida por los pobres y los que sufren.
Creemos firmemente que la Iglesia debe ser una comunidad de comunidades sin discriminaciones de orientación sexual y género en el acceso a los distintos ministerios comunitarios.
Queremos alentar y fomentar espacios eclesiales de encuentro para compartir experiencias y aunar esfuerzos; para alzar una voz en contra del miedo a los cambios y a dejarnos interpelar por el Espíritu y el proyecto de Jesús de Nazaret.
Compartimos el testimonio de muchas comunidades cristianas, grupos y personas que trabajan conjuntamente con otras de diferentes religiones y también ateos, para conseguir una mayor justicia social y en definitiva una verdadera felicidad para todos los seres humanos.
Nos identificamos con una espiritualidad no basada en el temor y el pecado, sino en la alegría que viene de la promoción de todo ser humano en su crecimiento personal, hacia la liberación de toda sumisión, codicia, rencor y desconfianza.
Finalmente, ante la coyuntura actual de tensiones entre el gobierno y la jerarquía eclesiástica, exigimos de nuevo que el sentir plural que hay dentro de la Iglesia sobre los temas que se están debatiendo pueda expresarse con libertad y sea escuchado con pleno derecho.
Santiago de Compostela,
10 de octubre de 2004

subir