![]() |
|
«CREO QUE NO HAY UN
PLANTEAMIENTO SERIO PARA LA PASTORAL RURAL»
Atiende a tres pueblos: Carrizo de la Rivera, La Milla
del Río, y Villarotel
¿CÓMO SER, HOY, CURAS RURALES? Julio Calvo No es nada fácil ser cura rural hoy y aquí, en nuestro
mundo rural. Muy complejo, y muy hermoso; muy humano y muy evangélico; muy
pequeño y muy grande a la vez... Muy antiguo y muy nuevo. En él los curas
rurales nos sentimos como envueltos en un montón de cambios y carencias, de
retos y posibilidades. Gustosamente, intentamos ser un todo-terreno.
Necesitamos estudiar y leer mucho. Necesitamos ser hombres de Dios, de fe
rotunda y con la radicalidad mística del Evangelio de Jesús de Nazaret.
Nuestra pastoral rural no puede ser la de siempre, la convencional, ha de
ser una pastoral rural misionera y que, como tal, devuelva el protagonismo
eclesial a los laicos y busque la salvación integral del mundo rural.
Gracias a Dios, el mundo rural no está amurallado ni cerrado; influenciado
por los grandes medios de comunicación y los grandes movimientos
migratorios, es un mundo abierto y en permanentes cambios culturales,
económicos, sociales, políticos y hasta religiosos... Mas el mundo rural
está envuelto por el gran torbellino de este neocapitalismo deshumanizado y
deshumanizante... Es un torbellino que exige a las personas hacerle frente
desde una cultura personalista, desde una conciencia personal y crítica,
rural y solidaria, y desde una fe encarnada y comprometida en la vida y con
la vida. ¿Cómo podemos los curas rurales responder hoy a estos nuevos
desafíos, a la nueva problemática de nuestro mundo rural, a las preguntas, a
las necesidades, a las esperanzas, carencias y angustias de la persona
rural? ¿Con respuestas a preguntas que nadie se hace? ¿Con una
espiritualidad al margen de los auténticos apuros o trances que sufren
nuestras gentes rurales? ¿Con unos organigramas, parroquiales o
arciprestales, de espaldas a los acontecimientos, trabajos y luchas
existentes diariamente en la vida de los pueblos? ¿Puede hoy un cura solo,
aislado en uno o muchos pueblos, evangelizar, construir comunidad cristiana
y edificar el reino de Dios?... Son preguntas que me han ido surgiendo a lo
largo y ancho de mi trabajo diario... Son preguntas que me retan y piden
respuestas concretas, mucho estudio y reflexión, mucho trato con Jesucristo,
Buen Pastor, mucha oración y un contacto personal y de servicio, encarnación
y solidaridad con las gentes, la vida y el pueblo. Los cristianos del mundo
rural encontraron la solución hace cincuenta años en la Acción Católica.
Para muchas personas inquietas y que han sabido superar la referida alergia
a lo organizativo, el Movimiento Rural Cristiano, de Acción Católica, ha
supuesto ir descubriendo progresivamente, y siempre dentro de un proceso
educativo, personal y comunitario, las claves, las opciones, los métodos,
los contenidos pedagógicos y de fe, la mística y los caminos nuevos, las
acciones y los compromisos que nos han ayudado a crecer en conocimientos, a
mejorar permanentemente nuestras actitudes personales y comunitarias, y a
vivir comprometidos, curas y laicos, felices y seguros, en un mundo rural
cambiante, nuevo, problematizado, y también abandonado incluso por todas las
instituciones presentes en el mismo. Igual que es justo agradecer a Dios el
grandioso regalo del Movimiento Rural Cristiano, de Acción Católica, también
es justísimo agradecer a esta organización de la Iglesia lo que, ha aportado
durante cincuenta años al mundo rural de España. |