22.-"Matrimonio"
Entonamos, Padre, nuestra acción de gracias
por el amor.
Por el amor que tú eres,
por el amor que nos tienes,
del que nadie nos puede separar.
Por el amor que nos has demostrado en Jesús, tu Hijo,
que nos amó hasta el fin, hasta dar la vida.
Por el amor que has sembrado en nuestros corazones,
que nos hace irresistiblemente propensos a amar.
Te damos gracias porque sentimos el amor
como una llamada a la plenitud de la vida,
a la libertad, a la felicidad.
El amor es la no-ley.
Se puede obligar a muchas cosas, pero no a amar.
Se puede prohibir casi todo, pero no el amar.
En este mundo tan estrecho y legalista
en el que lo que no está mandado está prohibido
sentimos el amor como un grito de vida
y por él te damos gracias:
SANTO SANTO SANTO
...
Te damos gracias, Padre, por el amor de (.......) y (.......).
Por el compromiso que hoy hacen público
y todos celebramos con ellos
de compartir sus vidas en las alegrías y en las penas,
en las ilusiones y las dificultades.
Amor que quieren compartir de cerca y volcar hacia todos:
familiares, amigos, compañeros de trabajo, en el barrio...
Invocamos tu Espíritu sobre ellos
para que afiance su amor, no en su propia voluntad
sino en el amor que tú mismo nos tienes.
Lo hacemos recordando y celebrando el gesto supremo
en que Cristo Jesús nos mostró qué es el amor: dar la vida.
Reunido con sus discípulos, tomó pan...
...
Al recordar la muerte y la resurrección de Jesús
lo hacemos presente y vivo entre nosotros.
Él es la fuerza que da sentido a nuestras vidas
y nos hace cada día más capaces de amar.
Celebramos nuestra común fe
y nuestra esperanza en un mundo mejor
que está por construir.
El matrimonio de (......) y (......) quiere ser una aportación
a la transformación del mundo por medio del amor.
Con ellos queremos dar gracias a Dios
compartiendo el mismo pan de vida
y brindando con el vino nupcial de la alegría.
Por Cristo, con Él y en Él...