67.- “Corpus”
A/ Alzamos nuestros ojos a lo alto, como Jesús,
dirigiéndonos a Ti , Padre y Madre de la familia humana,
y te bendecimos y damos gracias por los dones que nos das,
por la vida misma y todo lo que la llena.
Canto: Sant....
B/ El pan y el vino de la Eucaristía significan tu amor.
Estos dones nos invitan a la acción de gracias,
pero también al compartir y al compromiso de solidaridad.
A/ Hoy también es multitudinario el gentío
que anda por los descampados de la exclusión,
de la pobreza extrema, de la opresión injusta,
de la explotación deshumanizadora.
B/ Hoy también sentimos que no basta anunciar el Reino de Dios con palabras.
Jesús nos invita a signos concretos de compromiso: “dadles vosotros de comer”.
Como los discípulos de Jesús, también nos sentimos impotentes con nuestra pequeñez
para resolver tantos problemas que nos acucian.
A/ Va cayendo la tarde del cansancio y la desesperanza
y nos cuesta creer en la palabra de Jesús, en la capacidad de su entrega
y de la nuestra; nos cuesta creer en la utopía del milagro del compartir.
B/ Celebramos la Eucaristía como memoria y encargo de Jesús,
e invocamos su Espíritu para que sea su fuerza salvadora
la que nos haga capaces, a pesar de nuestra poca fe,
de compartir lo que tenemos, lo que somos, lo que creemos.
A/ Tu Espíritu nos ayude a seguir el ejemplo de Jesús,
y transforme también este pan y este vino
en el Cuerpo y al Sangre de Jesús,
el pan vivo que nos da la vida plena.
B/ Celebramos la tradición transmitida,
y lo hacemos recordando las palabras y los gestos de Jesús,
Presidente: cuando reunido con sus discípulos, tomó el pan...
Al acabar la cena, tomó la copa...
A/ Cada vez que celebramos este sacramento
proclamamos su muerte salvadora, hasta que vuelva.
Celebramos su entrega total
y la proclamamos como esperanza en la plenitud de su Reino,
pero también, mientras tanto, como compromiso
de ir construyendo un mundo más justo, más fraternal y solidario.
B/ Al celebrar la Eucaristía en esta comunidad de hermanas y hermanos
comprendemos que el cuerpo de Cristo
no está para ser adorado, custodiado y paseado,
sino para ser comido, compartido y repartido.
A/ Encontramos a Cristo presente en el cuerpo que sufre,
en el cuerpo que se entrega a los demás,
en el cuerpo que recibe lo que hacemos por el más débil.
B/ El cuerpo sufriente de las personas oprimidas
es el Cuerpo de Cristo, sufriente y salvador.
Es en el amor al hermano donde adoramos a Cristo.
Es el amor solidario el que hace realidad el sacramento de comunión que celebramos.
A/ La Eucaristía que celebramos se enriquece con la vida que compartimos.
Nuestra fe se verifica haciendo real lo que proclamamos y celebramos:
la entrega total de Jesús, que ha venido a dar vida.
B/ Anunciamos con este sacramento su muerte salvadora,
proclamamos su resurrección como triunfo de la vida sobre la muerte,
esperamos su venida como plenitud del Reino ya presente entre nosotros,
A/ Por esa plenitud brindamos: vida para toda la familia humana,
vida abundante en dignidad, en paz, en fraternidad, en comunión...
Que sobren capazos de vida por el milagro del compartir.
B/ Ésta es nuestra alabanza y acción de gracias:
Todas/os: Por Cristo, con Él y en Él,
a Ti, Dios Padre y Madre de misericordia,
todo honor y toda gloria
por los siglos de los siglos. Amén.