74.- “En marcha”
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Tú estás siempre presente en nuestras vidas,
pero el reunirnos en tu nombre lo hace más consciente.
También somos comunidad cuando estamos dispersos,
pero la reunión expresa, celebra y alimenta la fraternidad que profesamos.
Por eso celebramos el reencuentro con alegría y acción de gracias.
y lo expresamos, alabándote: SANTO…
Al inicio de este nuevo curso, tras el paréntesis veraniego,
más o menos ocasión para el descanso y una convivencia diferente,
te damos gracias por volver a estar aquí,
con el ánimo renovado para seguir haciendo camino en comunidad.
Invocamos tu Espíritu para que sea Él quien nos guíe,
quien nos acompañe en nuestros compromisos personales,
quien nos aglutine como comunidad, más que nuestra amistad o intereses.
quien nos ilumine para atinar en los pasos que sean más fieles a nuestra fe,
y quien nos dé fuerza para ser coherentes a pesar de nuestras debilidades.
Al celebrar hoy la Eucaristía, queremos que sea ella el centro de nuestra comunidad:
la memoria viva de la entrega de Jesús hecha realidad en nuestra entrega,
nuestro compartir y nuestro compromiso por el Reino.
Sus gestos y palabras son el sacramento de su presencia viva entre nosotros,
con sus discípulos en la última Cena y hoy con nosotros,
Tomó el pan, dándote gracias, lo partió y lo compartió diciendo:…..
Al celebrar este sacramento no sólo hacemos memoria de Jesús;
también proclamamos nuestra fe en un futuro de plenitud
que vamos construyendo paso a paso. Ese camino da sentido a nuestras vidas.
Queremos hacer camino junto con otras personas, con otras comunidades
y con toda la Iglesia, comunidad de creyentes en Jesús.,
esperando ser signos y testimonio de quien es el Camino y la Luz.
En ese caminar nos sentimos orientados hacia la esperanza
de un mundo nuevo, diferente, que creemos necesario y posible.
Por él brindamos, por él apostamos
y por él nos comprometemos como creyentes y como comunidad.
Como Jesús , proclamamos la utopía del Reino de Dios,
como una fiesta de liberación, de fraternidad y comunión,
donde los últimos de este mundo serán los primeros.
Con esa utopía nos atrevemos a soñar y nos comprometemos a caminar.
Por Cristo….