93.- “Un espíritu y muchos dones” / “Xarxa” (red)
P- Levantemos los corazones
como antorchas de fuego espiritual
y entonemos nuestra acción de gracias
por el don del espíritu de Jesús que nos anima
y que se concreta en múltiples dones,
muchos motivos de alabanza a Dios,
de felicitación mutua y de agradecimiento.
A- Gracias, Padre y Madre, por tu amor,
porque sentirnos personas amadas, como hijas e hijos,
nos hace capaces de amar como hermanas y hermanos.
B- De tu amor nace todo, surge la diversidad,
la riqueza de colores de la vida,
la originalidad de cada persona,
la variedad de carismas, cualidades y estilos.
Gracias, Padre y Madre, Fuente de todo.
A y B - Nos sentimos como miembros bien distintos de un solo cuerpo.
Nos reunimos en nombre de Cristo y le creemos presente en nuestra asamblea,
presente y activo, dándose siempre por medio de estos y otros signos.
En su memoria celebramos sus gestos y palabras,
cuando reunido con su gente, tomó el pan, lo partió y lo compartió diciendo:
TOMAD, COMED TODOS Y TODAS DE ÉL,
PORQUE ESTO ES MI CUERPO QUE SE ENTREGA.
Y al acabar la cena, tomó la copa y la pasó diciendo:
TOMAD, BEBED DE ELLA, PORQUE ESTA ES LA COPA DE MI SANGRE DERRAMADA POR VOSOTROS Y VOSOTRAS
Y POR TODA LA HUMANIDAD PARA SU PLENA LIBERACIÓN.
CADA VEZ QUE LO HAGÁIS, HACEDLO EN MI MEMORIA.
A- Tu mismo amor nos une
en una red donde todo el mundo cuenta,
donde nadie queda fuera,
donde los nudos crean unión y fuerza;
la debilidad unida es fuerte;
la diversidad compartida enriquece,
la igualdad y la diferencia se dan la mano.
B- Creemos que es tu espíritu quien nos anima;
creemos que él nos une, nos traba, nos enlaza, nos enreda.
Porque le sentimos aletear en nuestras esperanzas,
le percibimos presente en nuestras inquietudes;
sentimos que nos quema en nuestra insatisfacción
por tantas cosas que no nos gustan en el mundo y en la iglesia.
A- Pero a la vez creemos que es él quien impulsa nuestra velas
hacia la libertad, hacia el mar abierto de un horizonte infinito,
hacia la utopía que nos llama , nos atrae, nos desvela.
B- Tú eres el Viento que barre nuestras miserias,
que ventila nuestra cerrazones, derriba nuestras inercias,
orea nuestras rutinas, remueve nuestros cansancios.
A- Invocar tu Espíritu nos compromete a abrirnos a Él, a recibirlo.
Invocarlo sobre la tierra nos implica en transformarla.
Invocarlo sobre la Iglesia nos hace vivirla como misterio
y como sacramento de liberación.
B- En esta acción de gracias queremos celebrar tu amor,
amor que nos une como hermanos y hermanas
y amor que nos compromete a cambiarlo todo
en la dirección de tu proyecto; tu Reino,
donde las últimas personas de este mundo son las primeras,
donde se cambia la opresión por liberación,
la exclusión por fraternidad, la injusticia por solidaridad.
A y B – Por esa utopía brindamos:
Por la fiesta final de la gran liberación,
Por la gran familia humana reconciliada y feliz,
Por un mundo otro, de respeto, comunión y paz,
Por la igualdad y la diversidad.
Por Dios Padre y Madre, todo amor y misericordia
Por Cristo, amigo y hermano, resucitado y resucitador.
Y por su Espíritu que nos une y nos anima.