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IGLESIA, LIBERTAD
Terminamos esta revista igual que empezamos: libertad.
Sábado Libertad. La libertad que
brota del sábado, del sábado de gloria en que Jesús se manifiesta a sus
amigos, primero a través de las mujeres.
Sabemos que por ahora la libertad de la
Iglesia y en la Iglesia es sólo un deseo. Pero creemos igualmente que
para los seguidores de Jesús la libertad no puede ser sólo un deseo. La
libertad es un mandato, una meta a conseguir. ¿no es la libertad un
elemento esencial de la Buena Noticia de Jesús de Nazaret?
Los que hacemos esta revista
somos conscientes de que la Iglesia es «cosa de hombres» más o menos
inteligentes, más o menos mediocres, más o menos egoístas, más o menos
todo. Pero, conscientes de todo ello, implicados en todo ello, porque
también nosotros somos así, sentimos aflorar desde nuestras vísceras más
profundas el grito de la libertad. Un grito específico, de raíces
evangélicas: un grito que afloraba a cada momento en nuestro X Encuentro
Estatal del MOCEOP: ABRIR CAMINOS
Porque creemos en la Fuerza del
Evangelio no aceptamos que en nombre de la Iglesia nosotros o nuestros
responsables jerárquicos entremos en pactos, luchas por el poder, deseos
de mantener privilegios, decidir cómo ha de ser la educación de los
ciudadanos, recibir dineros...
Porque creemos que Jesús de
Nazaret está ya aquí, en este trozo de presente que es cada día, en el
futuro que se abre sin orillas, creemos que la libertad es posible
vivirla hoy, y mañana, sin esperar la utopía escatológica.
Y sabemos que esto ya es
realidad: mirad si no a Entrevías, a Comunidades de Base, a cristianos
comprometidos... Y por esta realidad apuesta el Moceop: libertad de la
Iglesia y en la Iglesia.
Y sabemos que esto aún no es
realidad: sólo basta mirar a nuestro alrededor. Y el Moceop también
apuesta por ir denunciando y cambiando esta realidad. |
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