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CON LA MIRADA
EN EL HORIZONTE
Tere Cortés
Ya nos gustaría dar la noticia de que Moceop
(Moceop-Tiempo de Hablar; Tiempo de hablar –Moceop) no tiene razón de
ser, porque la “otra Iglesia que es posible” fuera ya una realidad
globalizada.
Mientras tanto hay que seguir en el tajo. Eso es lo que concluimos en
nuestra Asamblea de El Espinar. Todavía seguimos creyendo que nuestras
aportaciones, nuestras vivencias son válidas para que la construcción
del Reino sea posible. Tenemos que seguir aportando nuestro granito de
arena, y, con la libertad que nos caracteriza, seguir abriendo caminos
en esta Iglesia inmovilista y marginadora.
Como decidimos que había que poner al frente de la coordinación del
Movimiento una cara nueva y me ha tocado a mi poner la mía, os digo que
me alegra, no por ser yo la elegida, sino por ser una cara de mujer la
que lo haga visible.
Fue importante la decisión de que la coordinación la llevemos más de una
persona. En este caso, me alegra mucho contar con la inestimable ayuda
de Ramón, tantos años coordinador y con el que he compartido tantas
cosas, tantos momentos vitales: alegrías, luchas, penas y dolores,
ilusiones y esperanzas, y al que le agradezco su labor en pro de Moceop.
Cuento también con Andrés, mi compañero de fatigas y de sueños desde
hace 27 años y que tampoco ha escatimado esfuerzos en el impulso y
avance del Movimiento. Y me rejuvenece contar con Pepe, que sintetiza la
fuerza de los jóvenes, que nos aportan visiones nuevas y nos plantean
nuevos retos.
Y digo muy alto que cuento también, y sobre todo, con la fuerza y la
praxis de todas vosotras y vosotros, que hacen que nuestro Movimiento se
atreva a pensar, se atreva a decir lo que piensa y, sobre todo, a vivir
lo que predica, aportando con ello esperanza a muchas gentes deseosas de
ver otro rostro de Iglesia
En la Asamblea quedaron cabos sin atar y temas abiertos a la reflexión:
reformular objetivos, buscar un nombre más inclusivo, vivencia de la
ciudadanía, teología de la sexualidad...... Os invito a todas y todos a
trabajar esos temas y las cuestiones que quedaron sin concretar por
falta de tiempo en la Asamblea y que resume muy bien Ramón en los
Borradores que se incluyen en este número.
Las mujeres, en la reunión que tuvimos, manifestamos nuestro
descontento: ¿qué le falta a nuestro movimiento para que nos ilusione?
Si nos huele a clerical todavía, creo que las mujeres podemos jugar un
papel importante para cambiarle el semblante.
Hago hincapié también en un tema que vimos como imprescindible: el tema
de la acogida. Tenemos que estar abiertos para recibir, escuchar y
acompañar a todas las personas que llegan a nosotros, salidas de la
institución o no, marginadas religiosas o sociales. Creo que estamos
capacitados para ello y que podemos ser un buen referente.
A pesar del poco tiempo de que dispongo sabéis que estoy animada y que
os animo a todas y todos a tirar de este carro otros treinta años más.
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NUESTROS PRESUPUESTOS
Aunque hay
coincidencia en el fondo y en el contenido que esta página tiene desde
hace bastante tiempo, parece que hay que actualizar tanto la perspectiva
como el lenguaje.
Aquí va un primer intento del que partir....
Esperamos vuestras aportaciones para que pase esta página de provisional
a definitiva
QUIÉNES SOMOS
+Un grupo de creyentes en Jesús de Nazaret, surgido en la segunda mitad
de los años 70 en torno al fenómeno de los curas casados y a las
esperanzas de renovación originadas por el concilio Vaticano II.
+Personas afectadas más o menos directamente por la ley del celibato
(sólo el varón soltero puede acceder a desempeñar las tareas de
presidencia de las comu-nidades de creyentes); por tanto: curas casados,
esposas de curas, mujeres en relación clandestina con curas…; y quienes
han sintonizado con esta reivindicación original.
Aunque en su origen fue el aspecto reivindicativo (celibato opcional) el
que nos unió, la evolución histórica y la reflexión comunitaria nos han
hecho ir ampliando horizontes y perspectivas. Sentirnos excluidos,
acogidos, acompañados, amigos: ésas han sido las fuerzas que nos han
aglutinado como grupo.
SOMOS UN COLECTIVO HETEROGÉNEO
El punto de referencia inicial, común (reivindicación de un celibato
opcional), no supone ni elimina que somos muy diferentes tanto en
nuestra procedencia (parroquias, misiones, enseñanza, vida civil,
movimientos especializados...) o en el momento en que nos hemos
incorporado a Moceop (en los años 70 y 80 del siglo pasado; o en los
primeros del siglo XXI), como en nuestros recorridos personales (para
algunos y algunas, difíciles y dolorosos; para otras y otros,
tranquilos...) o en nuestras situaciones actuales (personas jubiladas,
otras en las más variadas profesiones, unos con implicaciones políticas,
otros sociales o sindicales de diverso signo, etc).
La misma implicación en Moceop es vivida de formas muy diferentes: como
pertenencia a un pequeño grupo-comunidad, como punto de referencia para
el encuentro y la reflexión comunitaria, como el movimiento que te
impulsa a integrarte en plataformas de tu lugar de residencia...
NOS SENTIMOS MOVIMIENTO
Nuestra organización es mínima y funcional: aunque sentimos que lo que
nos unen son unas cuantas convicciones que consideramos básicas para
nuestro caminar:
a)La vida como lugar de la acción de Dios: no las iglesias. La laicidad.
b)La fe en Jesús como Buena Noticia para la humanidad.
c)La libertad, creatividad y pluralidad de las comunidades de creyentes.
d)La pequeña comunidad como un
espacio en que vivir la comunión desde la igualdad radical.
e)Los llamados “ministerios eclesiales” como servicios a las personas y
a las comunidades; nunca al margen ni por encima de ellas.
ÉSTAS SON NUESTRAS COORDENADAS
+ La transformación de nuestra Tierra en un mundo más humano y solidario
(Reino de Dios) nos importa más que los entornos eclesiales. Las causas
justas: ecología, solidaridad, contra la violencia, a favor de los
derechos humanos... La Buena Noticia del Evangelio. Encontrar y
trasmitir ilusión, esperanza, sentido de la vida. Valorar lo secular:
participar en asociaciones que creen ciudadanía.
+ Más que cambiar la iglesia, queremos vivir en iglesia de otra forma.
Una iglesia en construcción y al servicio de las grandes causas del ser
humano. Comunidad de creyentes en búsqueda, en solidaridad y en
igualdad.
+ No estamos embarcados en algo paralelo ni en confrontación con la
iglesia: Somos iglesia. En comunión. En redes. Unirnos siempre que sea
posible con otros colectivos afines, para compartir y celebrar nuestra
fe.
Y APOSTAMOS POR
+ Ser acogedores y acompañar a quienes se sienten excluidos y
perseguidos.
+ Presentar alternativas, con hechos, ante la involución eclesiástica
reinante.
+ Defender la prevalencia de la comunidad sobre los clérigos.
+ Apostar por la persona antes que por la ley
+ Desclericalizar los ministerios: que no estén vinculados ni a un
género ni a un estado.
+ Unirnos con otros grupos de base que luchan contra la exclusión
+ Utilizar medios de comunicación... Internet. Web
+ Continuar cada vez más abiertos a las luchas por la justicia y la
solidaridad
+ Dispuestos a cuestionar todo lo cuestionable en búsqueda y en
coherencia.
+ Buscar juntos y con quienes deseen buscar: queremos clarificarnos,
vivir y compartir.
+ Queremos hacer,
construir. No somos un movimiento de pasividad o de excluidos.
+ Queremos servir como referente para quienes necesitan vivir la fe
desde la frontera.
Esperamos que se trabajen por
parte de todos estas cuestiones pendientes que tenemos de concretar.
Sería un signo de revitalización del movimiento.
Facilitad al grupo de Madrid la tarea.
Todas las aportaciones, sugerencias, críticas, añadidos, todas vuestras
reflexiones las podéis enviar a cualquiera de las direcciones de estos
miembros del equipo de Coordinación:
Teresa Cortés
García Lorca, 47 28905 GETAFE (Madrid)
916 821 087
almarail@yahoo.es
Ramón Alario.
San Roque, 17. 19171. CABANILLAS DEL CAMPO (Guadalajara)
949.332224.
ramonalario@hotmail.com
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ABRIR CAMINOS
Crónica del X Encuentro del Moceop
18-20 Mayo 2007
Pepe Centeno
La tarde del viernes nos lleva a todos
escalonadamente a la Residencia Nazaret de las Hermandades del Trabajo.
Tere y Andrés nos van acogiendo y dando la bienvenida. Estamos en el
Espinar, bello pueblecito en la falda norte de la Sierra de Guadarrama,
donde se acercan los veraneantes madrileños.
Todas las laderas están sembradas de pequeñas casitas y urbanizaciones
lo que antes eran verdes prados y pequeñas masas arbóreas. Por suerte no
se ven grandes urbanizaciones, ni bloques de pisos, sino unos chalés y
viviendas diseminadas entre arbustos, zarzales de espino negro, manchas
de pinares o de encinas y sotos y riberas a los que alude en el cántico
Espiritual el segoviano Juan de la Cruz en cuya tierra nos hallamos
Vamos a celebrar X Encuentro del Moceop por segunda vez en este paraje
conocido como “La Puerta de Castilla y León”. La vez anterior, en 2005,
una capa de nieve y hielo cubría el paisaje, los tejados de las casas y
los árboles; hoy la vista tropieza mirando al sur con verdes montañas y
picos rocosos entre 1500 y 2.000 ms de altura como el tristemente
célebre “Alto de los Leones”, que fue durante muchos meses frontera de
contención de las tropas rebeldes franquistas hacia Madrid en la guerra
civil. Otro pico el “Montón de Trigo” (2.155 m) hace mención a la
llanura cerealista donde la mirada se pierde en la lejanía
La villa: las calles y el caserío de la villa de granito labrado, el
hierro fundido de los balcones, el encalado blanco, el Ayuntamiento con
dos torretas y arcadas en su fachada frente a la Iglesia de San Eutropio
que alberga en su cubierta y torre decenas de cigüeñas. El párroco fue
hace unos meses noticia en la prensa nacional por ser padre adoptivo de
un chaval del Este. Hay numerosas las ermitas en el entorno que no
pudimos visitar.
UN LUGAR TEOLÓGICO: Entrevías
Las Hermandades del Trabajo, que nos acogen en su residencia Nazaret,
tienen su origen en el ámbito de la Acción Católica de los años cuarenta
cuyo abc era “llevar las almas a Cristo” Años de hambre y pobreza. Don
Abundio, su fundador, es capellán particular del Presidente de Acción
Católica el Conde de Rodríguez de San Pedro. En Entrevías barrio límite
de Madrid y repetidamente lugar teológico de conversiones, se hace cargo
D Abundio del Colegio del Patronato del Conde para niños pobres. Conoce
en este barrio la miseria y el chabolismo que va a dar un vuelco a su
vida. Terminada la guerra, en unos ejercicios dados a jóvenes de Acción
Católica fundaría la Confederación de Trabajadores Cristianos (CTC) que
se convertirían mas tarde, en 1947, en las Hermandades del Trabajo para
llevar “la voz de Cristo a las empresas y a los obreros” colaborando con
la JOC y la HOAC. Comedores, patronatos de viviendas, residencias de
vacaciones, consultorios médicos, formación cristiana, retiros, etc.
todo para los obreros. Es la mentalidad de la época.
En los años sesenta este barrio convertiría al Padre Llanos de capellán
del Frente de Juventudes a miembro del partido comunista con el
Evangelio debajo del brazo; y en los años noventa la parroquia de San
Carlos Borromeo del mismo barrio se convierte en centro de vida y
convivencia de “ex” (excluidos, expresidiarios, exdrogadictos)
y drogadictos sin “ex”, también de los“sin” (techo, papeles...),
familias y amigos de los “ex” o de los “sin” y de cuantos voluntarios se
acercan a ese mundo. Inexplicablemente un Príncipe de la Iglesia, tiene
proyecto de profanar la parroquia suprimiendo la eucaristía que da un
sentido de trascendencia, de fe y de acercamiento al Altísimo a gente
creyente que por allí pulula y muchos no creyentes que encuentra un
sentido a lo que allí está aconteciendo
¿No será Entrevías y Vallecas eso que algunos teólogos llaman “lugar
teológico?”
En la plegaria de la mañana del sábado escuchamos las diatribas de Jesús
contra los fariseos que ostentan vestidos especiales para llamar la
atención y les gusta que les trate de “excelencia” y también el “no sea
así entre vosotros, el que quiera ser el primero sea el servidor de
todos...”
EMPEZAMOS A ENCONTRARNOS
Nos juntamos medio centenar de moceoperos desde dos años hasta...
abuelos, padres y nietos. Varias generaciones Hacía tiempo que no
correteaban chiquillos por los pasillos y salas en nuestros encuentros.
Tamar y Verónica hacen de hermanas mayores de los chiquillos; se ocupan
de ellos durante las reuniones con juegos, plastilina y dibujos
Ramón nos da la bienvenida y hace una breve y jugosa disertación sobre
los contenidos de los treinta relatos enviados sobre la experiencia
personal en el Moceop, sobre la vida de pareja o del grupo de fe. A
falta del “power-point” (que a pesar de la previsión suele suceder que a
última hora no funciona, falta un enchufe adecuado o hay
incompatibilidad entre los diversos elementos) una blanca y reluciente
pizarra se llenó de frases esquemáticas con las ideas centrales que
desgranaba Ramón y que luego se fueron comentando en la asamblea de los
asistentes siempre en el contexto del camino recorrido hasta ahora y los
horizontes que se nos abren.
Antes y después de comer diez compañeros y compañeras, en pareja o no,
jóvenes o “viejos” nos relatan de viva voz su testimonio personal o de
grupo de lo que encontraron o no encontraron en el Moceop o sus andanzas
en alguna parroquia o sus experiencias de acogida y escucha del
sufrimiento de los “ex”, cómo fue el matrimonio, el encuentro con el
trabajo, los hijos, el barrio y hasta cómo se hace una revista, el
descubrimiento del correo con Internet (¿una agencia rápida de
trasporte?) o el imposible fax metido bajo la puerta. Con humor y con
amor abrieron su corazón. Algunos testimonios fueron leídos por no estar
presentes sus autores.
Las comidas, desayunos y cenas saben a seminarios o casas de ejercicios.
El “refectorio” con sobremesa es también un lugar de encuentro más
personal entre amigos que hace años que no nos veíamos.
En la acostumbrada velada de la noche, otra forma de encuentro, la
“queimada” no puede faltar, aunque sí falta este año Ángel, sumo
sacerdote de la misma. Es sustituido por Victorino, nuevo fichaje que se
incorpora por primera vez con su compañera la gálica Christine.
Las mujeres presentes este año se encuentran en un aparte entre ellas
para hablar de sus cosas y de las cosas de todos pues no quieren estar
de rositas. Aunque algunas vienen para acompañar a sus maridos, curas
casados, al final manifiestan que quieren tener arte y parte en igualdad
de género en esto del Moceop como manda la nueva ley aprobada en el
parlamento
CONCEPCIÓN DEL MOCEOP
Ramón sugiere que en pequeños grupos hagamos propuestas de futuro para
otros treinta años. Alguno informa que la concepción del Moceop fue en
1977 en algún lugar no declarado de Madrid entre varios que se sentaron
a pergeñar que “el cura casado es posible”, aunque todavía no se había
inventado esta frase tal cual, ni se habló del nombre de la futura
creatura. En estas mismas fechas tiene lugar también la concepción de
Asce de José M. Lorenzo (Asoc. de Sacerdotes Casados de España), hermano
mayor del Moceop, nacido en 1978 con ocasión de un artículo que publicó
en Vida Nueva: “El futuro de los sacerdotes secularizados”.¿Sería este
artículo el óvulo de ambos hermanos que no gemelos por tener distinto
esperma?. Aún no está investigado. El embarazo de nuestro movimiento fue
más largo, salió más guapo y hermosote en 1980. Se le llamó Moceop,
palabreja que a algunos se les enreda la lengua entre los labios la
primera vez que lo intentan decir
CAMINOS DE RESISTENCIA
Fue dura la apertura de nuevos caminos como es actualizar, rehacer los
objetivos, elegir nuevos coordinadores. Lo de casados pasa a segundo
plano. Una mujer, Tere, toma el relevo de caminos hacia otra Iglesia
“posible”, otras generaciones, otra sociedad... Se intenta una
transición para Moceop en momentos difíciles en que pintan “bastos”
ratzingerianos, “espadas” opusdeistas, “oros” (de oro, pelas) corruptos
legionarios de Cristo y en un momento político con brindis de “copas”
aznaristas en bodegas de la Ribera del Duero, no lejos del Espinar. El
reciente número de Tiempo de Hablar se abre a las “Redes Cristianas” que
se allí se distribuye.
BAUTIZO. LLEGAN LAS MASAS
La sorpresa de este año es el bautizo de PEDRO GABRIEL, negrito
dominicano de un año, adoptado por sus papás Pedro Luis y Mª José que en
el encuentro anterior nos lo habían anunciado con gran ilusión
En la mañana del domingo llegan los familiares, invitados, tíos, primos,
abuelos, amigos, más niños todavía. La comunidad “Z” de Madrid se acerca
a compartir la eucaristía y mesa con José Luis y Margarita. Vienen un
año más a la clausura desde Segovia Ana y Gemma, pareja lesbiana que el
Moceop les facilitó su boda religiosa.
La celebración y bautizo fue un barullo de cantos, lecturas, guitarras,
comentarios, un armonio tocando, niños alrededor de la mesa o jugando
con Pepe Laguna en los confesionarios, el bautizando que sale corriendo,
agua, pan, vino, familiares emocionados... La Confesión de fe del
bautizo fue cantada por todos: “Creo en Vos, arquitecto, ingeniero,
albañil y armador, constructor del pensamiento, de la música y del
viento, de la paz y del amor”. Terminamos con el mismo canto que
empezamos la plegaria del primer día: “Somos un pueblo que camina y
juntos caminando podremos alcanzar otra ciudad que no se acaba, sin
penas ni tristezas, ciudad de eternidad”.
Se arrojaron caramelos, confites, besos y abrazos. Una comida especial
preparada por la casa. En una tarde gris como fue todo el fin de semana
abandonamos el Espinar por los mismos caminos que habíamos llegado dos
días antes desde los lugares más recónditos Almería, A Coruña, Málaga,
Valencia, Cádiz, Albacete, Valladolid, Guadalajara, Granada, Madrid.
Somos pocos y lo llenamos todo.
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BAUTIZAMOS A NUESTRO HIJO
Acompañados por la Gran Familia MOCEOP, junto con
nuestros familiares y amigos más íntimos, el día 20 de mayo celebramos
el Bautismo de nuestro hijo Pedro Gabriel.
La eucaristía final del Encuentro Estatal de MOCEOP nos pareció el
momento ideal para hacerlo, porque así sería la comunidad con quien más
nos identificamos la que recibiría y acogería al nuevo miembro.
El
tema de este encuentro, El Camino, venía también como anillo al dedo,
porque también nosotros hemos recorrido otro largo camino, con sus
dificultades, hasta llegar a casa con nuestro hijo en los brazos. En el
anterior encuentro, en torno al tema de la Familia, participamos con
nuestra experiencia como familia sin hijos y, al final de nuestra
intervención, comunicamos que ya habíamos iniciado los trámites de
adopción internacional de un menor, una gran noticia y una gran
decisión, la mejor de nuestra vida. Fue muy emocionante presentar los
frutos de aquella iniciativa ante la misma comunidad y ante Dios, en ese
último domingo de Pascua Los
versos de Antonio Machado con música de Serrat fueron el mejor comienzo
que Andrés y Tere pudieron elegir para la celebración, porque nos dieron
la oportunidad de reflexionar sobre tantos caminos recorridos juntos, en
diferentes momentos de nuestra vida, y especialmente estos últimos
caminos sobre la mar, que nos han llevado a cruzar océanos buscando otra
orilla, donde nos esperaba nuestro hijo (que nació en Santo Domingo,
República Dominicana). Andrés y Tere prepararon la celebración de la
eucaristía con mucho cariño, y eso también fue una gran ayuda, como la
asistencia de tantos familiares y amigos, que nos acompañaron
incondicionalmente, como siempre, hasta El Espinar (Segovia).
Como en todas las celebraciones de MOCEOP, el ambiente fue de verdadera
fraternidad, que es lo más importante, sentirse como en casa para llamar
a Dios PADRE. Para nuestro hijo, fue el mejor regalo de iniciación
cristiana: la acogida de una comunidad viva, de personas entrañables,
donde no hay puestos de preferencia ni privilegios, porque si todos
somos iguales ante Dios, no caben distinciones de ningún tipo. El clima
era de absoluta confianza, también para quienes se acercaban a MOCEOP
por vez primera, porque todo el mundo se sintió muy a gusto. Para
nosotros fue muy emocionante poder bautizar a nuestro hijo en ese
ambiente y con nuestras propias manos, llenas de amor, ayudados por los
padrinos, Javi y Raquel, y arropados por tantas personas queridas e
importantes en nuestra vida. Todos soltamos alguna que otra lagrimita,
emocionados por el momento y las hermosas palabras de unos y otras.
Pedro Gabriel acabó dormidito. Los asistentes encantados, hasta quienes
no frecuentan las celebraciones religiosas se animaron a participar:
recuerdo con cariño a algunas personas de nuestro entorno, totalmente
alejadas de los ámbitos eclesiales, cantando el Credo de la Misa
Campesina con verdaderas ganas (alguien comentó, incluso, que si fueran
así las misas, iría todos los domingos).
En fin, un día muy feliz para nuestra familia, que nunca podremos
olvidar, porque nuestro querido hijo Pedro Gabriel pasó a formar parte
de la gran familia universal que formamos los amigos de Jesús.
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MI
EXPERIENCIA CON EL GRUPO MOCEOP EN LA
COMUNIDAD VALENCIANA
Los planteamientos en aquellos años 80 en que
comenzamos podemos resumirlos en los siguientes puntos:
+Localizar y contactar con los compañeros casados o no, que habían
dejado de pertenecer al clero y vivían en nuestra zona, fuesen de esta
diócesis u otra, tanto del clero secular como religiosos.
+Llamando a los conocidos y buscando direcciones o teléfonos, llegué a
localizar más de 150 en esta zona (Valencia, Castellón y Alicante)
+Buscábamos y proponíamos: ayuda, convivencia, diálogo y planteamiento
de situación eclesial y personal; al mismo tiempo que interés por poner
en común nuestras experiencias e ideas, saber que no estábamos solos y
lanzar la existencia de un “MOVIMIENTO eclesial” , que no pretendía ser
otra “institución eclesiástica” ni asociación para apuntarse…
Este contacto con todos los que pudimos dio un fruto, al principio,
entre unos 50, que nos empezamos a reunir y encontrar.
Fue, creo yo, una gran ayuda que, en opinión de algunos, facilitó salir
sin miedo, del “ostracismo”, del “armario” en que la Iglesia y parte de
la sociedad los había encerrado…
Hay quien llegó a decir, que gracias a esto, le ayudó a mantener y
fortalecer su fe.
Facilitó el replanteamiento de que se podía seguir “siendo iglesia”; e
incluso valorar la posibilidad de seguir ofreciendo ese ministerio
sacerdotal en las comunidades que lo necesitaran.
Se pudo seguir debatiendo y compartiendo ideas teológicas. Poniendo en
común las evoluciones y reflexiones que cada uno había realizado en su
vida.
Se facilitó relaciones de familias, hijos etc. Y amistades ante ciertos
aislamientos y fuerza y ayuda para sobrellevar enfrentamientos
familiares o sociales en su entorno.
La participación activa de las mujeres ha tenido su debate y su
compartir entre ellas y con todos, la situación y problemática de
vivencia como compañera de un “cura”.
Hemos sido un referente para contactar, llamar y encontrar apoyo ante
momentos de decisión para dar pasos de cambio en la vida.
Ante la sociedad y los medios de comunicación hemos sido portavoces de
cambio y renovación de una Iglesia más comprometida con los derechos
humanos, la igualdad, los marginados, los valores evangélicos…
El planteamiento de los ministerios y de una desclericalización con un
celibato opcional… también, en varias ocasiones, hemos ayudado a
plantearlo y a tomar decisiones de actuación, en Asambleas y comunidades
cristianas que buscaban una renovación progresista de la Iglesia.
Pero como coordinador, si constato que, aunque el MOCEOP como movimiento
ha sido muy beneficioso para muchos, pocos compañeros/as han respondido
a comprometerse con la marcha, organización (aunque sea mínima), empuje,
revitalización etc. del movimiento.
Por lo cual, cuando unos y otros han encontrado en otros grupos de
iglesia (C.C.P, “Somos Iglesia”, Parroquias progresistas, etc.) las
posibilidades de compensar, realizar o satisfacer las necesidades
personales u opciones que habíamos descubierto en el Moceop; el grupo ha
ido desapareciendo.
Es verdad que queda la amistad y la relación esporádica que aún se
conserva cuando se propone una convivencia o un tema común interesante
que motiva el encuentro.
También es verdad que siempre hemos reflexionado en el Moceop como
movimiento, que la finalidad era servir de soporte y ayuda dando paso a
los grupos de Iglesia en la lucha por la renovación y vivencia
evangélica.
En Valencia así ha derivado y no se ha convertido, como tal moceop, en
una comunidad eclesial de base.
INTERROGANTES:
+¿Sigue siendo válida hoy esta ayuda, esta reflexión comunitaria, este
apoyo ante la marginación o soledad de la Iglesia Oficial o sociedad,
para los curas o religiosos/as que abandonan la oficialidad clerical?
+¿Seguimos siendo un referente y teniendo un valor nuestra actuación
como MOCEOP en los movimientos y comunidades eclesiales de renovación; o
ante la sociedad?
+¿Nuestra voz de iglesia sigue teniendo valor mostrando un pensamiento
crítico distinto del oficial-jerarquía-clero?
Creo personalmente que el Moceop sigue teniendo una función referente en
muchos casos y situaciones personales y para una iglesia marginal en
relación a la búsqueda de democracia e igualdad interna, de
ministerios-servicios y en llevar a actuaciones que realicen derechos
humanos en la iglesia.
Creo que si somos fieles a nuestra idea de “movimiento”, sin grandes
estructuras, vale la pena, aunque sea en pequeño grupo, mantener lo que
podríamos llamar “la marca moceop” y los principios que nos definen,
insertados en las grandes redes con otros grupos de iglesia.
Pero también veo necesario la integración, si así lo valoran, de
compañeros y compañeras jóvenes.
Renovación de los enfoques de acción, contactos entre nosotros,
participación etc. en la medida en que podamos y hasta donde lleguemos.
En el mundo de hoy, donde los medios de comunicación dominan, valoro
como fundamental:
+La Revista “Tiempo de Hablar”
+Internet…..
+Asambleas y reuniones de zona con contenidos de debate y proyección en
acciones eclesiales.
+Respuesta a la voces oficiales de la jerarquía institucional….
+Una mínima organización de delegados de zona con contactos de puesta en
común y comunicación….
JOSÉ IGNACIO SPUCHE BELLOD
MOCEOP - VALENCIA
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