DIA DE LA MUJER (MUJER EN LA IGLESIA)

He tenido una sueña

Reflexión de Martín Valmaseda sobre el papel de la mujer en la Iglesia

(Martin Valmaseda, Folletos Alandar, nº 23 - "He tenido un sueño (15 sueños y 1 sueña")

He tenido una sueña:

Sí, sí, una sueña, ¡una sueña! ¿Por qué siempre tiene que ser sueño, en masculino? Esta vez ha sido sueña; verán.

Era domingo. Estaba yo saliendo a decir la misa de una en la parroquia de San Egesipo. Ya saben, esa grande y frecuentada de por ahí. Sobre el altar, las velas apagadas. Me vuelvo para decir a Doña Eduvigis que se dé prisa, pero Doña Edu no aparece. Me asomo a ver si están sus hijas Juani y Trini que dirigen el coro. No las veo ni veo tampoco el coro de chavalillas. Echo una mirada panorámica por el templo y en los bancos, que los domingos a esa hora están a rebosar, hay sólo nueve personas,. Los de siempre. Cuatro abuelos, tres señores viudos y dos jóvenes que miran extrañados a su alrededor.

Mi saludo al llegar al altar no fue «El Señor esté...» sino «¿Alguien fuma?... que saque el mechero y encienda las velas, por favor». La misa fue breve, sin cantos ni moniciones. Leyó uno de los chicos tropezándose y equivocándose.

Al volver a la sacristía pedí al desnutrido grupo: «Si alguien puede recoger las cosas...». Uno se me acercó a la sacristía: «¿Qué te parece?», «¿qué me parece qué?». «El plante», «¿cómo, qué?». «¿Tienes por ahí algún transistor?». Pillamos a medias el informativo de la una: «...terrumpidas las conversaciones. Por eso la O.P.M.C. ha lanzado hoy su acción reivindicativa a nivel mundial.

(Ante mi gesto de ignorancia me aclaró el compañero: «Organización por la Participación de la Mujer Cristiana». «¡Pero si ya participan!», dije yo. «Sí, pero ¿cómo?», dijo él... Este informativo ha podido enterarse de que dicha organización de mujeres ha lanzado su huelga indefinida en protesta por la marginación que dicen sufrir. Hasta que el conflicto no se resuelva las mujeres se niegan a colaborar en la liturgia, a llevar los paños sagrados y barrer los templos, dar catequesis, llevar el despacho parroquial y el servicio de ayudas sociales, a leer, cantar, y preparar las moniciones... Bajo el lema «Que barran los que mandan» han bloqueado muchas actividades de la Iglesia. Se han unido a la huelga la mayor parte de las religiosas en el mundo entero. Esta huelga deja al descubierto en toda su crudeza algo que era evidente, pero que casi nadie tenía en cuenta y es que los hombres mandan en la Iglesia pero quien mantiene las estructuras y funcionamiento son ellas. Hasta aquí la información religiosa. Deportes. andrés Iniesta... ¡Clic!

Nos miramos los dos y miramos luego una hoja fotocopiada que alguien había metido por debajo de la puerta. Era el manifiesto de la O.P.M.C.... Después de varias consideraciones históricas y teológicas el documento decía al final: «Por lo tanto las mujeres cristianas exigimos:

1. Que se revise la ley del celibato de los clérigos y se piense si somos el demonio para que nosotras vayamos a impedir la misión apostólica de nadie.

2. Que, si sólo pueden ser curas los varones, por el motivo de que Jesús era varón, que, por la misma razón, se obligue a los curas a llevar túnica, a calzar sandalias, a hablar en arameo, a aprender el oficio de carpintero, a morirse hacia los treinta años y, si es posible, crucificados.

3. Que los párrocos, vicarios, diáconos, obispos, arzobispos, cardenales no sólo sea varones curas y no se limiten sólo a escuchar lo que cuenta y manda la jerarquía superior. Queremos voz y voto. La Iglesia para quien la trabaja.

Medio dormido, descolgué: «Padre, soy doña Eduvigiiis. ¡Que se me ha vuelto a aparecer la Virgen! ¿qué hago?...». Miré al reloj. Eran las tres de la madrugada. Colgué. Me volví a acostar tranquilo, menos mal... Las cosas seguían su curso en la Iglesia.

Procedencia del artículo: Folletos Alandar, nº 23 - "He tenido un sueño (15 sueños y 1 sueña"